lunes, 10 de enero de 2011

El Violento Escenario del Nuevo Año en Estados Unidos

Jesús Hernández Garibay

El intento de asesinato de la congresista por Arizona, Gabrielle Giffords, quien recibiera un disparo en la cabeza el pasado día sábado 8 de enero, cuando se disponía a reunirse con votantes, es una muestra del alcance que comienza a tener el clima de tensión política en la Unión Americana; en el ataque, perpetrado por un joven radical que, según pueril opinión, “padece problemas mentales”, murió un juez federal y otras cinco personas, mientras 14 resultaron heridas. La representante por el Partido Demócrata, había sido ya señalada en un sitio de Internet como un “blanco” a quien había que afrentar por su postura política en favor del presidente Obama, por parte de la ex-candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos, la republicana Sarah Palin, quien encabeza el llamado grupo “Tea Party”, especie de legión de ultraderecha opuesta a la presidencia del actual mandatario.

Giffords iniciaba un mitin dentro del programa promovido por legisladores afectos al presidente, denominado “el Congreso en las Esquinas” (Congress on the Corner), sobre temas candentes de la difícil situación económica y social en ese país; la legisladora había sido criticada por el “Tea Party” y otros sectores ultraconservadores de la escena política por causa de su apoyo a la reforma al sistema de salud y el día que ésta fue aprobada en la Cámara de Representantes, su oficina fue objeto de un ataque vandálico. Como se recuerda, en la nueva composición de la Cámara resultado de las elecciones de noviembre, justamente miembros de dicho grupo habían ya declarado que promoverían una nueva votación en el Congreso, para echar atrás esa reforma, a la cual acusan de “socialista”; tanto como a la propia intención de su “marxista” promotor de: “Obamunismo”.

Obama, de hecho, tendrá que enfrentar en las próximas semanas y meses una agenda cargada de acciones contrarias a su política, que intentará sembrar un Congreso ahora desfavorable a él, en el que miembros del Tea Party se han logrado colar. De su parte, en su afán por disminuir las presiones de derecha el presidente ha tratado de hacer concesiones y ha hecho llamados a los republicanos a que trabajen con él para revitalizar la economía, en lugar de caer en la tentación de buscar ventajas para los comicios presidenciales de 2012. A la vez, ha prometido que este año buscará tender puentes hacia dicha oposición, una táctica que a finales de 2010 le consiguió la aprobación de medidas como el nuevo tratado START de desarme nuclear con Rusia; tal vez por ello es que ahora se propone, en los cambios del nuevo año hechos a su gabinete, nombrar a William Daley, en el pasado un alto ejecutivo en la megaempresa financiera JP Morgan, como jefe de gabinete.

Y mientras Obama prepara el terreno para intentar llevar adelante planes de gobierno que incluyen la reforma educativa, tratados de libre comercio pendientes o una reforma migratoria, entre otros, el ambiente de la calle es ahora muy ríspido. El joven atacante, al que algunos compañeros refieren también como un “izquierdista radical”, forma parte de un complejo escenario en el que la pregunta: “¿Es Esto el Fin de Norteamérica?”, es cosa de todos los días. Y en el que algunos analistas tanto desde la izquierda como desde la derecha ya pronostican “disturbios en las calles...” y hasta tal vez una ley marcial, ejecutada por las fuerzas armadas, como resultado de una crisis que se ha convertido en amenaza “para nuestra propia forma de vida…”; por lo que el deseo de más de uno es, dicen: “revertir el actual descenso hacia al Infierno…”

10 de enero de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 16 de enero de 2011)
El Otoño del Imperio

martes, 4 de enero de 2011

2011: ¿Sigue Creciendo la Pobreza en Estados Unidos?

Jesús Hernández Garibay

El 8 de diciembre último en el periódico norteamericano “National Journal” apareció un artículo intitulado: “La Caída Del Pedestal”, que destaca: “Los estadounidenses ya no piensan más que la economía estadounidense es la Nº 1”; e indica: “En la carrera global para el empleo y la prosperidad económica, los Estados Unidos es Nº 2. Y es probable que permanezca allí durante algún tiempo. Esta es la sombría conclusión de la mayoría de los estadounidenses encuestados en la última encuesta de Allstate/National Journal Heartland Monitor…” Coincidentemente, el día anterior en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el presidente Barack Obama, acremente criticado por lo que se considera son “tibias acciones” en favor de la mayoría de los estadounidenses, advertía: “No hay una sola cosa que haya dicho que haría, que yo no haya hecho o intentado hacer…”

Al preguntárseles qué nación tiene ahora la economía más fuerte del mundo, en la encuesta mencionada sólo un 20% escogió a Estados Unidos; más de dos veces más (47%) escogió a China, mientras que sólo el 1% eligió a Japón. En varios frentes, especialmente la calidad de la educación superior y la investigación científica, la mayoría de los estadounidenses todavía cree que su país es líder en el mundo; a la vez, la mayoría dice que Estados Unidos puede permanecer además como un líder en la fabricación de productos. No obstante, la encuesta revela una profunda incertidumbre acerca del impacto de la economía en las perspectivas económicas para las generaciones más jóvenes. Y es revelador como solamente algunos de los encuestados esperan que su situación económica pueda mejorar durante el nuevo año; la mayoría son escépticos; la confianza en el sistema político y el optimismo acerca de la economía son escasos.

Y es que mientras que la Oficina del Censo anunciaba el 21 de diciembre que la población del país ya es de cerca de 309 millones de personas, en relación con poco más de 281 millones de hace una década (es decir, una tasa de crecimiento durante el último decenio del 9,7%, la más baja desde la gran depresión), el informe denominado “Pobreza: 2008 y 2009”, dado a conocer por la misma oficina en septiembre último, resalta los resultados de la Encuesta de la Comunidad Estadounidense (ACS) de 2009 y presenta las estimaciones de la pobreza basadas en datos de la ACS de 2008 y la ACS de 2009. En la ACS de 2009, el 14,3% de la población estadounidense tuvo ingresos por debajo de sus umbrales de pobreza respectivos; es decir, el número de personas en la pobreza aumentó de 39.8 a 42,9 millones.

Aunque existe una discrepancia entre el dato de 42.9 millones de pobres que se informa existen a partir de los datos de la ACS, y 43,6 millones que el 16 de septiembre anunciaba la Oficina del Censo en su informe Income, Poverty, and Health Insurance Coverage in the United States: 2009, lo cierto es que es este el tercer aumento anual consecutivo; a la vez, la Oficina del Censo confirma que 31 estados (del total de 50) tuvieron aumentos en el número y el porcentaje de personas en la pobreza entre 2008 y 2009; lo que es más, ningún estado tuvo una disminución estadísticamente significativa en el número en la pobreza o en la tasa de pobreza. Mientras tanto, el número de personas sin cobertura de seguro de salud pasó de 46,3 millones en 2008 a 50,7 millones en 2009. Por algo se multiplican las discrepancias entre Obama y sus bases de apoyo, en la medida en que la pobreza crece frente a una política gubernamental que se mantiene, como en épocas de Bush, en apoyo al gran mercado.

4 de enero de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de enero de 2011)
El Otoño del Imperio

domingo, 2 de enero de 2011

El Drama de la Pobreza en el País Más Rico de la Tierra

Jesús Hernández Garibay

Que están cambiando las cosas en el mundo, lo dejan ver los nuevos acontecimientos que se suceden aquí o allá, para bien o para mal. Es el caso de las circunstancias nacionales que vive Estados Unidos (EUA), un lugar que siempre fue considerado país rico, y que por su poderío económico podía garantizar a sus habitantes un nivel de vida excepcional y diferente al del resto del mundo.

Tan es así, que cuando en una reunión de sobremesa los miembros de alguna familia latinoamericana comentan acerca de la pobreza en esa nación, opinan que la de aquel país no se compara con la nuestra. Y hay quien se atreve a afirmar que allá en todo caso cualquier familia puede contar con un modesto automóvil y una vivienda, así sea pequeña. Pero si bien hace varias décadas pudo haber estado justificada, dicha creencia desde hace años es cada vez menos cierta, pues la pobreza en esa nación se mantiene sin solución, a pesar de los esfuerzos gubernamentales por abatirla.

No obstante un breve aumento en los niveles de bienestar en 1973 y luego en 1999, lo cierto es que el ingreso familiar medio en EUA ha declinado en el último medio siglo, de manera fundamental por dos razones:

1) el índice inflacionario que, aunque no comparable con los que nuestros países sufrieron hace un tiempo, sí ha sido constante y ha mermado lentamente los ingresos reales de los hogares;

2) el endeudamiento creciente de las familias, que les obliga a buscar en forma intensiva mayores ingresos y créditos, pero a la vez les lleva a límites en el poder de compra y a menores posibilidades de desarrollo familiar cada día.

Las cifras de la pobreza

Si se toman en cuenta tendencias de largo plazo, se puede advertir que los índices del abatimiento de la pobreza de las últimas décadas son intrascendentes para un país que suele ostentarse como un “modelo” de civilización y paladín de la democracia, aun cuando recibe una enorme proporción del sangrado permanente de recursos de nuestros pueblos.

Una muestra de datos oficiales del U.S.Census Bureau desde 1959, deja ver el comportamiento errático que han tenido los datos sobre la pobreza en ese país, del peor momento de la posguerra en plena recesión de 1960 (poco más de 40 millones de habitantes abajo del nivel de pobreza) hasta su mejor momento en 1973, los “años dorados”, donde disminuye a 23 millones.

Sin embargo, a partir de entonces las cifras no son para alegrar a nadie: 35 millones hacia 1983, cerca de 40 millones en 1993, más de 32 millones en 1999, casi 36 millones en 2003 y 37 millones en 2004. Desde luego, con un impacto mayor en los grupos negro e hispano donde mucha gente ve alejarse de manera más irremediable el llamado Sueño Americano, mientras una realidad de mayor endeudamiento familiar o desahucio se le impone.

La crisis afecta a todos

Como se recuerda, en 2005 azotó a EUA uno de los más mortales huracanes de su historia. El Katrina se formó el 23 de agosto y se disipó el 31, luego de devastar la costa norte-centro del golfo de México, de manera particular la ciudad de Nueva Orleáns, en Luisiana, donde según algunos medios dejó más de 10 mil muertos. En el fondo, lo que el Katrina reveló fue la situación de pobreza que muchas familias padecen en ese, “el país más rico de la tierra”, pues de los 500 mil habitantes de la ciudad de Nueva Orleáns muchos de los 100 mil que se mantuvieron ahí no pudieron huir por falta de recursos, pues no contaban con un auto y no había transportes públicos.

Más recientemente, recordemos, en octubre de 2008 la economía de Estados Unidos sufrió un severo tsunami financiero, cuyo impacto en los sectores medios ha sido desastroso, pues comienzan estos también a sufrir en carne propia el rigor de una inmisericorde realidad. El caso de la vivienda es siniestro: familias viviendo hace unos años todavía en edificaciones residenciales hipotecadas trataron de salir adelante con tarjetas de crédito luego impagables, causando lo inimaginable: que de bonitas casas con jardín tuvieran que vivir ahora en coches, tiendas de campaña, desvanes en casas familiares o moteles baratos de las carreteras.

Campamentos sin servicios de ningún tipo para gente sin hogar albergan ya a cientos y cientos de personas y crecen a un ritmo de decenas de nuevos residentes diarios; los habitantes de estas llamadas Tent Cities (Ciudades de Carpas), no son sólo vagabundos alcohólicos, sino también numerosas familias clasemedieras con niños que han perdido sus trabajos y sus casas por no poder afrontar los pagos de las hipotecas.

En medio de la crisis, la alimentación ha sido también un tema sensible. Ante el alza imparable de los precios de los alimentos, la realidad impone su cruda realidad. Los Bancos de Alimentos son organizaciones no lucrativas cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios y redistribuirlos entre las personas necesitadas. Actualmente hay más de mil bancos en todo el mundo, incluyendo México, mientras que en Estados Unidos el año pasado más de 25 millones de personas pobres tuvieron que acudir a los mismos para garantizar su supervivencia diaria.

No obstante, ahora esos bancos de alimentos no solamente benefician a comunidades desahuciadas, sino a la vez a miembros de aquellas “clases medias”. El pasado 20 de febrero una nota periodística destacaba el caso de una pareja de ejecutivos empresariales con un buen sueldo estable, un matrimonio que se acercaba cada noche a uno de estos bancos para garantizar su alimento diario, mientras sus recursos financieros eran invertidos en cubrir sus impagables deudas.

El mundo del trabajo

El diagnóstico del propio presidente Barack Obama, días antes en su toma de posesión el 16 de enero de este año, era bastante crudo: en los últimos meses de 2008 se evaporaron en ese país casi dos millones de empleos y tan sólo durante ese año se perdieron más puestos de trabajo que durante todos los años desde la Segunda Guerra Mundial; en ese mismo año 2,8 millones de estadounidenses que deseaban y necesitaban un trabajo de jornada completa tuvieron que aceptar uno de tiempo parcial, mientras las manufacturas llegaron a su punto más bajo en 28 años; muchos negocios ya no pudieron pedir más préstamos ni alcanzar a manejar una nómina, en tanto que cientos de miles de familias no podían ya pagar sus deudas ni su hipoteca y muchos trabajadores veían que los ahorros de su vida se esfumaban.

Como efecto de los cambios en el mundo del trabajo, en Estados Unidos también aumenta el desempleo y las distinciones en la esfera laboral. El “trabajo simbólico” (uso de computadoras) es más requerido y la técnica redefine las habilidades de los trabajadores y la organización del trabajo. Los puestos de trabajo de alto perfil aumentan, aunque no en la proporción necesaria, mientras los de bajo perfil son más difíciles de encontrar, hecho que contribuye a la desigualdad en el mercado laboral; la brecha entre los altos y los bajos salarios crece substancialmente y la diferencia es mayor que nunca.

La negociación colectiva logra moderar esa brecha, pues los trabajadores sindicalizados ganan casi un tercio más que los no sindicalizados y tienen mayores beneficios de salud y pensión, lo que para las minorías ha sido importantísimo. Pero el drama es que la tasa de sindicalización disminuye, pues hace 50 años era del 35 por ciento de la población ocupada, pero hace 10 años solamente incluía alrededor del 20 por ciento y hoy ya es menor al 13 por ciento, tal vez rondando el 10 por ciento.

En cuanto al desempleo, un “mal necesario” e irresoluble del sistema, muestra graves diferencias en grupos sociales diversos, al afectar mayormente a las mujeres y los jóvenes de raza no blanca, además con una tercera parte de la fuerza laboral gozando sólo del empleo “contingente”, que incluye puestos temporales o por contrato limitado. A la vez, la brecha salarial entre distintos grupos sociales continúa, pues las mujeres y las minorías ganan menos (35 a 45 por ciento menos) que sus pares masculinos blancos.

Miseria en la superpotencia mundial

A propósito del drama vivido en Nueva Orleáns con el huracán Katrina y la lenta respuesta del gobierno a dicha emergencia, con posterioridad al hecho fue creada en el 2006 la llamada “Comisión de la Verdad”, integrada por representantes de una amplia diversidad de organizaciones sociales, sindicales, civiles, de sectores eclesiásticos, de juristas y defensores de derechos humanos de ese país y otros delegados pertenecientes a instituciones, redes y organizaciones de alto perfil representativo en el mundo y el hemisferio (comisión fundada por The Poor People's Economic Human Rights Campaign).

Luego de recibir documentación y escuchar decenas de testimonios emblemáticos denunciados por mujeres y hombres pobres, blancos y negros, latinos y asiáticos, jóvenes y ancianos, veteranos de Irak y madres que perdieron a sus hijos en esa guerra, personas sin vivienda, víctimas del huracán Katrina, desempleados, migrantes, ciudadanos sin acceso a la salud, entre otros sectores, dicha Comisión concluía que la pregunta: “¿Hay gente viviendo en la miseria en la superpotencia mundial, panacea del bienestar y del consumo…, que hoy lidera un discurso… de sanciones a otras naciones por sus presuntos desapegos a la democracia y a los derechos humanos?”, no tiene más respuesta, sino: “los derechos humanos, económicos, sociales y culturales sí se violan en los Estados Unidos de Norteamérica…”

Se entiende entonces que la elección de un nuevo presidente en el 2008 en Estados Unidos haya intentado plantear una nueva circunstancia como se deduce, trascendente no sólo para esa nación sino a la vez para el resto del mundo. Con la toma de posesión de Obama como presidente por el periodo 2009-2012, tiene lugar un nuevo escenario en la Unión Americana. Su presidencia era previsible antes de las elecciones del 4 de noviembre dada una compleja confluencia de factores entre los que destacaba la impopular presidencia del anterior mandatario, tanto como el cansancio de la gente frente a las desastrosas condiciones de su economía, además del crecimiento en esa misma gente de una percepción de lo social en ese su convulso mundo.

2 de enero de 2011.
(Publicado: Revista Pueblo Unido Nº 1, México, febrero-abril de 2010)
El Otoño del Imperio

domingo, 26 de diciembre de 2010

El Saldo Global de 2010

Jesús Hernández Garibay

Es todavía temprano para valorar el conjunto de perspectivas y nuevas circunstancias que deja la intención de un grupo de cibernautas alrededor de Internet por descobijar las entrañas del sistema mediante la divulgación de documentos secretos de toda índole, en su mayor parte por razones obvias vinculados con Estados Unidos; pero si hay algo por lo que el año 2010 será recordado por muchos más en el futuro, es por dar inicio a una nueva era en la forma de hacer política global altermundista. Lo más trascendente de Wikileaks no es que haya mostrado los trapos sucios, sino que mostró el camino para seguir revelando los trapos sucios… Posibilidad ya sabida por quienes han seguido el curso del desenvolvimiento de los nuevos medios en la por momentos manoseada “sociedad del conocimiento”, pero cuya importancia para una sociedad en verdad democrática es creciente.

Desde luego que el hecho no es circunstancial. El desenvolvimiento del mercado, que luego de dos décadas de políticas neoliberales no logra despuntar y mantener estable el crecimiento en el orden global, poco a poco se enfrenta a una multiplicidad de contradicciones que dejan ver la decadencia y el enfrentamiento con nuevas y peligrosas fuerzas sociales en el planeta y le plantean al país más poderoso de la tierra intentar reafirmar su liderazgo con base en el poderoso aparato político-militar que posee; pero en un momento en que el mundo se ha vuelto tan complejo que es imposible ya que pueda ser resuelto por una sola o sólo por algunas naciones. Como advierte el escenario internacional, los problemas crecen en distintas direcciones y las expresiones de fragilidad en los mercados continúan apareciendo y repercuten en el nivel mundial.

Y es que el mundo de la etapa dorada del capitalismo se ha agotado; ya no existe como tal, ni volverá jamás. Un mundo que se derrocha poco a poco y que provoca ya profundas transformaciones económicas, geopolíticas y culturales, que poco a poco irrumpen con más ímpetu en el escenario global, impulsadas por esas nuevas fuerzas sociales que sacan a la luz e intensifican de manera inevitable tales nuevas circunstancias, que se fraguan más rápido de lo que podemos suponer, porque esas fuerzas que se vienen conformando a lo largo de los últimos decenios, responden no sólo al progresivo agotamiento de una era en la que los recursos naturales daban lugar a posibilidades a trasmano en el mundo, resultando en el despliegue sin fin del “mercado libre”, sino que lo hacen ahora con una nueva conciencia del entorno y de la necesidad de detener la destrucción mayor del planeta.

La crisis de Wall Street en 2008 vino a evidenciar la lasitud de los mercados, pero según todo apunta ahora no era ella más que un anuncio, simulacro pasajero o ensayo general de lo que de forma ineluctable se avecina. Ha sido así una chispa que ha activado la dinámica de una crisis global creciente, gestada por muchos años de desaseos en el uso y desuso de mecanismos como el crédito que otrora resultaron viables pero luego comienzan a agotarse y presagian un desmoronamiento lento y contradictorio pero seguro del mundo de los sucios timos en sustento de los grandes negocios. Así, no puede esperarse menos para el año que en unos días comienza, que continuar con el colapso progresivo, con altibajos es cierto y sin duda peligros indecibles, para los que será necesario prepararse cada vez mejor, a fin de contribuir al surgimiento de mejores condiciones para que la raza humana florezca, aunque ahora esperanzadoramente con mayores posibilidades de sobrevivir.

26 de diciembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 26 de diciembre de 2010)
El Otoño del Imperio

lunes, 13 de diciembre de 2010

Un Año Más Llega a su Fin

Jesús Hernández Garibay

A sólo dos semanas de culminar el 2010, vale intentar un recuento así sea parcial de algunos de los principales hechos que envuelven a Estados Unidos en los inicios del segundo decenio del nuevo siglo. Del Informe denominado “Evaluación Anual sobre Amenazas Elaborado por la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos”, presentado en febrero pasado por el entonces Director de Inteligencia Nacional, Dennis Blair, hasta estos días finales en que el “ataque terrorista informático” de Wikileaks llega para voltear de cabeza no sólo a más de un funcionario en Washington sino a quienes, como el umbroso grupo Bilderberg, suelen rondar por los entretelones del imperio pretendiendo conducir los intríngulis de la historia, distintas han sido las preocupaciones.

Como se recuerda, el Informe de febrero destaca aquellas circunstancias que esa comunidad ubica entonces como las “principales amenazas a la seguridad” de la Unión Americana: desde luego la crisis económica que considera entonces, con obvio acierto, como no superada todavía; a la vez, el reto de la energía y las necesidades de su renovación frente al declive de los combustibles fósiles; habla también de la amenaza latente que continúa representando Al Qaeda en el mundo, de la sempiterna preocupación por una posible proliferación de “armas de destrucción masiva”, a la vez que de los problemas políticos que persisten en el Medio Oriente, o con respecto a países como China, India y Rusia. Igual recuerda el cambio climático y las profundas implicaciones que tendrá para la seguridad estadounidense durante los siguientes 20 años.

En el 2010 diversas otras fueron preocupaciones también para la Casa Blanca, como las nacionales donde el debate alrededor de la figura del presidente Barack Obama, la sentida crisis económica y sus efectos en el empleo o hasta el derrame de la British Petroleum en el Golfo de México, junto con los intentos por llevar adelante una Reforma de Salud o una Reforma Financiera, marcaron un ambiente de bullicio constante en los medios informativos de esa nación; o como las de orden internacional en que las intenciones no consolidadas por salir de Irak o los nuevos tropiezos en la guerra de Afganistán, se entreveraron con la impaciencia frente a los propósitos nucleares de Irán o las tensiones con Corea del Norte. Desde luego, las crecientes inquietudes ante el cambio climático que en el Año Internacional de la Biodiversidad continúan sin solución luego de la Conferencia de Cancún.

Por supuesto las elecciones intermedias en las que el Partido Demócrata sufre una derrota, cuyo resultado (alentador para las fuerzas más conservadoras en tratar de impedir la reelección del actual mandatario) representa el nuevo ingrediente de la escena política norteamericana, en el contexto de la continuidad de la crisis en Europa y el resto del planeta que amenaza con una posible nueva gran crisis global; o la crisis alimentaria que junto con el inagotable desempleo y la creciente pobreza sigue sin resolverse en el mundo y que pretende soliviantarse por la vía de renovar el rumbo del “libre comercio” (ahora en la dinámica comunidad Asia-Pacífico), son hechos junto con los anteriores que marcan un nuevo momento en el curso del desenvolvimiento del capitalismo mundial. Un curso en el cual las armas de destrucción (aunque no sean masivas) representan un mercado cada vez más vital para el sostenimiento del sistema, ahora amenazado por un “perverso activista cibernético” que, “por fortuna”, dicen sus detractores, ha sido por el momento aprehendido.

13 de diciembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19 de diciembre de 2010)
El Otoño del Imperio

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Alcance de las Filtraciones Secretas de Wikileaks

Jesús Hernández Garibay

A dos semanas de haberse llevado a cabo la nueva “filtración” de 250 mil cables diplomáticos secretos de Estados Unidos, que entregó WikiLeaks para su difusión a los diarios El País, The Guardian, Le Monde y The New York Times, y a la revista alemana Der Spiegel, las reacciones a nivel mundial van desde el asombro ante “el traje nuevo del emperador”, hasta la duda de cuáles serán las verdaderas intenciones detrás del hecho protagonizado por un previamente desconocido personaje australiano llamado Julian Assange. Sin dejar de estar presente la convicción de quienes, más allá de la sorpresa o el desencanto, confirman lo sospechado muchas veces: que las prácticas del imperio siguen siendo las mismas de siempre, aunque ahora se dan a conocer y eso es lo que interesa.

Como se recuerda, antes de las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos ya se había dado a través del portal de Wikileaks la masiva filtración de 400 mil documentos del Pentágono acerca de la guerra de Irak, mientras en julio anterior el mismo portal también había revelado 92 mil informes secretos sobre Afganistán. Ahora, al expediente se agregan documentos sobre la forma como internamente maneja el Departamento de Estado sus relaciones diplomáticas con el mundo, y el concepto real que le merecen los dirigentes de países aliados, naciones “amigas” y enemigas; un auténtico “ataque terrorista” dicha divulgación (según el decir de algunos funcionarios gubernamentales de la administración Obama) que viene a desnudar el siempre pretendidamente inmaculado usual trato diplomático de la crecientemente desconcertada Casa Blanca ante el mundo actual.

Como ya se ha dado a conocer profusamente, los cables difundidos incluyen distintas notas internas de las embajadas norteamericanas en países diversos, cuyos servicios de inteligencia se encuentran siempre prestos a ofrecer detalles sobre las circunstancias nacionales del momento, algunas veces con la lerda mirada de quienes ven al mundo con los ojos parciales de la ignorancia global del “mejor de los mundos posible”, mientras que otras con la enfocada visión del agente que desnuda a sus propios compinches nacionales apátridas. Destaca ―entre muchas notas que ya se han dado a conocer y otras que seguramente rodarán aun de manera parcial y bajo la óptica siempre interesada de los propios medios informativos que gota a gota comienzan a ofrecerlos al público―, la idea de que “la única amenaza a la seguridad de Estados Unidos en Latinoamérica proviene de México”.

El número más reciente de la revista Forbes incide centralmente y de manera profusa en el tema, a partir de una entrevista con el creador de Wikileaks. De este, dice: “Assange, el cautivo extraño, transgrede los intereses de uno como cualquier Lex Luthor [el enemigo principal de Superman], quien dirige un malvado imperio desde una guarida subterránea…” Como fiel representante y defensor a ultranza del mundo de los grandes negocios, Forbes opina que Wikileaks proporciona el vislumbre de un futuro donde los documentos confidenciales y clasificados estarán disponibles al público en general; e indica que los gobiernos y corporaciones con trapos sucios “deben por ello estar muy temerosos…” Y culmina: “Admirado o injuriado, Julian Assange es el profeta de una cercana época próxima de involuntaria transparencia para el Gobierno y los negocios...” O sea, una gota incómoda que apenas comienza y a la que será obligado adaptar al imperio ahora; aunque, por supuesto, ello sea parte de las nuevas condiciones provistas por un mundo más abierto.

6 de diciembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de diciembre de 2010)
El Otoño del Imperio

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ahora la Crisis Estalla en Irlanda

Jesús Hernández Garibay

Como alguien lo decía: un fantasma recorre Europa…; el fantasma de la crisis. Primero fue Islandia, luego Grecia, ahora Irlanda; después vendrán Portugal y España, Francia y otras economías de menor rango, pero de igual significado. Y es que la crisis que estalla en el 2008 en Wall Street, como expresión de los actuales límites del mercado, se reproduce de manera inevitable en otras regiones del globo. Porque las empresas que antes ganaban en algunos círculos tradicionales, cuando el crédito deja de ser ahí una opción suficiente comienzan a buscar en nuevos frentes otras posibilidades. Así pasó en Irlanda, donde las cosas han dado un giro de 180 grados para un régimen, el de Brian Cowen, del partido Fianna Fail en el Gobierno desde 1997; Irlanda es la nueva economía en crisis, que ahora se apresta a “rescatar” el FMI, a costa de despojar a trabajadores empleados y desempleados.

Luego del largo y oscuro periodo de los noventa en que una serie de atentados dio cuenta de las dificultades para construir la paz y el progreso de un sufrido pueblo como el irlandés, los comicios legislativos de junio de 1997 tuvieron como ganador al Fianna Fail en una coalición minoritaria con los Demócratas Progresistas y el apoyo de los independientes. Después de una ardua negociación, el 10 de abril de 1998, en Belfast, se arribó a un acuerdo de paz para Irlanda del Norte; a fines de mayo un referéndum ratificó el acuerdo con el 94% de los votos en la República y el 72% en el Norte. Un mes más tarde se realizaban las primeras elecciones para integrar una Asamblea. La instalación, en diciembre de 1999, del primer gobierno de Irlanda del Norte en 25 años, confirmó la “devolución” de soberanía a los habitantes del territorio por parte del Parlamento Británico.

En este curso, la economía sufrió un declive del 8% anual para el período 1995-2002, a apenas un 2,7% en 2003. Irlanda había desplegado en los noventa una agresiva política de inversión extranjera que le permitió tener el crecimiento económico más veloz de Europa; a través de un impuesto menor al de otros países de la región, logró atraer a corporativos como Google, Facebook o Canon, y proveer servicios de outsourcing. Las empresas irlandesas llegaron a competir en los principales mercados internacionales con sofisticados productos desarrollados. Pero luego, una media docena de banqueros, unas cuantas agencias inmobiliarias y un puñado de políticos, dieron rienda suelta al crecimiento de una burbuja inmobiliaria; con crédito fácil y barato se incitaron aventuras en la industria de la construcción y el sector financiero hizo de la economía irlandesa una venta de garaje.

En sólo tres años, la República de Irlanda pasó de un rápido crecimiento económico a registrar un grave déficit público. Su desarrollo se basó durante años en impuestos bajos que atraían inversiones y multinacionales al país, y en un boyante mercado inmobiliario; cuando estalló la burbuja de la construcción en 2008, el valor de los inmuebles se desplomó entre un 50% y un 60% y atrapó a todos los bancos del país, que habían concedido innumerables préstamos a particulares y promotores. El gobierno de Cowen en Dublín se vio forzado a socorrer a los banqueros con 50 mil millones de euros; ese apoyo hundió las cuentas públicas irlandesas que terminarán en este 2010 con un déficit del 32% de su PIB, frente al 14% que registró a finales de 2009. Hoy un nuevo “rescate” europeo y del FMI de 85 mil millones de euros, será pagado con sangre y sudor por los irlandeses; 25 mil funcionarios públicos perderán sus puestos de trabajo, mientras el salario mínimo, hasta ahora el más alto de la Unión Europea, se verá reducido junto también con un leñazo a las pensiones.


3 de diciembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5 de diciembre de 2010)
El Otoño del Imperio