jueves, 18 de noviembre de 2010

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico 2010

Jesús Hernández Garibay

El pasado fin de semana se reunió en la ciudad de Yokohama, Japón, el llamado Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), cuyos líderes hicieron un exhorto a aplicar “políticas que promuevan el crecimiento equilibrado”; el Foro de la APEC estuvo precedido por la también cumbre del denominado Grupo de los 20 (G-20), que se congregó por quinta ocasión luego de la crisis de 2008, esta vez en la ciudad de Seúl, Corea del Sur. Como suele suceder, en ambos conclaves los dirigentes de las mayores economías del mundo se mostraron más preocupados por la necesidad de lograr acuerdos que garanticen un mayor fortalecimiento al mundo de los negocios en medio de la crisis, que por responder de una manera puntual a las nutridas protestas que se manifestaron a sus puertas, y que revelan el malestar general existente por las “devastadoras consecuencias sociales” de dicha crisis.

El APEC incluye a las tres economías más grandes del mundo: Estados Unidos, China y Japón, cuyas empresas han exigido por largo tiempo que se realice un gran pacto comercial de la cuenca del Pacífico, según esto para “simplificar y armonizar la infinita serie de normas y estándares aplicados en los diversos pactos” entre países del mismo APEC. Así, en la más reciente cita en Yokohama sus miembros plantearon su deseo de comenzar a trabajar para crear una “vasta zona de libre comercio”, en lo que se considera por algunos “la región económica más dinámica del mundo”; así, los principales funcionarios y sus jefes en APEC afirmaron que trabajarían entonces sobre los 43 tratados bilaterales y mini pactos de libre comercio que existen ya entre sus miembros.

Como suele suceder en las cumbres que ya se han llevado a cabo, la meta buscada en la reunión del G-20, de “alcanzar una recuperación global equilibrada y sostenida” (en palabras del presidente Barack Obama), quedará nuevamente en buen propósito, en la medida en que el acuerdo principal de que los gobiernos se abstengan de intervenir para devaluar las monedas, no se podrá alcanzar, sencillamente porque no se habla de medidas concretas para lograrlo; el G-20 se plantea avanzar hacia un tipo de cambio más regido por el mercado y menos por los gobiernos, pero en un mercado altamente competido por ganar mejores ventas con productos menos caros, que requiere políticas cambiarias con devaluaciones competitivas. A la vez, el grupo se plantea un nuevo intento por concluir ya la Ronda comercial de Doha y rechazar el proteccionismo, meta que hasta ahora no ha sido posible por más de 10 años en que países como Estados Unidos no la aceptan.

La reunión de APEC, de su lado, planteó también su rechazo al proteccionismo, mientras retomaba la idea de elaborar un marco en pro del crecimiento de largo plazo en la región, específicamente a través del impulso del libre comercio (“Zona de Libre Comercio Asia-Pacífico” para el 2020), en una zona que reúne a 21 economías que representan 40.5% de la población del mundo, 54.2% del PIB mundial y 43.7% del comercio global. De esta manera, como bien se entiende, la intención de ambas reuniones, la de las 20 economías en respuesta a la crisis que estalla en el tercer tercio de 2008, como la de las economías de la dinámica zona Asia-Pacífico, continúan buscando en esencia, bajo el predominio de los países capitalistas más desarrollados, avanzar en resolver las complicaciones mundiales con base en las políticas más socorridas que llevaron justamente a la problemática situación que aún se vive; es decir, con base en un mayor impulso al “mercado libre”.

18 de noviembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 21 de noviembre de 2010)
El Otoño del Imperio

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Las Razones de la Derrota Demócrata

Jesús Hernández Garibay

La derrota demócrata, a manos de un movimiento popular conservador que se expresa a través del Partido Republicano y provoca la conquista por éste de importantes espacios legislativos, es una lección para el mundo acerca de lo frágil que pueden ser las perspectivas en busca de mejores tiempos globales, desde Estados Unidos. Los resultados finales de la jornada electoral del 2 de noviembre último son también una lección para Barack Obama mismo, acerca de la importancia que tenía el haberse mantenido en su primer periodo de gobierno cercano a los electores que lo favorecieron; a la vez sin embargo, si bien es una evidencia sobre los límites actuales, es también un indicador acerca de los alcances que puede implicar ello para un verdadero cambio en el panorama político de la Unión Americana.

Como se recuerda, el complejo escenario estadounidense de principios del nuevo siglo incluye una severa crisis económica como no había sido advertida desde los años treinta del siglo anterior; una crisis que afecta en todos los sentidos tanto a las empresas que por miles nacen, crecen y sucumben a manos de una despiadada competencia en la que los grandes se tragan sin más a los pequeños, como para los consumidores que no logran la suficiente estabilidad para mantener un status familiar, en medio del insoluble desempleo, del creciente empobrecimiento y del agotamiento del crédito como un recurso viable para sus necesidades. Una crisis que fuerza a buscar en el gasto armamentista, con todas las implicaciones guerreristas de ello, opciones para contrarrestar el declive en el ámbito planetario, y que a mucha gente le plantea también las salidas falsas de la delincuencia y la drogadicción.

El movimiento de derecha que propina en los comicios “una paliza”, así lo decía el mandatario estadounidense, a sus pretensiones por modificar el escenario político nacional y global, responde en lo fundamental al desaliento de esa gente cansada de promesas por no advertir mayores avances en su seguridad familiar (en lo educativo, en una mejor vivienda, en un empleo más estable…) El llamado Tea Party (siendo aprovechado ahora en forma oportunista por políticos ultraconservadores para mejorar sus espacios particulares), de origen nace con fuertes críticas hacia todo lo que suene a “gobierno”, como los “despilfarros” administrativos, o la intervención en sectores de la economía o la sanidad, o los recortes de impuestos; e irrumpe exigiendo mayor austeridad en el gasto y una menor intervención estatal, lo que también incluye críticas al gobierno de George W. Bush.

Por las características del nuevo presidente, negro, con aire musulmán e ideas renovadas que proponen apoyos más sustanciales a la gente más empobrecida, ese ultraconservadurismo ―proveniente tanto del “reaganomics” (política económica de Ronald Reagan) como de las políticas neoliberales de la Era Bush, con su ramplón anticomunismo que ahora ve en Obama un peligro “socialista”―, busca en esencia descarrilar el carro de cualquier intento por seguir construyendo un país distinto; o como decía una de las estrellas del Tea Party, Rand Paul (senador por Kentucky), su objetivo es “devolver el gobierno al pueblo”.

No obstante lo anterior, lo que es cierto es que tanto aquél como específicamente el popular que llevó a Obama a la presidencia son parte de un movimiento diverso con lazos comunes y comunicantes, que si bien hoy se encuentra dividido y paralizado, sin salidas fáciles, más temprano que tarde encontrará en el regreso a los orígenes que le dieron vida, el camino para continuar abonando en socorro de una historia nueva.

10 de noviembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 14 de noviembre de 2010)
El Otoño del Imperio

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Las Elecciones Intermedias en Estados Unidos

Jesús Hernández Garibay

En una esperada jornada que promete un nuevo giro en el de por sí complejo panorama político de Estados Unidos, el ultraconservadurismo y sus variantes derechistas, racistas, anticomunistas y antimusulmanas, defensoras a ultranza del llamado mercado libre, este 2 de noviembre, en las elecciones intermedias en las que se jugaba la mayoría en el Senado, la Cámara de Representantes y las gubernaturas de la Unión Americana, propinó lo que se califica como un duro descalabro a los sueños de “cambio” del presidente Barack Obama y antecedente importante para atajar sus intenciones de un segundo periodo presidencial. En estos comicios serían renovados 435 escaños de la Cámara y 37 de los 100 del Senado, así como 37 gubernaturas y numerosos congresos locales.

A través del Partido Republicano, dicho movimiento ultraconservador que nace encabezado por quienes se autodenominan el “Partido del Té” (“Tea Party”), propina una categórica derrota al Partido Demócrata en la Cámara baja, con 240 republicanos ganadores (55%), frente a 184 demócratas y aun 11 no decididos hasta las primeras horas del 3 de noviembre (la composición de la Cámara era antes de estos comicios, de 235 demócratas (56%) y 199 republicanos, resultado de la elección de 2008). Con toda fortuna para la agenda política de Obama, en el Senado los demócratas mantienen su ventaja al menos con el mínimo 51% de las curules, mientras que en la carrera por las gubernaturas los republicanos arrancan también a los demócratas la delantera con una ventaja de 2 a 1.

Un indudable revés a las aspiraciones de Obama de cambiar la correlación interna de fuerzas por la vía de propuestas como las reformas de salud y financiera (ahora, con el triunfo republicano, a punto de ser regresadas al congelador), o las reformas sobre el cambio ambiental, la inmigración o la educación entre otras a nivel nacional, además de las intenciones por disminuir la tensión bélica mundial, por parte de un movimiento popular ultraconservador que despierta y reacciona frente a los cambios en el mundo, ante un movimiento popular que había llevado a Obama a la Casa Blanca, pero que ahora paralizado y desconcertado deja de votar en favor de los demócratas, que tampoco resultan atractivos por pertenecer a una rancia “clase política”, maleable y sin proyecto de futuro asequible.

Curioso, la gran ganadora de los comicios resulta ser Sarah Palin, la ex-candidata republicana a la vice-presidencia en las pasadas elecciones, quien en un singular activismo por todo el país respaldó a 43 candidatos para la Cámara, de los que al menos 30 ganaron un escaño, mientras que para el Senado apoyó a 12 candidatos, de los que ganan 7. Esto la deja en condiciones de buscar de nuevo la nominación presidencial republicana para el 2012, una gran oportunidad de llevar adelante su agenda ultramontana como un miembro destacado que es de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), y quien siempre apoyó la invasión a Irak al opinar que EUA enviaba ahí soldados, como “una misión de Dios”.

El presidente Barack Obama de su parte, vilipendiado por la derecha, malentendido por la izquierda y, como alguien decía, “abandonado por el centro”, a quien los electores acusan de no resolver la recesión económica y el desempleo, al menos por ahora acepta, de acuerdo con una entrevista de Peter Baker, que descuidó la “inspiración” una vez que fue electo, al no haberse mantenido “conectado” con la gente que lo colocó en el cargo; algo que esta gente comienza a considerar igual: que no debió abandonarlo tampoco.

3 de noviembre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de noviembre de 2010)
El Otoño del Imperio

viernes, 29 de octubre de 2010

Wikileaks: Un Nuevo Escándalo para Estados Unidos

Jesús Hernández Garibay

La masiva filtración de documentos del Pentágono acerca de la guerra de Irak a través del portal de Internet Wikileaks, constituye un nuevo golpe a la maquinaria militar de Estados Unidos y un escándalo más de los varios que ha sufrido en los últimos años dicho país. Los cerca de 400 mil testimonios sobre el comportamiento de las fuerzas castrenses en aquella invadida nación, revela un nuevo dramático dato: la muerte desde el 2003, de más de 100 mil iraquíes, de los que unos 70 mil fueron civiles, además de “numerosos casos de tortura, humillación y homicidios contra civiles”. Wiki¬leaks, una polémica base de datos que opera en la red y que en julio pasado publicó también 92 mil informes secretos de las Fuerzas Armadas estadounidenses sobre Afganistán, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los beligerantes halcones militares.

Hasta ahora, ni el gobierno de EUA ni las fuerzas aliadas habían facilitado un número oficial de las víctimas iraquíes que ha ocasionado el conflicto, con el argumento de que no se llevaba una contabilidad al respecto. Sin embargo, los documentos del Pentágono que desclasifica Wikileaks, dan cuenta de las denuncias de torturas, abusos, e incluso de posible asesinato, de cientos de prisioneros por parte de las fuerzas iraquíes, además de las narraciones de jornadas sangrientas y la revelación de situaciones lamentables en que las tropas estadounidenses, por error, accidente o precipitación, mataron a civiles inocentes. Los documentos que da a conocer el sitio http://wikileaks.org/, provienen de los informes de campo redactados por soldados estadounidenses entre 2004 y 2009; un dossier hasta ahora escondido o vilipendiado por el Pentágono.

El portal ciudadano Wikileaks lleva desde diciembre de 2006 comprometiendo la credibilidad de gobiernos, empresas y organizaciones religiosas y cuestionando la manera de hacer periodismo en la actualidad. El portal, fundado por el australiano Julian Assange, se describe como una “organización periodística sin ánimo de lucro, cuyo principal objetivo es sacar a la luz aquellas noticias e informaciones importantes”, preservando en todo momento el anonimato de sus fuentes. En la actualidad, cuenta con más de un millón de informes y no posee ningún tipo de publicidad ni recibe ayudas de ningún estado; subsiste gracias a donaciones. El verdadero poder de Wikileaks reside en la confianza de los lectores (y medios de comunicación), en la autenticidad de lo que leen, recopilados con base en “técnicas de investigación del periodismo tradicional” y los métodos más modernos.

Tras los intentos de cierre de la web por parte de algunos gobiernos, Wikileaks ha tenido que ubicar sus servidores en distintas localizaciones como Suecia o Finlandia, evitando así utilizar un centro de datos único. A la vez, su fundador Julian Assange, quien afirma que los documentos muestran la verdad sobre la guerra de Irak y que se publican en espera de “corregir parte del ataque a la verdad que ocurrió antes de la guerra, durante la guerra y que ha continuado desde que ésta terminó oficialmente”, ha denunciado “las presiones” de EUA sobre su organización. Assange ha comenzado a ser hostigado, mientras que una de sus fuentes, el analista de inteligencia Bradley Manning, un soldado de sólo 23 años de edad, se encuentra ahora prisionero, acusado de filtrar algunos de esos documentos clasificados a los medios de comunicación, con una pena máxima de 52 años. Como quiera que sea, tarde pero seguro, la verdad se difunde cada día más.

29 de octubre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31 de octubre de 2010)
El Otoño del Imperio

lunes, 18 de octubre de 2010

El Año Internacional de la Biodiversidad

Jesús Hernández Garibay

El 2010 fue declarado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), Año Internacional de la Diversidad Biológica; una celebración de la biodiversidad y su valor para la vida sobre la Tierra. El Año fue declarado así por la 61ª sesión de su Asamblea General en 2006, con base en cuatro mensajes: los seres humanos forman parte de la rica diversidad de la naturaleza y poseen la capacidad de protegerla o de destruirla; la biodiversidad, la variedad de la vida en la Tierra, es esencial para sustentar las redes de vida y los sistemas que nos proporcionan la salud, el bienestar, el alimento, el combustible y los servicios vitales de los que depende nuestra vida; la actividad humana está causando que la diversidad de la vida en la Tierra se pierda a una gran velocidad; reflexionemos sobre nuestros logros para salvaguardar la biodiversidad y centrémonos en la urgencia de nuestro reto para el futuro.

El Año Internacional de la Biodiversidad pretende llamar así la atención sobre la importancia de la biodiversidad en todo el mundo. Es una celebración de la vida, cuyos objetivos son, entre otros, el aumentar la conciencia de la importancia de la conservación de la biodiversidad para el entendimiento humano, el bienestar, promover el valor económico de la biodiversidad y mejorar el conocimiento público de las amenazas a la biodiversidad y los medios para conservarla, además de alentar a las organizaciones (y los individuos a través de ellas) para tomar las actividades de conservación directa o indirecta de la diversidad biológica. La Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992, estableció un Convenio sobre la Diversidad Biológica, un tratado internacional para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, que ahora se recuerda.

Los países implicados en dicho Convenio se comprometían entonces a conservar y utilizar de modo sostenible la biodiversidad y la distribución equitativa de los beneficios de la diversidad de especies, para llegar a este 2010 con una reducción significativa de la tasa de pérdida de biodiversidad a nivel global, regional y nacional, como una forma de contribuir al alivio de la pobreza y beneficiar toda forma de vida sobre la tierra. Desafortunadamente, como ha mostrado hace no más que una semana la 8ª edición del Informe Planeta Vivo presentada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), subsiste hoy una tasa alarmante de pérdida de biodiversidad en los países con ingresos bajos; en este sentido, WWF afirma que las naciones ricas deben encontrar formas de vivir sin presionar tanto a la Tierra, para reducir considerablemente su huella. Esto es especial-mente preocupante en relación con su dependencia de los combustibles fósiles.

El Informe muestra que hemos duplicado nuestras demandas sobre el mundo natural desde los años 60; en concreto, un 50% en 2007 respecto a 1966. El Índice Planeta Vivo, de otro lado, evidencia que la sa¬lud de los ecosistemas ha disminuido un 30%; a la vez, denuncia que, con el actual modelo, la humanidad utilizará los recursos de 2 planetas para 2030 y de 2,8 para 2050. Con la recopilación de datos de más de 150 países analizados, el Informe indica que el rápido crecimiento económico genera un continuo aumento de la demanda de recursos para alimentos y bebida, energía, transporte y productos electrónicos, espacio vital y para depositar residuos, especialmente el dióxido de carbono procedente de la quema de combustibles fósiles. Los efectos, advierte, son claramente visibles en los índices del mundo tropical y de los países más pobres, que han disminuido un 60% desde 1970. Y se agrava.

18 de octubre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de octubre de 2010)
El Otoño del Imperio

Los Premios Nobel 2010

Jesús Hernández Garibay

De nueva cuenta como todos los años, el afamado Premio Nobel fue otorgado para distintos campos del saber humano. Habiendo anunciado previamente el Comité Nobel los nombres de los premiados en Fisiología o Medicina (el británico Robert G. Edwards), Ciencias Químicas (el norteamericano Richard F. Heck y los japoneses Ei-ichi Negishi y Akira Suzuki), Física (los rusos Andre Geim y Konstantin Novoselov), Literatura (el peruano Mario Vargas Llosa) y de la Paz (el chino Liu Xiaobo), el Premio en Ciencias Económicas, último de la serie, fue dado a conocer este lunes 11 y como se esperaba, de nueva cuenta otorgado a quien pretende comprender mejor las intríngulis del funcionamiento del mercado libre, como las 40 veces anteriores. Nada sorprendente ya, que sea el predominante mundo altamente industrializado, quien que se lleva la mayoría de los galardones.

Entre 1901 y 2010, los Premios Nobel y el Premio en Ciencias Económicas (establecido en 1969) fueron concedidos 543 veces a 840 personas y organizaciones (unas 20); un total de 40 mujeres fueron galardonadas en esos años. Los premios, creados por voluntad del sueco Alfred Nobel, se entregaron por primera vez cinco años luego de su muerte acaecida en 1896; otorgan en cada caso 10 millones de coronas suecas (cerca de 1,5 millones de dólares), un diploma y una medalla de oro. Entre los ganadores más famosos están Albert Einstein (física), Martin Luther King Jr. (paz), Nelson Mandela (paz) y Winston Churchill (literatura), la mayoría relativamente desconocidos hasta que el premio los dio a conocer. El año anterior, el jurado del premio de la paz reconoció a Obama por “sus esfuerzos extraordinarios para reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.

El campo de las ciencias naturales está dominado por las naciones altamente industrializadas, es decir, por el mundo capitalista desarrollado. Hasta ahora, 182 físicos han sido galardonados, de los cuales el 90% son anglosajones y galos; el 10% restante proviene de la periferia capitalista o de países socialistas como China, Rusia o la antigua Unión Soviética. En Ciencias Químicas 160 investigadores han recibido el premio; Estados Unidos, Alemania, Inglaterra y Francia se llevan el 75%, mientras países capitalistas periféricos como la India, México, Egipto y Argentina alcanzan un 21%, en tanto que el restante 4% está distribuido en países como Rusia, Polonia, Hungría, Croacia y República Checa. En el Premio de Fisiología o Medicina la distribución es similar: de los 196 médicos y fisiólogos galardonados, el 98% (192) se encuentran en países capitalistas desarrollados; el 2% restante se lo reparten los países de la antigua Unión Soviética. (Ver robiloh.blogspot.com).

Fuera de Premio Nobel de la Paz que ha sido objeto de polémica en un mundo donde la violencia se sobrepone a las intenciones por mejorarlo, el de literatura donde se ha repartido de una manera amplia, o el de los arriba mencionados que habla del atraso científico que padecemos en el mundo subdesarrollado, el Nobel de Economía 2010 se otorga a Peter A. Diamond, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Dale T. Mortensen, de la Universidad de Northwestern de Chicago, y Christopher A. Pissarides, de la London School of Economics, por la elaboración de una teoría “comprensiva” y “coherente” que estudia los problemas ligados al desempleo, un “proceso ineficiente” según la Academia, y “una de las grandes lacras de la actual crisis económica”. De nueva cuenta, por descubrir el agua tibia para una de las grandes e inevitables lacras no de la crisis, sino del mercado capitalista…

18 de octubre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 16 de octubre de 2010)
El Otoño del Imperio

viernes, 8 de octubre de 2010

La Migración Latinoamericana

Jesús Hernández Garibay

El tema migratorio se ha convertido en un asunto de suma trascendencia para el planeta. El informe sobre Migración y Desarrollo de la Organización de las Naciones Unida (ONU), habla de los 191 millones de inmigrantes registrados ya en el 2005, y de un estimado de 167 mil millones de dólares al año enviados por trabajadores inmigrantes a sus países de origen, con los que estos países subdesarrollados se benefician. De los millones de personas que vivían fuera de sus países de origen en ese año, 115 millones lo hacían en países desarrollados y 75 millones en países subdesarrollados; es decir, el 40% de todos los migrantes del mundo se habían mudado de un país subdesarrollado a otro, mientras que el 60% de las personas se trasladaba de países subdesarrollados a países desarrollados. En América Latina lo mismo, el flujo seguía creciendo.

La migración internacional crece actualmente a una tasa de 2.8% anual y los migrantes constituyen el 3% de la población mundial. Anualmente se mueven un promedio de 2.4 millones de migrantes de países subdesarrollados a países desarrollados; más del 50% son mujeres y hay una proporción creciente de niños y niñas. En el año 2000 casi 20 millones de latinoamericanos y caribeños vivían ya fuera de su país y siete de cada diez vivían en Estados Unidos, muchos de ellos en condición de ilegales. La crisis económica, política y social que viven muchos de los países de América Latina ha forzado a una creciente migración en distintos países como los centroamericanos. El Census Bureau de Estados Unidos reveló hace poco que el número de inmigrantes e hijos de inmigrantes ha alcanzado en este país el nivel histórico más alto hasta ahora registrado: 56 millones, de los cuales 34 millones llegaron en las últimas tres décadas.

La evolución de la migración latinoamericana se desarrolla en tres etapas. Una primera se inicia en los 70s y 80s con el exilio político desde el Cono Sur, particularmente Argentina y Chile, aunque también desde Venezuela y Cuba; no obstante, los topes restrictivos de las políticas migratorias de Estados Unidos favorecen una reorientación migrante hacia Europa y particularmente, por el idioma, a España. Se inicia así a mediados de los 90s una segunda etapa, con el incremento de las migraciones hacia este último país, lideradas por peruanos y dominicanos. Una tercera etapa se desarrolla en los últimos años del siglo XX y primeros del XXI, cuando se produce un ascenso sin precedentes de la migración hacia EUA y países europeos como España. De 1999 a 2002, por ejemplo, los inmigrantes ecuatorianos se incrementaron en 891%, los colombianos en 522% y los argentinos en 172% (Jéssica Retis, 2006).

México aporta más de la cuarta parte de los migrantes, la cual constituye la porción más grande de extranjeros de un solo país, sobre todo hacia EUA. Sin embargo, para muchos países sudamericanos, Europa está desplazando a la Unión Americana como la región más atractiva, en parte por razones culturales y de idioma. Como se entiende, el desempleo, los bajos salarios, la desigualdad en distribución del ingreso, la fragilidad de los Estados, la falta de confianza en los gobiernos y en un futuro próspero para muchas personas, son factores que se conjugan para crear unas condiciones que, imbricadas con las percepciones y motivaciones subjetivas, configuran el mapa de un éxodo con matices novedosos respecto a procesos migratorios previos en el subcontinente latinoamericano. (Gómez Quintero, 2005).

08 de octubre de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de octubre de 2010)
El Otoño del Imperio