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domingo, 22 de agosto de 2010

2010: el Año Más Caluroso en la Historia Conocida del Planeta

Jesús Hernández Garibay

La ola de calor que azota a Rusia desde principios de este verano, que ha duplicado la mortalidad en su capital Moscú (hasta 700 decesos diarios), es, de acuerdo con cifras oficiales, la más prolongada y sin precedentes desde hace mil años. De su parte, la ola de calor que ha azotado en los últimos meses a Japón dejó hasta el pasado julio cerca de 100 muertos y unas 21 mil personas hospitalizadas. En España 23 provincias se pusieron en días pasados en alerta amarilla (riesgo importante), pues el calor alcanzó los 42 grados centígrados. En Estados Unidos la ola de calor abarca 18 estados, desde Texas a Nueva York y la alta humedad eleva la sensación térmica a casi 38 grados centígrados. A los extremos, mientras que en el hemisferio norte el verano resulta insoportable, en países del hemisferio sur donde hoy se vive el invierno, de manera inusual las nevadas se ponen a la orden del día.

En febrero pasado (tiempo de verano en el hemisferio sur) Río de Janeiro registraba una histórica ola de calor que superó al desierto del Sahara. Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, el promedio de calor registrado en la capital carioca fue de 46,3 grados centígrados, aunque hasta en tres oportunidades superó la barrera de los 50 grados, es decir, la más alta en el último medio siglo; estas inusuales temperaturas convirtieron a Río de Janeiro en la segunda ciudad con mayor sensación térmica de las 3 mil 258 estaciones monitoreadas por la Organización Meteorológica Mundial. También en el mismo mes, alrededor de 31 personas murieron en Paraguay durante un fin de semana, como consecuencia de la ola de calor que afectó al país, según confirmaron fuentes médicas y policiales: 17 muertes súbitas en los departamentos Central, Cordillera, Paraguarí y Caaguazú, más 14 muertos en la capital Asunción entre un viernes y un domingo.

Durante ese mes de febrero varias regiones de EUA padecieron las consecuencias de una severa tormenta de nieve, no vista desde el año 1922. Mientras, en este mes de julio ciudades bolivianas como La Paz y El Alto amanecieron de manera sorprendente cubiertas de blanco con la segunda nevada del invierno, el más frío de los últimos 16 años, con temperaturas mínimas que llegaron hasta los -20 grados en algunas zonas. A principios de ese mismo mes también cayó nieve en Buenos Aires; una sorpresa para sus habitantes quienes no veían este fenómeno desde 89 años atrás. Así, mientras el mundo está afectado por eventos climatológicos extremos que provocan la muerte de muchas personas y el desplazamiento de cientos de miles, con lluvias torrenciales que provocan grandes inundaciones y deslizamientos de tierra, un gran bloque de hielo se desprende en Groenlandia, dejando una gran isla de hielo navegando en el océano, mientras la sequía amenaza a varias regiones africanas.

Como se entiende, todos estos fenómenos tienen como un referente común ineluctable el constituir nuevas manifestaciones del cambio climático. De hecho, según lo afirma un especialista (Jeff Masters, cofundador y director de meteorología de Weather Underground), en 2010 se han registrado temperaturas máximas históricas en más países en el mundo en un solo año: 17; la última década fue la más calurosa de la que se tiene registro; la primera mitad de 2010 fue el semestre más caluroso en la historia conocida del planeta, y los cinco meses más calurosos de la historia en la zona tropical del Atlántico ocurrieron este año, lo que amenaza con mas frecuentes y severos huracanes en dicho Océano (ver “How Climate Change Affects You”, de Ami Goodman, en www.truthdig.com). Así las cosas.

22 de agosto de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 22 de agosto de 2010)
El Otoño del Imperio

miércoles, 2 de junio de 2010

El Nuevo Acuerdo Nuclear con Irán

Jesús Hernández Garibay

El 17 de mayo fue firmado en Teherán un acuerdo del gobierno iraní con los de Turquía y Brasil, en el que Irán acepta en intercambio una parte de su uranio levemente enriquecido, por combustible nuclear enriquecido al 20 por ciento. Tal y como lo dio a conocer la prensa internacional, el acuerdo prevé el envío a Tur¬quía de mil 200 kilos de uranio iraní enriquecido a 3.5 por ciento, donde será cambiado en el plazo máximo de un año por 120 kilos de combustible enriquecido a 20 por ciento, necesario para el reactor de investigación nuclear de Teherán. El uranio iraní, que deberá ser depositado en Turquía un mes después del acuerdo, estará bajo supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que sería informada del mismo en el plazo de una semana. La decisión fue calificada por el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, como una victoria de la diplomacia.

El acuerdo logrado entre el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, el presidente Lula de Brasil y el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, fue considerado por estos como una experiencia positiva que vuelve a demostrar que si se busca la cooperación antes que la confrontación, pueden alcanzarse mejoras en la delicada situación internacional. Como se sabe, Irán defiende su derecho a desarrollar un programa nuclear que, asegura, tiene fines pacíficos, lo que es rechazado por una parte de la comunidad internacional encabezada por Estados Unidos; las fuerzas más conservadoras de este país, de su lado, continúan tratando de impedir que el actual gobierno de Teherán, de filiación distinta a la de sus principales aliados en la región, se robustezca más, sobre todo a partir del mejoramiento de su actual fortaleza económica. Para ello acusan ahora al gobierno de Ahmadinejad, de querer hacerse de la bomba atómica y convertirse en un peligro internacional.

Tanto EUA como la Unión Europea habían ya propuesto a Irán en octubre anterior la entrega de 70 por ciento de su uranio débilmente enriquecido para transformarlo en combustible nuclear para su reactor de investigación. Al argumentar su falta de confianza en el acuerdo, Teherán había rechazado la propuesta y planteado que el canje de combustible se realizara en pequeñas cantidades y en su territorio, lo que rechazaron las potencias occidentales. Como resultado de ello, en febrero Irán inició la producción de uranio enriquecido a 20 por ciento, lo que aceleró la movilización de los países occidentales para adoptar nuevas sanciones por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas. Una intención a la que, bajo el marco del nuevo acuerdo, se opone ahora Rusia.

Lo curioso de todo ello es que el convenio al que llegan Brasil y Turquía con el gobierno de Irán ha sido recibido con cautela por la Casa Blanca, quien asegura que la propuesta no detendrá su intención de aplicar más sanciones contra Teherán. Lo cual contraviene lo afirmado recién en Barcelona por el presidente Lula: “Hicimos exactamente lo que Estados Unidos quería hacer hace cinco o seis meses…”; aun más, contradice lo que el gobierno de Brasilia aduce en el sentido de que el acuerdo firmado contiene en gran medida elementos de una sugerencia del presidente estadounidense Barack Obama a su colega brasileño Lula da Silva, presentada en carta enviada 15 días antes del mismo. Como quiera que sea, lo que se advierte para el caso de Irán es la pretensión de la maquinaria de guerra estadounidense y su poderosísima industria (hambrienta de mayor ganancia) de hacer lo que sea necesario (hasta falsear el plano diplomático), con tal de lanzar una nueva ofensiva por el mundo.

22 de mayo de 2010.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 23 de mayo de 2010)
El Otoño del Imperio