viernes, 17 de junio de 2011

Las Tribulaciones de Wall Street

Jesús Hernández Garibay

Una nueva dosis de angustia acerca de la recuperación económica mundial el pasado viernes 10 de junio, se convirtió en señal para una reacción inmediata en Wall Street, que llevó el Promedio Industrial Dow Jones al cierre por debajo de los 12 mil puntos (1,4% menos), el más bajo desde mediados de marzo anterior y la mayor caída semanal en el índice “Blue Chip” desde 2002, culminando así la sexta semana consecutiva de caídas, la racha más larga desde 2008. Dichos temores advierten que la recuperación económica se ha estancado, por causa de la débil recuperación del empleo, la lentitud en el crecimiento industrial y un agonizante mercado de las casas habitación, que revierten la esperanza en la tendencia alcista que levantó el Dow Jones en un 20% el año pasado.

El mercado sigue con especial atención los datos del empleo en Estados Unidos, sencillamente por ser este el país más consumista del mundo. Por ello es sensible a los informes acerca del mismo, como el más reciente que revela que el sector privado sólo creó 38 mil empleos en el mes de mayo (la menor cifra desde septiembre de 2010), en relación con los 177 mil del mes de abril, mientras las pérdidas en las acciones estadounidenses y en el valor del dólar se aceleraban luego de que se diera a conocer que el índice sobre la actividad fabril nacional cayó a 53,5 durante mayo desde 60,4 puntos del mes anterior, alcanzando su nivel más bajo desde junio del 2009. Como se sabe, la economía estadounidense en su conjunto creció a un ritmo de sólo 1,8% en el primer trimestre de 2011.

El mercado inmobiliario continúa exhibiendo graves dificultades. Un reporte dado a conocer revela que las peticiones de hipotecas descendieron también en un 4% la semana que termina el 27 de mayo, presionadas por un declive en la demanda de refinanciamiento. A la vez, casi tres millones de viviendas recibieron notificación de mora en los pagos, o notificación de remate o ejecución hipotecaria en 2010; esto es, un incremento del 2% sobre el año anterior, y del 23% sobre 2008. Las ejecuciones hipotecarias, así, por las cuales los bancos recuperan una propiedad, siguen hundiendo los precios de las viviendas en la Unión Americana, mientras la tasa de desempleo se mantiene por encima del 9%; una cifra que no tiene visos más que de mantenerse o aumentar este año.

A pesar de que son unos 800 mil los empleos creados en el año, los ingresos por hora de trabajo siguen bajando mes tras mes, lo que resulta perjudicial para el consumo; de hecho, la deuda de los consumidores es hoy la clave de la crisis. Con una sensación tan negativa y los mismos problemas agravados, no es extraño que un reconocido estratega financiero como Peter Yastrow haya advertido hace sólo dos semanas: “Lo que tenemos ahora se acerca al pánico… Estamos al borde de una gran, gran depresión…” Un escenario nada fácil de digerir para los planes reelectorales de Obama, que debe desafiar la tendencia, a 16 meses de las próximas elecciones; tomando en cuenta que ningún presidente ha sido reelecto con una tasa de desempleo superior al 7,2%, desde Franklin D. Roosevelt.

17 de junio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19 de junio de 2011)
El Otoño del Imperio

Demostración y Marcha Pacifíca - Mayo 12, 2011 - Wall Street

sábado, 11 de junio de 2011

El Largo Camino a un Acuerdo Sobre el Cambio Climático

Jesús Hernández Garibay

El pasado 15 de febrero la secretaria de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Christiana Figueres, advertía que “un acuerdo justo, ambicioso y vinculante con el que llegar a la próxima cumbre sobre Cambio Climático en Durban, sería perfecto…; pero eso sólo ocurre en los cuentos de hadas…” En efecto, del 28 de noviembre al 9 de diciembre próximo se lleva a cabo en Durban, África del Sur, la Conferencia de las Partes, donde los países deberían alcanzar un acuerdo que estipule efectivamente medidas vinculantes para que los países desarrollados reduzcan la emisión de gases de efecto invernadero; pero…, el debate sigue abierto y gira en torno a definir cuáles son las responsabilidades de cada uno de los países desarrollados y subdesarrollados.

Como se recuerda, en 1992 un grupo de países en el seno de la ONU tomaron la decisión de reunirse en pos de un objetivo en común: el cuidado del planeta y el fin del calentamiento global. Fue así que en mayo de ese año se concertó la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” que entró en vigor en marzo de 1994; dicha convención se planteó como objetivo primordial disminuir la emisión de gases de efecto invernadero responsable del calentamiento. Estos puntos fueron la base de lo que sería el Protocolo de Kyoto adoptado en diciembre de 1997; un acuerdo que tiene como objetivo reducir dichas emisiones, ratificado por 187 estados aunque no por el mayor emisor de esos gases: Estados Unidos.

Un estudio científico más, llevado a cabo por el profesor Shawn Marshall de la Universidad de Calgary, Canadá, y publicado recién en la revista “Nature”, plantea justo que el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) previsiblemente tendrá un impacto sobre las temperaturas de la Tierra en los próximos mil años y elevará en al menos cuatro metros el nivel de las aguas del mar. La investigación pronostica que el calentamiento global provocará un “colapso catastrófico” de la placa de hielo occidental de la Antártida alrededor del año 3000. La nada halagüeña previsión es, según el estudio, “el mejor de los casos posible”, por lo que opina que debe cesar el uso de los combustibles fósiles y la emisión masiva de dióxido de carbono a la atmósfera.

Como quiera que sea, sigue adelante la preparación de la nueva reunión sobre calentamiento global en Durban (COP 17, luego del fracaso de la COP 15 de Copenhague y a un año de la COP 16 de Cancún que pretendía restablecer la ruta hacia una renovación del protocolo de Kyoto). Para Christiana Figueres, el acuerdo debería ser “justo” en diferenciar a los países más vulnerables, “vinculante” para no estar sólo apegado a recomendaciones científicas y “ambicioso” para superar el actual nivel existente de expectativa; no obstante, reitera que estos tres elementos se dan “sólo en los cuentos de hadas y la realidad es que nuestros propósitos de ambición no van a cambiar de aquí a Durban…” En tanto, el planeta tendrá que seguir sufriendo la inopia de sus dirigentes.

11 de junio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de junio de 2011)
El Otoño del Imperio

Cumbre de Bangkok busca consensos para perfilar el pacto que sustituirá al Protocolo de Kioto

Desastres Naturales, También en Estados Unidos

Jesús Hernández Garibay

Una serie de desastres naturales han asolado al mundo en los primeros meses de este año. Desde luego el terremoto y tsunami en Japón, pero a la vez otros casi igual de dramáticos: las mayores inundaciones por lluvia en Brasil en 40 años con un saldo de 380 muertos; uno de los mayores desastres naturales en Australia con la inundación de Brisbane, la tercera ciudad en importancia del país; tres millones de damnificados y casi 500 muertos por las lluvias invernales en Colombia, por sólo mencionar algunos. Pero es en Estados Unidos donde en este 2011 vienen ocurriendo los desastres naturales más peculiares en varias décadas, desde una especie de miniglaciación en el inicio del año, hasta perseverantes tornados o incontenibles inundaciones.

En EUA se viven durante estos meses un conjunto de fenómenos meteorológicos que hacen exclamar a varios creyentes ahí que la fecha de diciembre de 2012 en que según algunos lóbregos vaticinios se acabará el mundo, está llegando incontenible y resuelta. Durante el mes de febrero, en 49 de los 50 estados de la Unión (incluida la soleada Hawai), se presentó un inusual fenómeno meteorológico: una tormenta de nieve calificada de “monstruosa” (el séptimo y más severo fenómeno de ese tipo en la temporada) que azotó el centro-oeste del país y provocó la cancelación de 10 mil vuelos y cientos de servicios de trenes; una nevada que ocasionó cortes eléctricos, dejando sin energía a más de 250 mil personas, principalmente en los estados de Illinois, Ohio y Pensilvania.

No obstante que los tornados han sido un fenómeno frecuente en el sur de la nación, de manera particular ahora se presentaron algunos de los más nocivos y persistentes: del 14 al 16 abril con severas destrucciones en Alabama, Oklahoma y Carolina del Norte que provocaron la muerte de 43 ciudadanos; del 25 al 28 de abril en que una constante oleada afectó ahora sobre todo a los estados de Alabama, Arkansas, Georgia, Mississippi, Carolina del Norte, Tennessee y Virginia, pero a la vez con tornados confirmados desde Texas hasta Nueva York, con un saldo hasta el 6 de mayo de al menos 340 personas muertas. El 27 de abril fue el día más mortífero desde el tornado tri-estatal de 1925, mientras que en sólo cuatro días se notificaron 426 tornados, incluidos 259 en 16 estados.

En el reciente mayo las inundaciones provocadas por fuertes lluvias y el derretimiento de la nieve en el río Mississippi afectaron más de un millón de hectáreas de tierras de cultivo y amenazaron con interrumpir las operaciones de 10 refinerías de petróleo en el estado de Louisiana. El aluvión provocó inundaciones en campos y rompió los diques de pueblos cercanos; cientos de casas en Memphis, Tennessee, fueron cubiertas por las aguas del río, acercando la crecida a los niveles récord de 1927 y 1937. Durante la inundación de 1927 que causó la muerte de hasta mil personas y forzó a otras 600 mil a ser evacuadas, el río se desbordó y sus aguas se expandieron hasta 130 kilómetros de ancho. Todo ello, nevadas, tornados e intensas lluvias, dicen expertos, consecuencia del cambio climático.

11 de junio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5 de junio de 2011)
El Otoño del Imperio

Cuatro muertos y 200 heridos deja tornado en Massachusetts

lunes, 30 de mayo de 2011

El Hartazgo Social en Europa

Jesús Hernández Garibay

El movimiento español 15 de marzo (fecha en que inicia) pasaba el lunes 23 de mayo a su segunda semana de plantón en la puerta del Sol de Madrid. Habiéndose gestado a través de redes sociales como Facebook o Twitter, plantones de protesta se consolidaban también en plazas de las principales ciudades de España: Coruña, Vigo, Zaragoza, Barcelona, Granada, Córdoba, Mallorca, con una palabra que los define: “indignados”, mientras dos consignas atravesaban las movilizaciones: “Juventud sin futuro”, levantada por miles de jóvenes sin mayor perspectiva de vida, y “Democracia Real, Ya”. “Lo real ―decía uno de los movilizados― es lo opuesto a lo simulado. Lo queremos ya...”

Las protestas en España se asemejan a las que suceden en Portugal, Grecia, Francia o Gran Bretaña, donde desde semanas anteriores se llevan a cabo también huelgas y movilizaciones, mientras en varias ciudades como Praga (República Checa), Budapest (Hungría), Berlín (Alemania), Varsovia (Polonia) y Viena (Austria) se movilizan en apoyo a los españoles con lemas como “¡Estamos hartos!” o “¡No aguantamos más!”; todos con una sensación de injusticia, pues las políticas austeras de sus gobiernos golpean directamente a trabajadores, pensionistas, estudiantes, desempleados y pequeños comerciantes, mientras los empresarios y banqueros que se enriquecieron durante el período del boom económico, del crédito fácil, clientelismo y corrupción, quedan incólumes.

Como se recuerda, ya desde enero anterior el Foro Económico Mundial de Davos reconocía que el “modelo” económico imperante había fracasado y que diversos países se encontraban en la antesala del conflicto social; y lo que decía entonces es que los puntos débiles del mercado podrían causar una nueva crisis global en los siguientes años, por lo que había el riesgo de que las protestas sociales pudieran dar al traste con los grandes negocios. Por ello se llamaba a los gobiernos a trabajar, con el objetivo de encontrar la forma de “evitar que la crisis financiera mundial se convierta en una crisis social…” El hecho es que, poco a poco y a la vez enlazada con las protestas en el mundo árabe (Egipto, Yemen, Túnez), la crisis se convierte en una crisis social.

Mientras que en Italia o Portugal la presencia de los sindicatos sustenta también las movilizaciones, lo espontáneo actual del movimiento español (cuya fuerza proviene, dicen sus componentes, de su “irrepresentabilidad”) es aprovechado por el derechista Partido Popular para golpear en las recientes elecciones municipales al Partido Socialista Obrero Español (que no tiene, por cierto, nada de socialista ni de obrero). No obstante, aun en medio del vilipendio a que somete la prensa tradicional a los manifestantes, como de costumbre acusados de marginales, radicales e inadaptados, lo cierto es que en las marchas que se han realizado confluyen hombres y mujeres de todas las edades. Muchos portando carteles que revelan: “¡Estamos hasta los huevos…!”; y que recuerdan el hartazgo social que también se expresa cada día más en otros países, como nuestro México…

30 de mayo de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 29 de mayo de 2011)
El Otoño del Imperio

Desde Islandia, un mensaje de apoyo a los españoles

domingo, 22 de mayo de 2011

El Reto de una Reforma Energética para Obama

Jesús Hernández Garibay

En un discurso pronunciado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, el 27 de octubre de 2009 decía el presidente Barack Obama que “el país que gane la carrera por fuentes alternativas de energía se convertirá en líder de la economía global…” Obama planteaba lo anterior, en defensa de un proyecto de ley que tenía sobre la mesa del Con-greso acerca del cambio climático, donde han existido opiniones divergentes en el debate sobre cómo fomentar tecnologías de energía limpia. En aquellos momentos se pensaba que la política energética había avanzado más durante el primer año del nuevo presidente que en cualquier otro momento desde de los setenta, con la pretensión de sentar las bases para una revolución en las fuentes de energía en EUA y en el mundo.

El discurso pronunciado se producía de cara a la cumbre de diciembre de la ONU sobre el cambio climático en Copenhague. En ese entonces Obama preveía ir ahí con tres cartas en el portafolio: el compromiso de reducir las emisiones de EUA en un 17% antes de 2020; la posibilidad de regular las emisiones de todo tipo de emisores en su país, y la percepción de que los compromisos de China e India en Copenhague habrían tenido que ver con la diplomacia de Washington. Al final, la cumbre de Copenhague no resultó lo que el presidente hubiera esperado, mientras que la gravísima fuga de petróleo en el Golfo de México de abril a agosto de 2010, lleva a toda la Administración a una crisis sin precedente, paralizando la intención de esa reforma energética.

Aunque las dos grandes leyes energéticas de la administración de George W. Bush (Ley de Política Energética de 2005 y Ley de Independencia y Seguridad Energética de 2007) incluían apartados para posibles reformas necesarias, ninguna fue suficientemente profunda. De ahí que apenas una semana después de llegar a la Casa Blanca, Obama fir-mara directivas ordenando al departamento de Transporte y al departamento de Energía aumentar los niveles de eficiencia obligatoria para los automóviles en 2011, e imponer res-tricciones más exigentes a las emisiones de CO2 en los estados que las existentes a nivel fe-deral. No obstante, a pesar de que estas medidas dieron al mandatario la posibilidad de presionar al Senado para lograr una nueva legislación, esto todavía no se logra.

Así, en tanto que el apoyo al avance de energías alternativas continúa sin mayor res-paldo político, el país se obliga a importar 11 millones de barriles de petróleo al día, prin-cipalmente de países estables como Canadá y México (primer y segundo proveedor), pero también de Arabia Saudita, Nigeria, Venezuela, Irak o Argelia, donde el flujo del crudo se ve afectado por las condiciones políticas. Por esta razón, en marzo proponía Obama la drástica reducción a un tercio de las importaciones antes del 2020, como un imperativo, al decir: “Estados Unidos no puede permitirse apostar por nuestra seguridad y prosperidad a largo plazo sobre la base de una fuente de combustible con la que es posible que no con-temos”; una decisión que con seguridad tendrá graves repercusiones para muchos.

22 de mayo de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 22 de mayo de 2011)
El Otoño del Imperio

Obama explica su nueva política de seguridad energética

miércoles, 11 de mayo de 2011

La Reforma Educativa: Nuevo Avance de Obama

Jesús Hernández Garibay

A sólo dos meses de haber tomado posesión de su cargo, en marzo de 2009, el novel presidente de Estados Unidos, Barack Obama, manifestaba su preocupación respecto a la eficacia en cómo se educa a los estadounidenses, al advertir en una conferencia ante la Cámara de Comercio Hispana: “El relativo declive de la educación (norte)americana es insostenible para nuestra economía, inadmisible para nuestra democracia e inaceptable para nuestros niños. No podemos dejar que siga como está. Lo que está en juego es el sueño americano…” Con este discurso planteaba su propósito de llevar adelante una Reforma Educativa, con objeto de hacer frente a retos vigentes desde décadas atrás, que vez a vez se agravan en el escenario de la Unión Americana.

Desde 1965, los sucesivos intentos de la Casa Blanca por mejorar la enseñanza han sido calificados como desastrosos, mientras que la necesidad de fortalecer la educación científica ha sido reconocida ampliamente a partir de la década de los ochenta. Pero a pesar de que el gobierno de Washington ha inyectado 200 mil millones de dólares a los presupuestos de educación de los Estados, actualmente casi el 70% de los estudiantes de cuarto año de Primaria en zonas urbanas no alcanzan el nivel básico de Lectura, y los alumnos del último año de Secundaria van detrás de los de países como Chipre y Sudáfrica en Matemáticas. Y lo que es evidente es que la prominencia científica y tecnológica, se ha debilitado en relación con las de otros países, especialmente Japón o China.

Como resultado del Informe del Progreso Educativo en Estados Unidos presentado en la década de los 80, el ex-presidente George W. Bush propuso el plan América 2000, a fin de reformar el sistema educativo y orientarlo hacia la competitividad y las competencias de los educandos. Dichas reformas se concretaron con la firma de la Ley “Que Ningún Niño Se Quede Atrás” (No Child Left Behind Act) en enero de 2000. No obstante, la ley resultó ineficiente, sobre todo, dicen los expertos, por su rigidez a la hora de mejorar el rendimiento académico de los estudiantes principalmente en las áreas de Lectura y Matemáticas, dos de los tres elementos que califican los estudios PISA de la OCDE, donde EUA se ubica 12 puntos por debajo de la media de los países participantes.

En octubre pasado Obama anunció un nuevo programa llamado “Aptitudes para el Futuro de Estados Unidos”, que ayudaría a las universidades y las empresas a compatibilizar currículos de enseñanza, mientras que en marzo de este año el Congreso aprobó su nueva Reforma Educativa, bajo el afán del presidente de “cerrar la brecha académica entre los estudiantes estadounidenses y sus contrapartes en China y otros países desarrollados”. La reforma incluye mecanismos de apoyo a estudiantes con limitaciones económicas; necesarios, a decir del presidente, porque la educación superior es cada vez menos accesible a la denominada clase media. Como sea, esta nueva reforma se traduce en un segundo éxito del cuatrienio, junto con la del Sistema de Salud también aprobada.

11 de mayo de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 15 de mayo de 2011)
El Otoño del Imperio

No Child Left Behind: Truths and Consequences

lunes, 2 de mayo de 2011

Los Entretelones de la Reforma de Salud en Estados Unidos

Jesús Hernández Garibay

En mayo de 2007, un año antes de que la parafernalia de las elecciones presidenciales en Estados Unidos enmarcara las intenciones de varios de los precandidatos de ocupar la Casa Blanca, Barack Obama comenzaba a plantear como una de sus promesas de campaña la posibilidad de un cambio de fondo en el Sistema de Salud de su país. Por esas mismas fechas, un estudio internacional (Fondo Commonwealth) ubicaba dicho sistema en el último lugar de los países de la OCDE, debido a ser el más caro del mundo y dado el “pobre desempeño en calidad, acceso y eficiencia”, entre los países desarrollados. El estudio destacaba que 45 millones de estadounidenses, equivalente a 15 por ciento de la población, no contaban con seguro médico.

El Sistema de Salud venía siendo cuestionado durante muchas décadas atrás, desde Theodore Roosevelt en 1901 hasta William Clinton en 1993, y nunca había podido ser reformado debido a la negativa de las compañías de seguros y los grupos médicos que ejercían presión para que no fuesen sancionados ninguno de los proyectos de reforma. Ahora, la promesa de Obama se concretaba al ser aprobada su reforma el 21 de marzo de 2010 en la Cámara de Representantes, con 219 votos a favor y 212 en contra; a la misma se opondrían todos los 178 legisladores republicanos junto con 34 demócratas. Con el tiempo y el cambio en la correlación de fuerzas en las elecciones legislativas de 2010, la misma trataría de ser revocada, todavía sin éxito hasta ahora, por los diputados republicanos.

A pesar de que este rechazo intentaba desprestigiar la propuesta de Obama, pretendiendo que su puesta en marcha sería un “desastre” para la economía y que el inicio del “Obamacare”, como se llamó despectivamente a la “Ley de Cuidado de Salud Asequible”, no era más que un “socialismo” disfrazado y una costosa injerencia del Estado en el sector privado que abultaría el déficit presupuestal, la misma habría de ser iniciada desde el mes de enero de este año, con aspectos como estos: gratuidad de exámenes preventivos para los usuarios de Medicare (programa de salud del Estado); descuentos del 50% en medicamentos para usuarios de Medicare; bonos para médicos de Medicare que ofrecieran servicios de atención primaria; reembolso en costo de medicamentos, entre muchos otros.

El mercado mundial de las medicinas representa unos 200 mil millones de dólares al año; y una docena de grandes empresas, entre ellas las llamadas “Big Pharma” (Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis), controlan la mitad de ese mercado; sus beneficios son superiores a los obtenidos por los poderosos grupos del complejo militar-industrial o de las telecomunicaciones. Por eso, apoyándose en los grandes medios de comunicación más conservadores y en el Partido Republicano, están gastando decenas de millones de dólares en campañas de desinformación. La reforma, dicen sus detractores, “es la joya de la corona” del “socialismo” de Obama y los republicanos lucharán “hasta colocar en la Casa Blanca a un presidente que la revoque…”

2 de mayo de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 8 de mayo de 2011)
El Otoño del Imperio

Para entender la reforma de salud de Obama (1/3)