Jesús Hernández Garibay
Después de una década con tasas de crecimiento por arriba del promedio mundial, la economía de China se ha convertido en la mayor del mundo, desplazando a Estados Unidos. Esto afirma un documento del Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual informa que el gigante asiático a estas alturas representa 16.46 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, medido a través del indicador de Paridad de Poder Adquisitivo (PPP, por sus siglas en inglés), mientras que EUA suma 16.27 por ciento del mismo indicador. El texto advierte que la diferencia entre ambas naciones seguirá ampliándose en los próximos años, a grado tal que “la economía de China será 20% más grande que la de la Unión Americana en 2019”.
El informe, como se entiende, tiene una especial significación en el contexto de la crisis no resuelta para los países occidentales más desarrollados y en especial para Estados Unidos y la Eurozona, que circunstancialmente se han propuesto enfriar las relaciones con Rusia luego de los acontecimiento de Ucrania, y que han venido a abrir una guerra económica con visos de amenaza hacia una guerra caliente en la zona. De manera particular, la alianza energética entre Rusia y China ha provocado inquietud en Occidente; el reciente acuerdo gasífero por un total de 400 mil millones de dólares, representa el mayor compromiso económico de la historia rusa, y en términos geopolíticos permite a Moscú disminuir su dependencia económica de la Unión Europea, a cuyos países dirige la mayor parte de su exportación gasífera.
De hecho, Rusia y Occidente avanzan hoy en una dirección que lleva hacia un enfrentamiento cada vez más peligroso, sin que se vislumbre una solución. Por el contrario, los líderes del Grupo de los 7, los países más industrializados del mundo (Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Japón, Italia y Reino Unido), decidieron recién en La Haya excluir a Rusia del grupo, en represalia por la incorporación de Crimea a su república. Lo cierto es que los acontecimientos en Ucrania han cambiado profundamente las relaciones Rusia-Occidente y es muy difícil imaginar un retorno rápido al anterior tono de la diplomacia.
La misma visita de los mandatarios de Rusia y China a tierras latinoamericanas en este 2014, la postura de apoyo pleno de ambos países hacia Cuba y el fortalecimiento de la alianza de largo plazo del llamado grupo BRICS, la misma inevitabilidad de que se concrete la presencia de la isla antillana en la próxima Cumbre de las Américas que se realizará en abril de 2015 en la ciudad de Panamá, resultan en ese contexto motivos de la mayor preocupación para EUA y sus aliados, por lo que implica a los cambios en el llamado orden mundial; hecho que seguramente quita el sueño a más de un halcón de la ultraderecha internacional.
Los especialistas financieros del FMI han aclarado que si solo se toma en cuenta el Producto Interno Bruto nominal (el cual determina el valor de la producción de los bienes y servicios generados por un país, a precios de mercado, durante un año), el de Estados Unidos sigue siendo casi un tercio más grande que el de China. No obstante, esto resulta secundario si se recuerda que ninguno de los asuntos aquí mencionados se imaginaban siquiera en el entorno mundial de hace solamente una década.
26 de octubre de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19 de octubre de 2014)
El Otoño del Imperio
domingo, 26 de octubre de 2014
jueves, 11 de septiembre de 2014
El Mundo en Vilo, Ante la Amenaza de Nuevas Guerras
Jesús Hernández Garibay
El rey Abdalá bin Abdelaziz ha advertido a los países occidentales que serán el próximo blanco de los yihadistas del llamado Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés), si no actúan “con rapidez”. El monarca de Arabia Saudita advierte que ISIS, que por ahora asola los territorios de Irak y Siria, llegará a Europa en 30 días y “en 2 meses a Estados Unidos”. Citado por el diario saudí Asharq al Awsat y la cadena de televisión Al Arabiya, el principal aliado de EUA en el Medio Oriente, el cual paradójicamente ha sido acusado de ser, junto con Qatar, uno de los promotores iniciales de dicho grupo, recuerda ahora que los yihadistas han conquistado territorios en los que cometen atrocidades de todo tipo y siembran el terror.
El llamado del rey Abdalá, hecho a unos cuantos días del 13 aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, busca preservar la propia seguridad de Arabia Saudita, a quien ISIS, con un preocupante poder fuera de serie, amenaza con invadir también su territorio durante la “Fiesta del Cordero” en que culmina la peregrinación anual a La Meca, el evento más importante del año para el mundo musulmán a fines de este mes de septiembre. Como se sabe, fuerzas militares de Estados Unidos ya participan en bombardeos contra posiciones de ese grupo del que también se ha dicho que halcones de la ultraderecha de EUA han fortalecido.
En otro frente y contribuyendo al clima de distorsiones de la historia, con relación a Ucrania, lugar en el que grupos de ultraderecha apoyados por Occidente se apoderaron del gobierno mediante un golpe de Estado, el presidente polaco Bronislaw Komorowski ha dicho que Vladimir Putin está tratando de construir un nuevo imperio para Moscú; con el prurito mendaz de que “Rusia ha llevado a cabo una invasión en Ucrania”, el mandatario polaco ha dicho que el presidente ruso pretende “reconstruir el imperio”. Y claro, lo que este tipo de declaraciones crean es un enrarecido clima de preguerra en el que Putin declara que “estamos preparados para rechazar cualquier agresión contra Rusia”, para lo cual promete “reforzar el arsenal nuclear”.
Y mientras las operaciones militares de Estados Unidos contra el ISIS en Irak según el Departamento de Defensa cuestan 7 millones 500 mil dólares por día, el gobierno de Gran Bretaña eleva de “sustancial” a “severo” el grado de alerta a la seguridad en su territorio, al considerar “altamente probable” que dicha organización religiosa-militar cometa un atentado en su contra. De su parte, en Estados Unidos ya comienza a decirse que grupos terroristas islámicos están operando en la fronteriza Ciudad Juárez, y que planean atacar desde ahí a aquel país con coches bomba y otros dispositivos improvisados.
Así, el mundo nuevamente se encuentra en vilo, a causa de los intentos por recomponer el orden planetario al antojo de los grandes intereses del mercado, que continúan en la búsqueda del petróleo que les garantice otros cien años de predominio internacional: un “alucine liberal”, de acuerdo con John Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago, quien recién ha inculpado a Occidente de la crisis de Ucrania. Alucine que ahora crea en el Estado Islámico de Irak y el Levante un nuevo Frankenstein similar a Al Qaeda, en medio del caos global que amenaza con abrir tantos frentes de guerra más como hagan falta; nuevas guerras imperiales en el curso del cada vez mayor empobrecimiento general.
11 de septiembre de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de septiembre de 2014)
El Otoño del Imperio
El rey Abdalá bin Abdelaziz ha advertido a los países occidentales que serán el próximo blanco de los yihadistas del llamado Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés), si no actúan “con rapidez”. El monarca de Arabia Saudita advierte que ISIS, que por ahora asola los territorios de Irak y Siria, llegará a Europa en 30 días y “en 2 meses a Estados Unidos”. Citado por el diario saudí Asharq al Awsat y la cadena de televisión Al Arabiya, el principal aliado de EUA en el Medio Oriente, el cual paradójicamente ha sido acusado de ser, junto con Qatar, uno de los promotores iniciales de dicho grupo, recuerda ahora que los yihadistas han conquistado territorios en los que cometen atrocidades de todo tipo y siembran el terror.
El llamado del rey Abdalá, hecho a unos cuantos días del 13 aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, busca preservar la propia seguridad de Arabia Saudita, a quien ISIS, con un preocupante poder fuera de serie, amenaza con invadir también su territorio durante la “Fiesta del Cordero” en que culmina la peregrinación anual a La Meca, el evento más importante del año para el mundo musulmán a fines de este mes de septiembre. Como se sabe, fuerzas militares de Estados Unidos ya participan en bombardeos contra posiciones de ese grupo del que también se ha dicho que halcones de la ultraderecha de EUA han fortalecido.
En otro frente y contribuyendo al clima de distorsiones de la historia, con relación a Ucrania, lugar en el que grupos de ultraderecha apoyados por Occidente se apoderaron del gobierno mediante un golpe de Estado, el presidente polaco Bronislaw Komorowski ha dicho que Vladimir Putin está tratando de construir un nuevo imperio para Moscú; con el prurito mendaz de que “Rusia ha llevado a cabo una invasión en Ucrania”, el mandatario polaco ha dicho que el presidente ruso pretende “reconstruir el imperio”. Y claro, lo que este tipo de declaraciones crean es un enrarecido clima de preguerra en el que Putin declara que “estamos preparados para rechazar cualquier agresión contra Rusia”, para lo cual promete “reforzar el arsenal nuclear”.
Y mientras las operaciones militares de Estados Unidos contra el ISIS en Irak según el Departamento de Defensa cuestan 7 millones 500 mil dólares por día, el gobierno de Gran Bretaña eleva de “sustancial” a “severo” el grado de alerta a la seguridad en su territorio, al considerar “altamente probable” que dicha organización religiosa-militar cometa un atentado en su contra. De su parte, en Estados Unidos ya comienza a decirse que grupos terroristas islámicos están operando en la fronteriza Ciudad Juárez, y que planean atacar desde ahí a aquel país con coches bomba y otros dispositivos improvisados.
Así, el mundo nuevamente se encuentra en vilo, a causa de los intentos por recomponer el orden planetario al antojo de los grandes intereses del mercado, que continúan en la búsqueda del petróleo que les garantice otros cien años de predominio internacional: un “alucine liberal”, de acuerdo con John Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago, quien recién ha inculpado a Occidente de la crisis de Ucrania. Alucine que ahora crea en el Estado Islámico de Irak y el Levante un nuevo Frankenstein similar a Al Qaeda, en medio del caos global que amenaza con abrir tantos frentes de guerra más como hagan falta; nuevas guerras imperiales en el curso del cada vez mayor empobrecimiento general.
11 de septiembre de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de septiembre de 2014)
El Otoño del Imperio
domingo, 24 de agosto de 2014
Estados Unidos: Las Protestas en Contra del Racismo Policiaco
Jesús Hernández Garibay
El pasado sábado 16 de agosto el gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia y un toque de queda en la ciudad de Ferguson, donde días antes se habían desatado protestas y enfrentamientos por causa de la muerte del joven negro Michael Brown a manos de un oficial de policía. Luego de iniciado el toque de queda unas 200 personas permanecieron congregadas en el sector donde Brown fue asesinado y se negaron a dispersarse, por lo que agentes antimotines emplearon bombas lacrimógenas en su contra; el resultado: siete detenidos y un herido. De su parte, los familiares de la víctima convocaban a una nueva manifestación pacífica para exigir justicia por el asesinato del joven que, según un testigo, ocurrió pese a que se encontraba desarmado y con las manos en alto.
El jueves anterior ya se habían celebrado vigilias, además de “un minuto de silencio nacional”, en 90 ciudades de 35 estados de la Unión, en honor a las víctimas de la violencia policial y en busca de esclarecer el suceso; un hecho que viene a colocar de nuevo en las primeras planas de los informativos nacionales el perene asunto del racismo en contra de las minorías étnicas. Hasta ese día las marchas se habían limitado a Ferguson, pero ahora miles de personas en toda la nación se reunían en parques y plazas, organizados desde las redes sociales por el movimiento “National Moment of Silence for Victims”. Una de las más copiosas fue la que colapsó la emblemática Times Square de Nueva York, donde se reunieron miles de personas en una marcha pacífica que partió de Broadway, y en la que hubo también encarcelados.
El suceso ha desatado de nuevo el debate de lo racial en el país y más en particular los fantasmas del racismo en el uso de la fuerza policial, con el recuerdo de un reciente suceso similar en la ciudad de Los Ángeles donde también un policía disparó a Ezell Ford, joven negro de 25 años con trastorno mental, quien murió días después luego de recibir varios tiros desarmado; o el de Trayvon Martin, también adolescente afroamericano que murió a manos de un vigilante que le disparó en Florida en 2012; y claro el de los disturbios de 1992 en Los Ángeles, cuando un jurado compuesto casi completamente por blancos absolvió a cuatro agentes de policía que propinaron una paliza al joven negro Rodney King, en un lugar donde después murieron entre 50 y 60 personas sobre todo negros y latinos, en medio de la respuesta policial a la revuelta.
Miles de ciudadanos indignados plantean hoy que ningún hurto justifica haber baleado a un adolescente con las manos en alto, y que lo único que ocasiona el hecho es una nueva guerra interracial. El mismo activista por los derechos civiles y ex aspirante a la candidatura presidencial del Partido Demócrata Al Sharpton, cuestionaba el informe de la policía y acusaba a ésta de querer justificar el asesinato. Carteles con la frase: “Alto al racismo de la policía”, levantados en alto de manera pacífica cerca del lugar donde Brown fue abatido, dejaban ver el sentir de muchos más en ese “país de los valientes”, donde un nuevo suceso remueve la conciencia social en medio de la creciente pobreza, acerca de un gobierno y sus “fuerzas del orden”, cuya lógica en las cacerías policiacas a trasmano, particularmente en contra de negros y latinos, no representa más que un intento por justificar su papel con base en la idea maniquea de estar “las fuerzas del bien, luchando contra las fuerzas del mal…”
24 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
El pasado sábado 16 de agosto el gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia y un toque de queda en la ciudad de Ferguson, donde días antes se habían desatado protestas y enfrentamientos por causa de la muerte del joven negro Michael Brown a manos de un oficial de policía. Luego de iniciado el toque de queda unas 200 personas permanecieron congregadas en el sector donde Brown fue asesinado y se negaron a dispersarse, por lo que agentes antimotines emplearon bombas lacrimógenas en su contra; el resultado: siete detenidos y un herido. De su parte, los familiares de la víctima convocaban a una nueva manifestación pacífica para exigir justicia por el asesinato del joven que, según un testigo, ocurrió pese a que se encontraba desarmado y con las manos en alto.
El jueves anterior ya se habían celebrado vigilias, además de “un minuto de silencio nacional”, en 90 ciudades de 35 estados de la Unión, en honor a las víctimas de la violencia policial y en busca de esclarecer el suceso; un hecho que viene a colocar de nuevo en las primeras planas de los informativos nacionales el perene asunto del racismo en contra de las minorías étnicas. Hasta ese día las marchas se habían limitado a Ferguson, pero ahora miles de personas en toda la nación se reunían en parques y plazas, organizados desde las redes sociales por el movimiento “National Moment of Silence for Victims”. Una de las más copiosas fue la que colapsó la emblemática Times Square de Nueva York, donde se reunieron miles de personas en una marcha pacífica que partió de Broadway, y en la que hubo también encarcelados.
El suceso ha desatado de nuevo el debate de lo racial en el país y más en particular los fantasmas del racismo en el uso de la fuerza policial, con el recuerdo de un reciente suceso similar en la ciudad de Los Ángeles donde también un policía disparó a Ezell Ford, joven negro de 25 años con trastorno mental, quien murió días después luego de recibir varios tiros desarmado; o el de Trayvon Martin, también adolescente afroamericano que murió a manos de un vigilante que le disparó en Florida en 2012; y claro el de los disturbios de 1992 en Los Ángeles, cuando un jurado compuesto casi completamente por blancos absolvió a cuatro agentes de policía que propinaron una paliza al joven negro Rodney King, en un lugar donde después murieron entre 50 y 60 personas sobre todo negros y latinos, en medio de la respuesta policial a la revuelta.
Miles de ciudadanos indignados plantean hoy que ningún hurto justifica haber baleado a un adolescente con las manos en alto, y que lo único que ocasiona el hecho es una nueva guerra interracial. El mismo activista por los derechos civiles y ex aspirante a la candidatura presidencial del Partido Demócrata Al Sharpton, cuestionaba el informe de la policía y acusaba a ésta de querer justificar el asesinato. Carteles con la frase: “Alto al racismo de la policía”, levantados en alto de manera pacífica cerca del lugar donde Brown fue abatido, dejaban ver el sentir de muchos más en ese “país de los valientes”, donde un nuevo suceso remueve la conciencia social en medio de la creciente pobreza, acerca de un gobierno y sus “fuerzas del orden”, cuya lógica en las cacerías policiacas a trasmano, particularmente en contra de negros y latinos, no representa más que un intento por justificar su papel con base en la idea maniquea de estar “las fuerzas del bien, luchando contra las fuerzas del mal…”
24 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
lunes, 11 de agosto de 2014
La Industria Militar, Detrás de la Masacre Sionista en Palestina
Jesús Hernández Garibay
El asesinato de miles de personas en territorio palestino, incluidos ancianos, mujeres y niños, por parte del ejército israelí al mando del primer ministro Benjamín Netanyahu, está ya siendo condenado virtualmente por todos los gobiernos y muchos de los pueblos del mundo, excepto claro por Estados Unidos, cuyo mandatario, el “Nobel de la Paz Obama”, es un rehén atrapado en las redes de los poderosos intereses sionistas que predominan en Washington; a la vez que eficaz cautivo ─como lo han sido los distintos inquilinos en turno de la Casa Blanca─, de los lucrativos negocios de las más grandes corporaciones y en particular del matrero complejo militar industrial norteamericano, cuyos tentáculos se entrelazan con otros en el mundo.
Por razón del peso de los intereses sionistas en Estados Unidos, Israel comenzó a recibir ayuda económica de aquél país desde mediados de los años setenta, luego de los acuerdos de Camp David, a un ritmo de 3 mil millones de dólares por año, siempre en más de un 50% específicamente como apoyo militar. Desde entonces y a lo largo de los decenios esta cantidad representa dos y medio millones de millones de dólares; esto es, mucho más del doble del costo total de la guerra de Vietnam. Israel, por cierto, es el único país del mundo que recibe casi toda la ayuda económica estadounidense en forma de pago en efectivo.
Así, Elbit Systems Ltd. (ESL), líder mundial para la modernización de equipo militar, Israel Aircraft Industries, Ltd. (IAI), fabricante de sofisticados sistemas para batallas en aire, mar o tierra, Israel Military Industries (IMI), empresa propiedad del gobierno principal proveedor de artillería (armas como la Uzi o Galil, entre otras), RAFAEL (Armaments Development Authority), la mayor firma de Israel para plataformas sofisticadas de combate, y Tadiran Electronic Industries, la más grande firma privada en sistemas de comunicaciones, son hoy algunos de los ganadores en esta guerra de exterminio largamente financiada por Washington y soportes del terrorismo de Estado aplicado por Israel en contra del pueblo palestino.
A la vez, el gobierno estadounidense ha proporcionado también en las últimas décadas a Tel Aviv un total de 500 ojivas nucleares. Esos substanciosos gastos militares han representado siempre jugosos negocios para la industria armamentista norteamericana, que ha suministrado también muchos miles de millones de dólares en armas a Israel, entre otras rifles M-16, misiles aire-aire AIM-120C-5, cañones Gatling para cazas F-16 y helicópteros de ataque Apache. Esta “relación especial” con el sionismo, ha sido siempre una cuestión resuelta con el silencio absoluto de los grandes medios de información, quienes al informar emplean eufemismos o repiten mecánicamente la línea oficial de su gobierno.
La industria militar de otros países recibe también una parte de los beneficios en tan suculento negocio. Desde 2010, licencias de exportación de armas por un valor de más de 40 millones de euros han sido otorgadas a 130 fabricantes británicos, para vender equipamientos militares al régimen de Tel Aviv. España misma ha reconocido ventas de armamento a ese gobierno por valor de 472.545 euros en 2011; 637.842 en 2012, y 4,9 millones de euros en 2013. En fin, la danza de los millones que explica bien los motivos detrás del comportamiento criminal del sionismo en su máxima expresión depredadora.
11 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
El asesinato de miles de personas en territorio palestino, incluidos ancianos, mujeres y niños, por parte del ejército israelí al mando del primer ministro Benjamín Netanyahu, está ya siendo condenado virtualmente por todos los gobiernos y muchos de los pueblos del mundo, excepto claro por Estados Unidos, cuyo mandatario, el “Nobel de la Paz Obama”, es un rehén atrapado en las redes de los poderosos intereses sionistas que predominan en Washington; a la vez que eficaz cautivo ─como lo han sido los distintos inquilinos en turno de la Casa Blanca─, de los lucrativos negocios de las más grandes corporaciones y en particular del matrero complejo militar industrial norteamericano, cuyos tentáculos se entrelazan con otros en el mundo.
Por razón del peso de los intereses sionistas en Estados Unidos, Israel comenzó a recibir ayuda económica de aquél país desde mediados de los años setenta, luego de los acuerdos de Camp David, a un ritmo de 3 mil millones de dólares por año, siempre en más de un 50% específicamente como apoyo militar. Desde entonces y a lo largo de los decenios esta cantidad representa dos y medio millones de millones de dólares; esto es, mucho más del doble del costo total de la guerra de Vietnam. Israel, por cierto, es el único país del mundo que recibe casi toda la ayuda económica estadounidense en forma de pago en efectivo.
Así, Elbit Systems Ltd. (ESL), líder mundial para la modernización de equipo militar, Israel Aircraft Industries, Ltd. (IAI), fabricante de sofisticados sistemas para batallas en aire, mar o tierra, Israel Military Industries (IMI), empresa propiedad del gobierno principal proveedor de artillería (armas como la Uzi o Galil, entre otras), RAFAEL (Armaments Development Authority), la mayor firma de Israel para plataformas sofisticadas de combate, y Tadiran Electronic Industries, la más grande firma privada en sistemas de comunicaciones, son hoy algunos de los ganadores en esta guerra de exterminio largamente financiada por Washington y soportes del terrorismo de Estado aplicado por Israel en contra del pueblo palestino.
A la vez, el gobierno estadounidense ha proporcionado también en las últimas décadas a Tel Aviv un total de 500 ojivas nucleares. Esos substanciosos gastos militares han representado siempre jugosos negocios para la industria armamentista norteamericana, que ha suministrado también muchos miles de millones de dólares en armas a Israel, entre otras rifles M-16, misiles aire-aire AIM-120C-5, cañones Gatling para cazas F-16 y helicópteros de ataque Apache. Esta “relación especial” con el sionismo, ha sido siempre una cuestión resuelta con el silencio absoluto de los grandes medios de información, quienes al informar emplean eufemismos o repiten mecánicamente la línea oficial de su gobierno.
La industria militar de otros países recibe también una parte de los beneficios en tan suculento negocio. Desde 2010, licencias de exportación de armas por un valor de más de 40 millones de euros han sido otorgadas a 130 fabricantes británicos, para vender equipamientos militares al régimen de Tel Aviv. España misma ha reconocido ventas de armamento a ese gobierno por valor de 472.545 euros en 2011; 637.842 en 2012, y 4,9 millones de euros en 2013. En fin, la danza de los millones que explica bien los motivos detrás del comportamiento criminal del sionismo en su máxima expresión depredadora.
11 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
domingo, 3 de agosto de 2014
26 de Julio: Día de la Rebeldía Nacional en Cuba
Jesús Hernández Garibay
El 26 de julio pasado se llevó a cabo en la isla antillana la celebración del 61 aniversario del asalto al cuartel Moncada (Santiago de Cuba), hecho que fue parte de la acción armada de un grupo de hombres y mujeres al mando del Fidel Castro realizada en 1953, con el fin de derrocar al dictador Fulgencio Batista; la intención del grupo se reafirmó con el ataque al cuartel Carlos Manuel de Céspedes (Bayamo), pero las fuerzas batistianas repelieron los ataques y apresaron a los insurrectos. Durante el juicio a los atacantes, Fidel Castro se haría conocido en todo el país al autodefenderse poniendo en evidencia al gobierno; en dicho juicio presentó su alegato por escrito, en el histórico documento conocido como “La historia me absolverá”.
En memoria de ese heroico evento, cada año Cuba celebra el hecho a través del Día de la Rebeldía Nacional, cuya conmemoración central en esta ocasión se llevó a cabo en la joven provincia de Artemisa, adjunta a la ciudad de La Habana. En el acto oficial, presidido por el general del Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y vicepresidente de esos mismos Consejos, decía en su disertación: “Un día como hoy mis primeras palabras son para todos aquellos que han hecho posible esta Revolución, en especial para los que derramaron su sangre y entregaron sus vidas por una Cuba verdaderamente independiente…”
En nombre de los llamados Cinco Héroes que han estado presos en cárceles de Estados Unidos por haber denunciado los planes de grupos terroristas que viven y conspiran desde ese país, uno de ellos, Antonio Guerrero, envió un mensaje de felicitación a su pueblo por la nueva conmemoración: “Junto a todos ustedes, en una prisión estadounidense ─decía─, celebraremos este 26 de Julio, llenos de júbilo, espíritu combativo y optimismo. Sabemos que las tareas son complejas y las metas son difíciles, pero cada cubano y cada cubana que ama la Revolución saben valorar toda la sangre derramada por nuestra plena independencia y jamás se dejará arrebatar esa sublime conquista. Trabajar duro, trabajar bien es la palabra de orden…”
Iroel Sánchez recuerda en Cubadebate la manera en que sintetizaba el mismo Che Guevara en las páginas de su diario en Bolivia, lo ocurrido en la fecha recordada del año 1953: “Rebelión contra las oligarquías y contra dogmas revolucionarios”; una definición que ha acompañado hasta hoy la supervivencia de la Revolución frente a las agresiones externas, y aun frente a sus propios errores y limitaciones. Una condición que, sin embargo, no le ha impedido al pueblo mantener su dignidad, no obstante los casi 60 años de bloqueo decretado por el gobierno norteamericano, como se sabe, con base en la Ley Helms-Burton que sustenta esa política.
Una ley, esta, que luego ya de décadas de vilipendios y acciones desestabilizadoras, desde 1996 renueva aquello que para los Estados Unidos debiera ser la “libertad y democracia” en Cuba: lograr el resurgimiento del sagrado “libre mercado” y, si no, pretender perpetuar el clima de hostilidad hacia la isla, buscando forzar la destrucción de su Revolución, intimidando por todos los medios posibles a los empresarios extranjeros para tratar de evitar las inversiones y el comercio internacional con Cuba. Un hecho condenado reiteradamente en la ONU, por prácticamente todos los países del mundo.
03 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 03 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
El 26 de julio pasado se llevó a cabo en la isla antillana la celebración del 61 aniversario del asalto al cuartel Moncada (Santiago de Cuba), hecho que fue parte de la acción armada de un grupo de hombres y mujeres al mando del Fidel Castro realizada en 1953, con el fin de derrocar al dictador Fulgencio Batista; la intención del grupo se reafirmó con el ataque al cuartel Carlos Manuel de Céspedes (Bayamo), pero las fuerzas batistianas repelieron los ataques y apresaron a los insurrectos. Durante el juicio a los atacantes, Fidel Castro se haría conocido en todo el país al autodefenderse poniendo en evidencia al gobierno; en dicho juicio presentó su alegato por escrito, en el histórico documento conocido como “La historia me absolverá”.
En memoria de ese heroico evento, cada año Cuba celebra el hecho a través del Día de la Rebeldía Nacional, cuya conmemoración central en esta ocasión se llevó a cabo en la joven provincia de Artemisa, adjunta a la ciudad de La Habana. En el acto oficial, presidido por el general del Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y vicepresidente de esos mismos Consejos, decía en su disertación: “Un día como hoy mis primeras palabras son para todos aquellos que han hecho posible esta Revolución, en especial para los que derramaron su sangre y entregaron sus vidas por una Cuba verdaderamente independiente…”
En nombre de los llamados Cinco Héroes que han estado presos en cárceles de Estados Unidos por haber denunciado los planes de grupos terroristas que viven y conspiran desde ese país, uno de ellos, Antonio Guerrero, envió un mensaje de felicitación a su pueblo por la nueva conmemoración: “Junto a todos ustedes, en una prisión estadounidense ─decía─, celebraremos este 26 de Julio, llenos de júbilo, espíritu combativo y optimismo. Sabemos que las tareas son complejas y las metas son difíciles, pero cada cubano y cada cubana que ama la Revolución saben valorar toda la sangre derramada por nuestra plena independencia y jamás se dejará arrebatar esa sublime conquista. Trabajar duro, trabajar bien es la palabra de orden…”
Iroel Sánchez recuerda en Cubadebate la manera en que sintetizaba el mismo Che Guevara en las páginas de su diario en Bolivia, lo ocurrido en la fecha recordada del año 1953: “Rebelión contra las oligarquías y contra dogmas revolucionarios”; una definición que ha acompañado hasta hoy la supervivencia de la Revolución frente a las agresiones externas, y aun frente a sus propios errores y limitaciones. Una condición que, sin embargo, no le ha impedido al pueblo mantener su dignidad, no obstante los casi 60 años de bloqueo decretado por el gobierno norteamericano, como se sabe, con base en la Ley Helms-Burton que sustenta esa política.
Una ley, esta, que luego ya de décadas de vilipendios y acciones desestabilizadoras, desde 1996 renueva aquello que para los Estados Unidos debiera ser la “libertad y democracia” en Cuba: lograr el resurgimiento del sagrado “libre mercado” y, si no, pretender perpetuar el clima de hostilidad hacia la isla, buscando forzar la destrucción de su Revolución, intimidando por todos los medios posibles a los empresarios extranjeros para tratar de evitar las inversiones y el comercio internacional con Cuba. Un hecho condenado reiteradamente en la ONU, por prácticamente todos los países del mundo.
03 de agosto de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 03 de agosto de 2014)
El Otoño del Imperio
lunes, 28 de julio de 2014
El Tenso Panorama Mundial
Jesús Hernández Garibay
El avión MH17 de Malaysia Airlines (Boeing 777), derribado con 298 personas a bordo el pasado 17 de julio en Ucrania, cerca de la frontera con Rusia, viene a acrecentar más la tensa situación que se cierne de unas semanas y meses para acá sobre el panorama mundial. A los renovados intentos por debilitar el gobierno constituido en Siria y los recientes ataques de grupos fundamentalistas en Irak, se suma la carnicería que el ejército israelí efectúa en los territorios palestinos y, por supuesto, la delicada situación que ahora se vive luego del golpe de Estado promovido por Occidente en Ucrania, la resultante anexión a Rusia del territorio de Crimea y las intenciones separatistas de los habitantes del Este de aquel país.
En el fondo, para desgracia del mundo, independientemente de sus particularidades, todos estos hechos responden a un denominador común: la grave crisis por la que atraviesa el “libre mercado”, que bajo las actuales condiciones no se resuelve ni se resolverá; hecho que empuja a los halcones de distintos países pero particularmente de Estados Unidos y sus aliados a buscar en los conflictos bélicos y hasta en una posible nueva guerra mundial, la solución a sus crecientes problemas. Más ahora que comienza a tomar fuerza un escenario cambiante en favor de los pueblos, a partir del declive que sufre Estados Unidos y Europa, frente a nuevos y más fortalecidos procesos como los que se viven en el Caribe, Centro y Sudamérica, el Movimiento de Países No Alineados, la ALBA y el UNASUR, la CELAC y como recién se ha visto, los países del llamado BRICS, con el indudable fortalecimiento y cercanía de China y Rusia.
El derribo del avión malasio tiene todos los visos de ser una provocación orquestada para culpar a Rusia y los separatistas. A este respecto, el gobierno de Petró Poroshenko, el empresario multimillonario golpista llamado “rey del chocolate”, deberá responder las diez preguntas muy puntuales que le ha hecho el viceministro de Defensa ruso, Anatoli Antonov (ver http://actualidad. rt.com/actualidad/view/134416-preguntas-rusia-ucrania-responder-boeing-mh17), para deslindar su verdadera responsabilidad en el infausto hecho. Lo que sea que suceda, sin embargo, nada dejará de enrarecer más el escenario mundial, signado por todos esos negros nubarrones.
La reciente cumbre de los países que conforman el denominado grupo BRICS, llevada a cabo en Fortaleza, Brasil, un esfuerzo más que avanza en el planeta y al que Estados Unidos y sus tradicionales socios no son invitados, a pesar de que objetivamente no modifica aun de fondo la correlación internacional de fuerzas, seguramente sí genera mucho recelo en los círculos internos del poder establecido, pues a la vez que se suma a otros esfuerzos como los mencionados arriba, se desenvuelve en ese novedoso panorama que el mismo Vladimir Putin destacara en su viaje por Latinoamérica. Decía el mandatario ruso: “Estamos interesados en una América Latina unida, fuerte, económicamente sostenible y políticamente independiente, ya que se está convirtiendo en una parte importante del mundo policéntrico y emergente…”.
Con mucho, la preocupación por lo que esto y otras cosas igual de significativas pudieran representar para el futuro del mundo ─actualmente copado por un mercado que va por los hidrocarburos ahí donde se dejen y donde se pueda─, sería, no lo dudemos, motivo suficiente para tratar de hacerlo descarrilar con una nueva guerra…
28 de julio de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 27 de julio de 2014)
El Otoño del Imperio
El avión MH17 de Malaysia Airlines (Boeing 777), derribado con 298 personas a bordo el pasado 17 de julio en Ucrania, cerca de la frontera con Rusia, viene a acrecentar más la tensa situación que se cierne de unas semanas y meses para acá sobre el panorama mundial. A los renovados intentos por debilitar el gobierno constituido en Siria y los recientes ataques de grupos fundamentalistas en Irak, se suma la carnicería que el ejército israelí efectúa en los territorios palestinos y, por supuesto, la delicada situación que ahora se vive luego del golpe de Estado promovido por Occidente en Ucrania, la resultante anexión a Rusia del territorio de Crimea y las intenciones separatistas de los habitantes del Este de aquel país.
En el fondo, para desgracia del mundo, independientemente de sus particularidades, todos estos hechos responden a un denominador común: la grave crisis por la que atraviesa el “libre mercado”, que bajo las actuales condiciones no se resuelve ni se resolverá; hecho que empuja a los halcones de distintos países pero particularmente de Estados Unidos y sus aliados a buscar en los conflictos bélicos y hasta en una posible nueva guerra mundial, la solución a sus crecientes problemas. Más ahora que comienza a tomar fuerza un escenario cambiante en favor de los pueblos, a partir del declive que sufre Estados Unidos y Europa, frente a nuevos y más fortalecidos procesos como los que se viven en el Caribe, Centro y Sudamérica, el Movimiento de Países No Alineados, la ALBA y el UNASUR, la CELAC y como recién se ha visto, los países del llamado BRICS, con el indudable fortalecimiento y cercanía de China y Rusia.
El derribo del avión malasio tiene todos los visos de ser una provocación orquestada para culpar a Rusia y los separatistas. A este respecto, el gobierno de Petró Poroshenko, el empresario multimillonario golpista llamado “rey del chocolate”, deberá responder las diez preguntas muy puntuales que le ha hecho el viceministro de Defensa ruso, Anatoli Antonov (ver http://actualidad. rt.com/actualidad/view/134416-preguntas-rusia-ucrania-responder-boeing-mh17), para deslindar su verdadera responsabilidad en el infausto hecho. Lo que sea que suceda, sin embargo, nada dejará de enrarecer más el escenario mundial, signado por todos esos negros nubarrones.
La reciente cumbre de los países que conforman el denominado grupo BRICS, llevada a cabo en Fortaleza, Brasil, un esfuerzo más que avanza en el planeta y al que Estados Unidos y sus tradicionales socios no son invitados, a pesar de que objetivamente no modifica aun de fondo la correlación internacional de fuerzas, seguramente sí genera mucho recelo en los círculos internos del poder establecido, pues a la vez que se suma a otros esfuerzos como los mencionados arriba, se desenvuelve en ese novedoso panorama que el mismo Vladimir Putin destacara en su viaje por Latinoamérica. Decía el mandatario ruso: “Estamos interesados en una América Latina unida, fuerte, económicamente sostenible y políticamente independiente, ya que se está convirtiendo en una parte importante del mundo policéntrico y emergente…”.
Con mucho, la preocupación por lo que esto y otras cosas igual de significativas pudieran representar para el futuro del mundo ─actualmente copado por un mercado que va por los hidrocarburos ahí donde se dejen y donde se pueda─, sería, no lo dudemos, motivo suficiente para tratar de hacerlo descarrilar con una nueva guerra…
28 de julio de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 27 de julio de 2014)
El Otoño del Imperio
La Otra Cara de la Crisis Humanitaria de la Inmigración
Jesús Hernández Garibay
La crisis humanitaria que se vive alrededor de los hijos de inmigrantes ilegales que deciden tomar la misma ruta que sus familiares hacia Estados Unidos, es cada día mayor, y a la vez paso a paso se torna irresoluble. Hasta ahora y desde el mes de octubre han llegado a ese territorio entre 43 mil y 52 mil menores, los que ─más allá de los nueve mil que ya han sido repatriados─ el gobierno pretende entregar en ese país a sus familiares bajo el programa de niños extranjeros no acompañados (AUC); para estos, el programa prevé que una vez entregados, deben comparecer ante un juez en un plazo de 15 días. No obstante, esto crea un cuello de botella para los jueces, ya presionados por miles de casos pendientes sobre inmigración. Pero además, la llegada de los menores a la frontera estadounidense, principalmente procedentes de naciones centroamericanas, podría alcanzar los 90 mil al término del año fiscal en septiembre próximo.
Hasta ahora del total mencionado arriba el gobierno apenas ha logrado entregar a sus familiares a unos ocho mil 700 menores. Pero aun en esa mínima proporción, las 59 Cortes de inmigración ya se encuentran saturadas por todos esos casos; por ello, según los expertos legales, dichas Cortes, que deben determinar la futura estancia de los menores, podrían demorar años en resolver. Y para más, funcionarios de la Patrulla Fronteriza se sienten desbordados dado el inmenso número de menores de edad que cruzan ilegalmente, que forman parte de las distintas pandillas mexicanas y centroamericanas, o que son perseguidos por las mismas.
Al respecto, medios informativos han reportado que pandillas como los Zeta o la Mara Salvatrucha (MS-13), están aprovechando la crisis para reclutar nuevos miembros a sus filas. “Están tratando ─dice Katie Pavlich, de Fox News─ de reclutar a otros adolescentes que comparten celdas con ellos y quienes usan los teléfonos que la Cruz Roja les ha suministrado para llamar de vuelta a casa o a los miembros de sus familias en Estados Unidos”. El caso es que las pandillas también los están usando como una forma de comunicarse con otros miembros de la banda, ya presentes en ciudades de Estados Unidos. La información proporcionada por la periodista proviene de un informe de la Patrulla Fronteriza (Townhall.com), que indica que al menos 16 menores de edad no acompañados ilegales han sido identificados como miembros de la MS-13.
Aún más, esa política de inmigración y aduanas de liberar a los menores ilegales con una notificación para presentarse en una fecha futura en la Corte, lo que permite es que otros jóvenes que son miembros de aquellas pandillas, lleguen a sus familias y puedan moverse a partir de entonces libremente por el país. Como quiera, hay quien ya dice que viendo tal afluencia de menores no acompañados que cruzan la frontera diariamente, se podría concluir que EUA está “viviendo los sueños febriles de una novela distópica”, pues su país ha perdido un aspecto básico de la soberanía: el control de sus fronteras, que, dicen, ya pareciera ser “una reliquia del pasado”.
Y mientras el presidente Obama sugiere gastar 3 mil 700 millones de dólares más, según esto para cuidar de los hijos de inmigrantes ilegales, otros estadounidenses de raza negra que viven en algunos de los ya incontables barrios más pobres de la nación comienzan a preguntar a su gobierno en qué lugar pueden ellos y sus niños obtener el estatuto de refugiado y la ayuda necesaria para mejorar sus vidas...
28 de julio de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 20 de julio de 2014)
El Otoño del Imperio
La crisis humanitaria que se vive alrededor de los hijos de inmigrantes ilegales que deciden tomar la misma ruta que sus familiares hacia Estados Unidos, es cada día mayor, y a la vez paso a paso se torna irresoluble. Hasta ahora y desde el mes de octubre han llegado a ese territorio entre 43 mil y 52 mil menores, los que ─más allá de los nueve mil que ya han sido repatriados─ el gobierno pretende entregar en ese país a sus familiares bajo el programa de niños extranjeros no acompañados (AUC); para estos, el programa prevé que una vez entregados, deben comparecer ante un juez en un plazo de 15 días. No obstante, esto crea un cuello de botella para los jueces, ya presionados por miles de casos pendientes sobre inmigración. Pero además, la llegada de los menores a la frontera estadounidense, principalmente procedentes de naciones centroamericanas, podría alcanzar los 90 mil al término del año fiscal en septiembre próximo.
Hasta ahora del total mencionado arriba el gobierno apenas ha logrado entregar a sus familiares a unos ocho mil 700 menores. Pero aun en esa mínima proporción, las 59 Cortes de inmigración ya se encuentran saturadas por todos esos casos; por ello, según los expertos legales, dichas Cortes, que deben determinar la futura estancia de los menores, podrían demorar años en resolver. Y para más, funcionarios de la Patrulla Fronteriza se sienten desbordados dado el inmenso número de menores de edad que cruzan ilegalmente, que forman parte de las distintas pandillas mexicanas y centroamericanas, o que son perseguidos por las mismas.
Al respecto, medios informativos han reportado que pandillas como los Zeta o la Mara Salvatrucha (MS-13), están aprovechando la crisis para reclutar nuevos miembros a sus filas. “Están tratando ─dice Katie Pavlich, de Fox News─ de reclutar a otros adolescentes que comparten celdas con ellos y quienes usan los teléfonos que la Cruz Roja les ha suministrado para llamar de vuelta a casa o a los miembros de sus familias en Estados Unidos”. El caso es que las pandillas también los están usando como una forma de comunicarse con otros miembros de la banda, ya presentes en ciudades de Estados Unidos. La información proporcionada por la periodista proviene de un informe de la Patrulla Fronteriza (Townhall.com), que indica que al menos 16 menores de edad no acompañados ilegales han sido identificados como miembros de la MS-13.
Aún más, esa política de inmigración y aduanas de liberar a los menores ilegales con una notificación para presentarse en una fecha futura en la Corte, lo que permite es que otros jóvenes que son miembros de aquellas pandillas, lleguen a sus familias y puedan moverse a partir de entonces libremente por el país. Como quiera, hay quien ya dice que viendo tal afluencia de menores no acompañados que cruzan la frontera diariamente, se podría concluir que EUA está “viviendo los sueños febriles de una novela distópica”, pues su país ha perdido un aspecto básico de la soberanía: el control de sus fronteras, que, dicen, ya pareciera ser “una reliquia del pasado”.
Y mientras el presidente Obama sugiere gastar 3 mil 700 millones de dólares más, según esto para cuidar de los hijos de inmigrantes ilegales, otros estadounidenses de raza negra que viven en algunos de los ya incontables barrios más pobres de la nación comienzan a preguntar a su gobierno en qué lugar pueden ellos y sus niños obtener el estatuto de refugiado y la ayuda necesaria para mejorar sus vidas...
28 de julio de 2014.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 20 de julio de 2014)
El Otoño del Imperio
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