Jesús Hernández Garibay
El sombrío grupo de poderosos políticos y empresarios, denominado Club Bilderberg, volvió a reunirse este año en la ciudad de St. Moritz en el sureste de Suiza, del 9 al 12 de junio último, según reportan periodistas independientes. Las reuniones del grupo Bilderberg no permiten el acceso a la prensa, salvo a periodistas destacados que son parte de la misma elite; no obstante, la reunión el año pasado en Sitges, cerca de Barcelona, generó una importante cobertura mediática alternativa y hoy resultan cada vez más conocidas las actividades de este grupo al que se le atribuye querer controlar el mundo. Así que sus pretensiones son cada día más advertidas, y sus intenciones mejor entendidas.
El Grupo Bilderberg fue fundado a mediados del siglo pasado; en sus reuniones se gestó el plan de crear una Unión Europea y el grupo se convirtió en principalísimo promotor de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), una alianza militar bajo el mando de Estados Unidos en defensa de la “libertad” y el “mundo libre”. Uno de sus principales impulsores, el príncipe Bernardo de Holanda, mantenía la opinión de que las crisis podrían ser evitadas si había “líderes responsables e influyentes” que se ocuparan de los acontecimientos mundiales; por ello varios de sus actuales miembros le pidieron que organizara en 1954 la primera reunión del grupo.
En el conclave participa gente con la misma mentalidad, en todas las áreas de la sociedad: económica, política, empresarial y militar; a estas alturas, un total de 343 miembros permanentes: 128 representantes de EUA, 120 de Europa y 95 de Asia Sudoriental, presididos por el famoso oligarca David Rockefeller y el exsecretario de Estado Henry Kissinger. Se dice que el así llamado “Gobierno del mundo en la sombra”, integra a financieros, altos funcionarios de los países desarrollados, alrededor del 20% de la antigua aristocracia europea, así como a representantes de empresas transnacionales y a comités de expertos. La idea tras cada encuentro es la creación de lo que ellos llaman “la aristocracia de propósito”, con vistas a encargarse de un planeta que funcione acorde a sus intereses.
En el fondo, la búsqueda del misterioso aunque ahora ya famoso Club, es la creación de una red global de corporaciones gigantes, más poderosas que cualquier país individual de la Tierra, destinadas a controlar las necesidades vitales del resto de la humanidad; una especie de “Empresa Mundial S.A.” que alcance a lograr un mercado único globalizado, controlado por una “Única Compañía Mundial”, financieramente regulado por un Banco Mundial y, se dice, “habitado por una población enmudecida cuyas necesidades vitales serán reducidas al materialismo y a la supervivencia: trabajar, comprar, tener sexo y dormir…” En el reciente encuentro de 2011, según advierten fuentes bien informadas, el Club trató temas tales como el ascenso económico de China, el relativo declive de EUA, las revoluciones en el mundo árabe, el lastre que ya representa Grecia, así como la necesidad de ampliar el apoyo de la OTAN a la invasión de Libia, en favor del grupo rebelde.
28 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 28 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
BILDERBERG. LOS PODEROSOS DE LA TIERRA
domingo, 28 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
La Crisis Prospera y el Hartazgo Social se Multiplica
Jesús Hernández Garibay
La opinión expresada el pasado 13 de agosto por el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, a propósito de la nueva fase de la crisis exhibida en la drástica caída de las bolsas de valores del mundo, arrastradas por Wall Street, en el sentido de que: “Estamos en los primeros momentos de una tormenta nueva y diferente; no es la misma que en 2008…”, viene a caer como balde de agua fría a quienes consideran que es viable que los gobiernos puedan resolver el franco desgaste del mercado con las fórmulas de siempre: planes de ajuste, aumento de impuestos, disminución del gasto social; esto es, dejando caer sobre las espaldas de los pobres y los trabajadores el peso de la misma. Además, porque mientras la pobreza y el desempleo se extienden, el hartazgo social se multiplica.
Las movilizaciones de los desvalijados en calles del Reino Unido, que aprovechan los excesos de las fuerzas del orden para desencadenar un vandalismo como no se había visto en décadas en las principales ciudades del país, son la expresión de los niveles de necesidad y de hartazgo de cientos de miles de jóvenes desempleados, que se emparentan con el hartazgo de los jóvenes y las familias de desempleados “indignados” en España, o los ahora más desplumados trabajadores y jóvenes desempleados en Grecia, o los ya desposeídos en Portugal entrelazados con los también hartos en las calles de Israel, o en meses recientes en varios países árabes, o hasta los estudiantes en Chile luchando por una reforma educativa que no llega porque el mercado se come cualquier reivindicación.
Expresiones todas que son del descontento social en más países del mundo, que exhiben la desconfianza en sus gobiernos y exigen solución de fondo a su situación. “Salvan a los Bancos, Mientras Destruyen la Educación”, dicen en España; “Den a Nuestros Niños un Futuro”, exigen en el Reino Unido; “Los Bancos son los Culpables”, claman en Israel. Reclamos cada vez más abiertos de mujeres y hombres cada día más gravemente afectados; expresiones todas de un mismo fenómeno de alcance global que nace de las condiciones que genera el capitalismo salvaje: la crisis de largo plazo en un nuevo momento, resultado de las contradicciones inherentes a la irracionalidad de los “mercados libres”.
“En las últimas dos semanas ―agregaba el presidente del Banco Mundial― el mundo ha pasado de una dificultosa recuperación a varias velocidades…, a una fase nueva y más peligrosa…” Que será en detrimento, claro, sobre todo de las mayorías. Por algo, a través de su plataforma “Democracia Real Ya”, los “indignados” españoles llaman a una movilización y protesta mundial para el próximo 15 de octubre, con el objetivo de “seguir construyendo una democracia real y denunciar que los ciudadanos no son mercancía en manos de políticos y banqueros…” Dicha plataforma advierte que la oleada de protestas se ha extendido por el resto del mundo y cuenta hoy con unas 630 asambleas en ciudades de todos los continentes. Lo que deja ver que nunca como ahora en este otoño del imperio, la magnitud de la impaciencia entre la gente crece…
19 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 21 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
Políticas neoliberales: Protestas en el mundo
La opinión expresada el pasado 13 de agosto por el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, a propósito de la nueva fase de la crisis exhibida en la drástica caída de las bolsas de valores del mundo, arrastradas por Wall Street, en el sentido de que: “Estamos en los primeros momentos de una tormenta nueva y diferente; no es la misma que en 2008…”, viene a caer como balde de agua fría a quienes consideran que es viable que los gobiernos puedan resolver el franco desgaste del mercado con las fórmulas de siempre: planes de ajuste, aumento de impuestos, disminución del gasto social; esto es, dejando caer sobre las espaldas de los pobres y los trabajadores el peso de la misma. Además, porque mientras la pobreza y el desempleo se extienden, el hartazgo social se multiplica.
Las movilizaciones de los desvalijados en calles del Reino Unido, que aprovechan los excesos de las fuerzas del orden para desencadenar un vandalismo como no se había visto en décadas en las principales ciudades del país, son la expresión de los niveles de necesidad y de hartazgo de cientos de miles de jóvenes desempleados, que se emparentan con el hartazgo de los jóvenes y las familias de desempleados “indignados” en España, o los ahora más desplumados trabajadores y jóvenes desempleados en Grecia, o los ya desposeídos en Portugal entrelazados con los también hartos en las calles de Israel, o en meses recientes en varios países árabes, o hasta los estudiantes en Chile luchando por una reforma educativa que no llega porque el mercado se come cualquier reivindicación.
Expresiones todas que son del descontento social en más países del mundo, que exhiben la desconfianza en sus gobiernos y exigen solución de fondo a su situación. “Salvan a los Bancos, Mientras Destruyen la Educación”, dicen en España; “Den a Nuestros Niños un Futuro”, exigen en el Reino Unido; “Los Bancos son los Culpables”, claman en Israel. Reclamos cada vez más abiertos de mujeres y hombres cada día más gravemente afectados; expresiones todas de un mismo fenómeno de alcance global que nace de las condiciones que genera el capitalismo salvaje: la crisis de largo plazo en un nuevo momento, resultado de las contradicciones inherentes a la irracionalidad de los “mercados libres”.
“En las últimas dos semanas ―agregaba el presidente del Banco Mundial― el mundo ha pasado de una dificultosa recuperación a varias velocidades…, a una fase nueva y más peligrosa…” Que será en detrimento, claro, sobre todo de las mayorías. Por algo, a través de su plataforma “Democracia Real Ya”, los “indignados” españoles llaman a una movilización y protesta mundial para el próximo 15 de octubre, con el objetivo de “seguir construyendo una democracia real y denunciar que los ciudadanos no son mercancía en manos de políticos y banqueros…” Dicha plataforma advierte que la oleada de protestas se ha extendido por el resto del mundo y cuenta hoy con unas 630 asambleas en ciudades de todos los continentes. Lo que deja ver que nunca como ahora en este otoño del imperio, la magnitud de la impaciencia entre la gente crece…
19 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 21 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
Políticas neoliberales: Protestas en el mundo
sábado, 13 de agosto de 2011
Wall Street Vuelve a Hacer Trepidar al Mundo
Jesús Hernández Garibay
Un nuevo sismo financiero, más significativo por cierto que el de octubre de 2008, fatalmente anunciado ya desde los primeros indicios de la recesión a que se vieron sometidos los mercados luego de la severa caída bursátil de ese entonces (“la más grave crisis financiera desde los años treinta”, se decía en aquel momento), vuelve a hacer trepidar al mundo. Wall Street se hunde de nuevo bruscamente con un desplome del índice Dow Jones de más de 500 puntos (4.31%), en su peor caída de un día desde diciembre de 2008, en medio de las preocupaciones por causa de una creciente desaceleración económica mundial y ante la frágil situación del empleo existente en Estados Unidos lo mismo que a nivel global.
Hay que decir que, respecto al “resuelto” asunto del techo de la deuda en ese país (endeudarse más y sólo para gastar en un día lo poco que fue logrado), el problema de una posible debacle nunca fue el de una amenaza de insolvencia, como se preconizaba. El problema fue siempre, más bien, el del impacto de cualquier acuerdo final en la economía real, pues los acreedores ya venían considerando que cualquier arreglo sería insuficiente, porque lo que sienten es la prevalencia de una economía anémica. Y el pasado jueves 5 y el lunes 8 de agosto se exhibió dicho sentir y, como siempre sucede porque la de EUA continúa siendo la economía que marca el ritmo “libre” del mercado, arrastró al resto del mundo.
Días atrás ya se sabía que, a diferencia de lo que los economistas proyectaban, la economía norteamericana había crecido menos de lo anhelado en el primero y segundo trimestre del año. En efecto, habiendo caído ya bruscamente durante el primer trimestre de 2011 de un previo 1.9% hasta un 0.4%, de abril a junio el PIB se incrementó a una tasa anual de solamente el 1.3%, en lugar del esperado 1.9%, pues el gasto de los consumidores se vio afectado de un lado por la contracción del empleo y los salarios, mientras de otro por el incremento de los precios de la gasolina. “Estamos ante una economía muy débil…”, decía un estratega financiero; “Es una crisis de confianza generalizada… están subiendo las posibilidades de recesión…”, afirmaba un ex-funcionario de la Reserva Federal (ver reportes del Financial Times).
Lo cierto es que los inversores (en estos tiempos tratando de prenderse de cualquier alfiler que tengan a la vista) exhiben día con día cada vez más su nerviosismo en torno a la salud de la economía norteamericana y mundial, y de que los intentos de los gobiernos, los bancos centrales o los organismos internacionales para hacer frente a las dificultades no resuelven la situación; destacadamente en Wall Street por la precariedad en la salida de la recesión previa, y en general en Europa donde existe un peligro generalizado de contagio regional y mundial por la situación de Irlanda, Grecia y Portugal, además de Italia o de España, por nombrar naciones cuyo devenir económico, se advierte, sólo exacerban la desaceleración en el resto de los mercados. Los republicanos dicen para EUA que por culpa de Obama; mientras éste trata de alcanzar alguna de las paredes de la casa…
13 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 14 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
El panorama mundial
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 1/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 2/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 3/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 4/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 5/5
Un nuevo sismo financiero, más significativo por cierto que el de octubre de 2008, fatalmente anunciado ya desde los primeros indicios de la recesión a que se vieron sometidos los mercados luego de la severa caída bursátil de ese entonces (“la más grave crisis financiera desde los años treinta”, se decía en aquel momento), vuelve a hacer trepidar al mundo. Wall Street se hunde de nuevo bruscamente con un desplome del índice Dow Jones de más de 500 puntos (4.31%), en su peor caída de un día desde diciembre de 2008, en medio de las preocupaciones por causa de una creciente desaceleración económica mundial y ante la frágil situación del empleo existente en Estados Unidos lo mismo que a nivel global.
Hay que decir que, respecto al “resuelto” asunto del techo de la deuda en ese país (endeudarse más y sólo para gastar en un día lo poco que fue logrado), el problema de una posible debacle nunca fue el de una amenaza de insolvencia, como se preconizaba. El problema fue siempre, más bien, el del impacto de cualquier acuerdo final en la economía real, pues los acreedores ya venían considerando que cualquier arreglo sería insuficiente, porque lo que sienten es la prevalencia de una economía anémica. Y el pasado jueves 5 y el lunes 8 de agosto se exhibió dicho sentir y, como siempre sucede porque la de EUA continúa siendo la economía que marca el ritmo “libre” del mercado, arrastró al resto del mundo.
Días atrás ya se sabía que, a diferencia de lo que los economistas proyectaban, la economía norteamericana había crecido menos de lo anhelado en el primero y segundo trimestre del año. En efecto, habiendo caído ya bruscamente durante el primer trimestre de 2011 de un previo 1.9% hasta un 0.4%, de abril a junio el PIB se incrementó a una tasa anual de solamente el 1.3%, en lugar del esperado 1.9%, pues el gasto de los consumidores se vio afectado de un lado por la contracción del empleo y los salarios, mientras de otro por el incremento de los precios de la gasolina. “Estamos ante una economía muy débil…”, decía un estratega financiero; “Es una crisis de confianza generalizada… están subiendo las posibilidades de recesión…”, afirmaba un ex-funcionario de la Reserva Federal (ver reportes del Financial Times).
Lo cierto es que los inversores (en estos tiempos tratando de prenderse de cualquier alfiler que tengan a la vista) exhiben día con día cada vez más su nerviosismo en torno a la salud de la economía norteamericana y mundial, y de que los intentos de los gobiernos, los bancos centrales o los organismos internacionales para hacer frente a las dificultades no resuelven la situación; destacadamente en Wall Street por la precariedad en la salida de la recesión previa, y en general en Europa donde existe un peligro generalizado de contagio regional y mundial por la situación de Irlanda, Grecia y Portugal, además de Italia o de España, por nombrar naciones cuyo devenir económico, se advierte, sólo exacerban la desaceleración en el resto de los mercados. Los republicanos dicen para EUA que por culpa de Obama; mientras éste trata de alcanzar alguna de las paredes de la casa…
13 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 14 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
El panorama mundial
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 1/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 2/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 3/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 4/5
Dossier con Walter Martínez (08 AGO 2011) Parte 5/5
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viernes, 5 de agosto de 2011
Barack Obama: Entre la Tempestad y el Desencanto
Jesús Hernández Garibay
El pasado 26 de julio la prensa norteamericana daba a conocer una nueva encuesta realizada por ABC News/Washington Post, considerada “una cosecha entera de revelaciones”; entre ellas, “fuertes indicios” de que la base popular de Barack Obama “empieza a desmoronarse…” Como se sabe, durante semanas previas el presidente estuvo lidiando con la tormenta económica y financiera que representa el desempleo y la caída del consumo, así como la posibilidad de decretar una moratoria a la deuda nacional por vez primera en su historia. Todo ello, para regocijo de los sectores más conservadores y ultraderechistas, que ven en la debilidad de aquél la posibilidad de impedir su reelección.
Del otro lado, las bases de apoyo con las cuales Obama alcanzó la presidencia, en efecto se han mermado, en la medida en que muchos acusan al mandatario de haber abandonado las promesas sociales hechas durante su campaña, cambiándolas por concesiones en favor de los republicanos. “¿Quién necesita dos partidos republicanos? Yo no voto por Obama otra vez…”, decía en Internet un ciudadano; “Cometí el error de votar por este pillo una vez. Lo he lamentado casi desde el momento en que asumió el cargo. No cometo ese error dos veces…”, apuntaba otro. Muchos acusándolo de no haber logrado en dos años y medio lo imposible: sacar de la crisis (o del declive) a la nación.
La encuesta mencionada señala que el apoyo a la agenda económica de Obama ha comenzado a desplomarse en los últimos nueve meses. El porcentaje de personas que opina que éste ha ocasionado una peor situación económica subió seis puntos desde octubre, hasta el 37%, mientras que el número de demócratas liberales que apoyan firmemente la política del empleo de la Casa Blanca cayó 22 puntos, del 53% el año pasado al 31% en junio de este año. En cuanto al número de afroamericanos que consideran que las acciones del presidente han ayudado a la economía, ha caído del 77% en octubre pasado a algo más del 50% en la segunda fecha. ¿La causa?: el 54% informa que se ha visto obligado a cambiar su estilo de vida considerablemente, debido a los malos tiempos económicos.
Justin Ruben, director ejecutivo de una de las organizaciones clave en la victoria de Obama en 2008 (MoveOn.org), ha dicho que muchas personas están frustradas por la amarga batalla partidista sobre cómo resolver el problema de la deuda, que ha consumido a Washington. Otro grupo de izquierda (Campaign for America’s Future) llevó a cabo una protesta nacional para una rápida solución al asunto de la deuda, a fin de volver a centrar la atención sobre el desempleo. Un problema el del desplome laboral, irresoluble en las actuales condiciones del país y del mundo, que crea un áspero escenario en los bolsillos de mucha gente. “Las personas tienen hambre ―decía otro ciudadano entrevistado por un diario―; la gente quiere trabajo. Honestamente, son tiempos difíciles…” Y lo son, con el agravante de que serán más duros y perdurarán ahí por mucho tiempo.
5 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
The Obama deception
El pasado 26 de julio la prensa norteamericana daba a conocer una nueva encuesta realizada por ABC News/Washington Post, considerada “una cosecha entera de revelaciones”; entre ellas, “fuertes indicios” de que la base popular de Barack Obama “empieza a desmoronarse…” Como se sabe, durante semanas previas el presidente estuvo lidiando con la tormenta económica y financiera que representa el desempleo y la caída del consumo, así como la posibilidad de decretar una moratoria a la deuda nacional por vez primera en su historia. Todo ello, para regocijo de los sectores más conservadores y ultraderechistas, que ven en la debilidad de aquél la posibilidad de impedir su reelección.
Del otro lado, las bases de apoyo con las cuales Obama alcanzó la presidencia, en efecto se han mermado, en la medida en que muchos acusan al mandatario de haber abandonado las promesas sociales hechas durante su campaña, cambiándolas por concesiones en favor de los republicanos. “¿Quién necesita dos partidos republicanos? Yo no voto por Obama otra vez…”, decía en Internet un ciudadano; “Cometí el error de votar por este pillo una vez. Lo he lamentado casi desde el momento en que asumió el cargo. No cometo ese error dos veces…”, apuntaba otro. Muchos acusándolo de no haber logrado en dos años y medio lo imposible: sacar de la crisis (o del declive) a la nación.
La encuesta mencionada señala que el apoyo a la agenda económica de Obama ha comenzado a desplomarse en los últimos nueve meses. El porcentaje de personas que opina que éste ha ocasionado una peor situación económica subió seis puntos desde octubre, hasta el 37%, mientras que el número de demócratas liberales que apoyan firmemente la política del empleo de la Casa Blanca cayó 22 puntos, del 53% el año pasado al 31% en junio de este año. En cuanto al número de afroamericanos que consideran que las acciones del presidente han ayudado a la economía, ha caído del 77% en octubre pasado a algo más del 50% en la segunda fecha. ¿La causa?: el 54% informa que se ha visto obligado a cambiar su estilo de vida considerablemente, debido a los malos tiempos económicos.
Justin Ruben, director ejecutivo de una de las organizaciones clave en la victoria de Obama en 2008 (MoveOn.org), ha dicho que muchas personas están frustradas por la amarga batalla partidista sobre cómo resolver el problema de la deuda, que ha consumido a Washington. Otro grupo de izquierda (Campaign for America’s Future) llevó a cabo una protesta nacional para una rápida solución al asunto de la deuda, a fin de volver a centrar la atención sobre el desempleo. Un problema el del desplome laboral, irresoluble en las actuales condiciones del país y del mundo, que crea un áspero escenario en los bolsillos de mucha gente. “Las personas tienen hambre ―decía otro ciudadano entrevistado por un diario―; la gente quiere trabajo. Honestamente, son tiempos difíciles…” Y lo son, con el agravante de que serán más duros y perdurarán ahí por mucho tiempo.
5 de agosto de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de agosto de 2011)
El Otoño del Imperio
The Obama deception
La Adicción a las Drogas en Estados Unidos
Jesús Hernández Garibay
El pasado 22 de julio el presidente Barack Obama reconocía que la violencia de “extrema severidad” que afecta a México es consecuencia de la “elevada demanda” de drogas en Estados Unidos. Dicha postura, cada día más vigente para la Casa Blanca, se hacía eco, entre otros, de un estudio recién desclasificado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), que afirma que la captura o muerte de los jefes de los principales cárteles en México no afecta en ninguna medida el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, por lo que la lucha contra el crimen organizado del gobierno mexicano enfocada en descabezar a los grupos criminales resulta ineficaz para acabar con el multimillonario negocio que representa el narcotráfico.
En efecto, el estudio revela que “no existe ningún patrón apreciable que correlacione, ya sea un incremento o decrecimiento en el aseguramiento de drogas, con la eliminación de personajes claves en las organizaciones de narcotraficantes”, lo que viene a confirmar la inconsistencia de la llamada “guerra contra las drogas”. El problema de fondo es, más bien, el consumo de las drogas en ese país. Dicho consumo aumentaba ya desde 2009 en un 8.7%, el nivel más alto en casi una década, en gran parte debido al incremento en el uso de la marihuana; el mayor nivel desde 2002 y por delante todavía de 2006, ya que en ambos años el porcentaje se situó en 8.3%, según la Administración de Servicios Sanitarios Mentales y de Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés).
Las cifras son espectaculares: el consumo de marihuana, la droga ilegal más generalizada, alcanza los 16.7 millones de consumidores, mientras que el uso de otras drogas ilícitas como el hachís, la cocaína (incluido el “crack”), la heroína y otros alucinógenos e inhalantes, es cada vez mayor. De 2006 a 2009 el consumo de “éxtasis” pasó de 550 mil a 760 mil consumidores y la metanfetamina, más conocida como “cristal”, pasó de 314 mil a 502 mil. De los medicamentos con prescripción médica, segunda categoría de drogas de la que se abusa más, por detrás de la marihuana, la SAMHSA reporta que el aumento de su abuso (opiáceos como hidrocodone, oxicodone o morfina), pasó de 2.5% a 2.8%.
De manera global, según los reportes, 22 millones de personas consumen alguna droga ilegal; de ellos, se considera que los jóvenes son cada día más adictos. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgado en 2008, tan sólo en cocaína los norteamericanos consumen un tercio de la producción mundial. Las cifras son significativas pues señalan que 72 millones de estadounidenses mayores de 12 años, han consumido drogas alguna vez. Asimismo, lo han hecho el 41 % de los jóvenes que asisten a las escuelas secundarias y el 47 % de los preuniversitarios. Un lucrativo comercio que también, de acuerdo con la OMS, reporta “beneficios” en ese país por más de 100 mil millones de dólares anuales que, por cierto, contribuyen a mover la economía en una sociedad donde el consumo es la base del crecimiento del país.
05 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
EE.UU. nación fármaco-dependiente
El pasado 22 de julio el presidente Barack Obama reconocía que la violencia de “extrema severidad” que afecta a México es consecuencia de la “elevada demanda” de drogas en Estados Unidos. Dicha postura, cada día más vigente para la Casa Blanca, se hacía eco, entre otros, de un estudio recién desclasificado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), que afirma que la captura o muerte de los jefes de los principales cárteles en México no afecta en ninguna medida el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, por lo que la lucha contra el crimen organizado del gobierno mexicano enfocada en descabezar a los grupos criminales resulta ineficaz para acabar con el multimillonario negocio que representa el narcotráfico.
En efecto, el estudio revela que “no existe ningún patrón apreciable que correlacione, ya sea un incremento o decrecimiento en el aseguramiento de drogas, con la eliminación de personajes claves en las organizaciones de narcotraficantes”, lo que viene a confirmar la inconsistencia de la llamada “guerra contra las drogas”. El problema de fondo es, más bien, el consumo de las drogas en ese país. Dicho consumo aumentaba ya desde 2009 en un 8.7%, el nivel más alto en casi una década, en gran parte debido al incremento en el uso de la marihuana; el mayor nivel desde 2002 y por delante todavía de 2006, ya que en ambos años el porcentaje se situó en 8.3%, según la Administración de Servicios Sanitarios Mentales y de Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés).
Las cifras son espectaculares: el consumo de marihuana, la droga ilegal más generalizada, alcanza los 16.7 millones de consumidores, mientras que el uso de otras drogas ilícitas como el hachís, la cocaína (incluido el “crack”), la heroína y otros alucinógenos e inhalantes, es cada vez mayor. De 2006 a 2009 el consumo de “éxtasis” pasó de 550 mil a 760 mil consumidores y la metanfetamina, más conocida como “cristal”, pasó de 314 mil a 502 mil. De los medicamentos con prescripción médica, segunda categoría de drogas de la que se abusa más, por detrás de la marihuana, la SAMHSA reporta que el aumento de su abuso (opiáceos como hidrocodone, oxicodone o morfina), pasó de 2.5% a 2.8%.
De manera global, según los reportes, 22 millones de personas consumen alguna droga ilegal; de ellos, se considera que los jóvenes son cada día más adictos. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgado en 2008, tan sólo en cocaína los norteamericanos consumen un tercio de la producción mundial. Las cifras son significativas pues señalan que 72 millones de estadounidenses mayores de 12 años, han consumido drogas alguna vez. Asimismo, lo han hecho el 41 % de los jóvenes que asisten a las escuelas secundarias y el 47 % de los preuniversitarios. Un lucrativo comercio que también, de acuerdo con la OMS, reporta “beneficios” en ese país por más de 100 mil millones de dólares anuales que, por cierto, contribuyen a mover la economía en una sociedad donde el consumo es la base del crecimiento del país.
05 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
EE.UU. nación fármaco-dependiente
martes, 19 de julio de 2011
La Reforma Migratoria Frustrada de Obama
Jesús Hernández Garibay
A propósito del inicio de las hostilidades preelectorales por alcanzar la presidencia de Estados Unidos, el tema migratorio no deja de estar presente en diversos foros y, según el mismo lo menciona, en las inquietudes no satisfechas de Barack Obama. Al presidente, no obstante, desde el momento en que asume su cargo en la Casa Blanca y comienza a llevar adelante su programa de trabajo, se le achaca el no incluir con mayor decisión su promesa por alcanzar una Reforma Migratoria integral, por lo que tales inquietudes son consideradas más bien una intención oportunista en el proselitismo demócrata hacia las elecciones en el 2012. Así, organizados o no, pero “decepcionados por las falsas promesas”, grupos de inmigrantes vienen protestando en contra del inquilino de la Casa Blanca.
Durante la campaña del 2008 tanto el candidato republicano John McCain como el mismo Obama trataron de evitar el tema migratorio en distintos foros, pues resultaba un tema volátil que no estaba entre las prioridades de la mayoría de los electores. A pesar de ello, a sólo siete semanas de las elecciones ambos candidatos pusieron sobre el tapete sus posturas. De ganar la presidencia, para enfrentar la migración McCain pondría en marcha la consumación del llamado muro fronterizo, físico y virtual, mientras continuaría con la política de redadas y deportaciones, para lo cual tendría que incrementar el presupuesto a la patrulla fronteriza. De su parte, Obama intentaría alcanzar una reforma que permitiera legalizar el estatus migratorio y allanar el camino a la ciudadanía.
Optimismo en demasía de por medio, Obama aspiraba además con dicha reforma a resolver problemas de fondo que, según el panorama global actual, se antojan imposibles, tales como ayudar con políticas que generen desarrollo y crecimiento económico en los países expulsores, con el objeto de frenar la migración desde el origen, así como desmantelar el contrabando y combatir a la delincuencia asociada al narcotráfico. Opuesto a la criminalización de los migrantes, lo que el mandatario planteaba también era acabar con la burocracia actual que impide la reunificación familiar y a la vez incrementar el número de visas para miembros de las familias que viven en Estados Unidos y para los migrantes que puedan ejercer empleos no cubiertos con mano de obra local.
Como sea, los tiempos y las contradicciones han estrechado la salida a los planes iniciales del ahora presidente. El desempleo rampante, la atención a tres guerras, la deuda pública, la caída del consumo, son temas prioritarios para la administración, porque lo son para todo el país, frente a una forzada inmigración, que en la mente conservadora de muchos llega para complicar más las cosas, acusada como es de promover el narcotráfico y la violencia, o de ganar empleos así sean de lavaplatos, o de pretender llevarse parte de los recursos de la seguridad social; no importa cuánto haya hecho más ricos a muchos el trabajo honesto de los actuales 11 millones de ilegales, que siguen sufriendo la dramática realidad de sus países, tanto como el desprecio de sus nuevos propietarios.
18 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
Obama revive la urgencia de aprobar la reforma migratoria
A propósito del inicio de las hostilidades preelectorales por alcanzar la presidencia de Estados Unidos, el tema migratorio no deja de estar presente en diversos foros y, según el mismo lo menciona, en las inquietudes no satisfechas de Barack Obama. Al presidente, no obstante, desde el momento en que asume su cargo en la Casa Blanca y comienza a llevar adelante su programa de trabajo, se le achaca el no incluir con mayor decisión su promesa por alcanzar una Reforma Migratoria integral, por lo que tales inquietudes son consideradas más bien una intención oportunista en el proselitismo demócrata hacia las elecciones en el 2012. Así, organizados o no, pero “decepcionados por las falsas promesas”, grupos de inmigrantes vienen protestando en contra del inquilino de la Casa Blanca.
Durante la campaña del 2008 tanto el candidato republicano John McCain como el mismo Obama trataron de evitar el tema migratorio en distintos foros, pues resultaba un tema volátil que no estaba entre las prioridades de la mayoría de los electores. A pesar de ello, a sólo siete semanas de las elecciones ambos candidatos pusieron sobre el tapete sus posturas. De ganar la presidencia, para enfrentar la migración McCain pondría en marcha la consumación del llamado muro fronterizo, físico y virtual, mientras continuaría con la política de redadas y deportaciones, para lo cual tendría que incrementar el presupuesto a la patrulla fronteriza. De su parte, Obama intentaría alcanzar una reforma que permitiera legalizar el estatus migratorio y allanar el camino a la ciudadanía.
Optimismo en demasía de por medio, Obama aspiraba además con dicha reforma a resolver problemas de fondo que, según el panorama global actual, se antojan imposibles, tales como ayudar con políticas que generen desarrollo y crecimiento económico en los países expulsores, con el objeto de frenar la migración desde el origen, así como desmantelar el contrabando y combatir a la delincuencia asociada al narcotráfico. Opuesto a la criminalización de los migrantes, lo que el mandatario planteaba también era acabar con la burocracia actual que impide la reunificación familiar y a la vez incrementar el número de visas para miembros de las familias que viven en Estados Unidos y para los migrantes que puedan ejercer empleos no cubiertos con mano de obra local.
Como sea, los tiempos y las contradicciones han estrechado la salida a los planes iniciales del ahora presidente. El desempleo rampante, la atención a tres guerras, la deuda pública, la caída del consumo, son temas prioritarios para la administración, porque lo son para todo el país, frente a una forzada inmigración, que en la mente conservadora de muchos llega para complicar más las cosas, acusada como es de promover el narcotráfico y la violencia, o de ganar empleos así sean de lavaplatos, o de pretender llevarse parte de los recursos de la seguridad social; no importa cuánto haya hecho más ricos a muchos el trabajo honesto de los actuales 11 millones de ilegales, que siguen sufriendo la dramática realidad de sus países, tanto como el desprecio de sus nuevos propietarios.
18 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
Obama revive la urgencia de aprobar la reforma migratoria
martes, 12 de julio de 2011
Sin Solución, la Crisis en los Mercados
Jesús Hernández Garibay
A punto de endeudar todavía más al país al elevar el techo actual de la deuda pública antes del próximo 2 de agosto o de plano, de no poder hacerlo, de decretar una moratoria de pagos por primera vez en la historia de Estados Unidos, el presidente Barack Obama intenta en estos días avanzar en las negociaciones con líderes parlamentarios en torno al tema de un alza del techo de dicha deuda. Establecida legalmente para este 2011 en 14 mil 290 millones de dólares, ya alcanzados a mediados de mayo, el gobierno aspira a lograr un acuerdo que le permita alterar ese límite. En tanto, Christine Lagarde, la nueva directora del FMI, afirmaba el domingo anterior que un eventual incumplimiento de EUA a sus compromisos de deuda pondría en riesgo la estabilidad de la economía mundial.
Lagarde urgía a los políticos estadounidenses a alcanzar un ya postergado acuerdo sobre el presupuesto; pero, como se sabe, entre republicanos y demócratas no hay concordia suficiente en estos tiempos de resquemores ideológicos, pues mientras que Obama plantea como solución a la falta de recursos públicos la necesidad de aumentar los impuestos a los ricos, los republicanos le exigen recortar el gasto público (léase gasto social) en 4 mil millones de dólares. Así que las negociaciones han estado bloqueadas; el gobierno había propuesto en abril una combinación de recortes sociales con aumentos de impuestos, con el fin de ahorrar los 4 mil millones de dólares en diez años, pero los republicanos, mayoría en la Cámara de Representantes, rechazaron esa idea.
La situación económica en Estados Unidos, con el terco desempleo que no ceja, con un mercado inmobiliario obstinadamente debilitado, con el persistente descenso en el consumo, es ya temible pero, como se sabe, no es la única en estas condiciones en el mundo. Hay que recordar que el escenario europeo continúa siendo aterrador, con Grecia endeudándose más sin ninguna solución a la vista que no sea una mayor pobreza para la gente; con la virtual descalificación de la deuda pública en Portugal que deja al país a merced de los especuladores financieros; con el grave efecto que el posible descalabro portugués le plantea al sistema financiero de España (BBV, Santander, Popular Español), el más expuesto al riesgo. Para no hablar de Alemania, o de Gran Bretaña, o de los países árabes.
Y la situación no tiene solución, a pesar de que se logre por ahora un acuerdo parlamentario, pues el empobrecimiento va a ser cada vez mayor. Como lo dijera el mismo domingo el Secretario del Tesoro de EUA Timothy Geithner (Programa “Meet the Press”, NBC), mucha gente “va a sentir [la situación] muy dura, más difícil que cualquier cosa que hayan experimentado en su vida hasta ahora, por un largo tiempo...” Y si eso es así en ese poderoso país, peor lo será en muchos otros, incluyendo los llamados “emergentes”, quienes a pesar de un crecimiento mayor al 6% pronosticado con exceso de optimismo por el Banco Mundial para el 2011-2013 o de las usuales ficciones de: “la crisis ya acabó”, mantienen un muy resbaladizo panorama interno, en algunos a punto de la crisis política y el rompimiento social…
11 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 18 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 1/3
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 2/3
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 3/3
A punto de endeudar todavía más al país al elevar el techo actual de la deuda pública antes del próximo 2 de agosto o de plano, de no poder hacerlo, de decretar una moratoria de pagos por primera vez en la historia de Estados Unidos, el presidente Barack Obama intenta en estos días avanzar en las negociaciones con líderes parlamentarios en torno al tema de un alza del techo de dicha deuda. Establecida legalmente para este 2011 en 14 mil 290 millones de dólares, ya alcanzados a mediados de mayo, el gobierno aspira a lograr un acuerdo que le permita alterar ese límite. En tanto, Christine Lagarde, la nueva directora del FMI, afirmaba el domingo anterior que un eventual incumplimiento de EUA a sus compromisos de deuda pondría en riesgo la estabilidad de la economía mundial.
Lagarde urgía a los políticos estadounidenses a alcanzar un ya postergado acuerdo sobre el presupuesto; pero, como se sabe, entre republicanos y demócratas no hay concordia suficiente en estos tiempos de resquemores ideológicos, pues mientras que Obama plantea como solución a la falta de recursos públicos la necesidad de aumentar los impuestos a los ricos, los republicanos le exigen recortar el gasto público (léase gasto social) en 4 mil millones de dólares. Así que las negociaciones han estado bloqueadas; el gobierno había propuesto en abril una combinación de recortes sociales con aumentos de impuestos, con el fin de ahorrar los 4 mil millones de dólares en diez años, pero los republicanos, mayoría en la Cámara de Representantes, rechazaron esa idea.
La situación económica en Estados Unidos, con el terco desempleo que no ceja, con un mercado inmobiliario obstinadamente debilitado, con el persistente descenso en el consumo, es ya temible pero, como se sabe, no es la única en estas condiciones en el mundo. Hay que recordar que el escenario europeo continúa siendo aterrador, con Grecia endeudándose más sin ninguna solución a la vista que no sea una mayor pobreza para la gente; con la virtual descalificación de la deuda pública en Portugal que deja al país a merced de los especuladores financieros; con el grave efecto que el posible descalabro portugués le plantea al sistema financiero de España (BBV, Santander, Popular Español), el más expuesto al riesgo. Para no hablar de Alemania, o de Gran Bretaña, o de los países árabes.
Y la situación no tiene solución, a pesar de que se logre por ahora un acuerdo parlamentario, pues el empobrecimiento va a ser cada vez mayor. Como lo dijera el mismo domingo el Secretario del Tesoro de EUA Timothy Geithner (Programa “Meet the Press”, NBC), mucha gente “va a sentir [la situación] muy dura, más difícil que cualquier cosa que hayan experimentado en su vida hasta ahora, por un largo tiempo...” Y si eso es así en ese poderoso país, peor lo será en muchos otros, incluyendo los llamados “emergentes”, quienes a pesar de un crecimiento mayor al 6% pronosticado con exceso de optimismo por el Banco Mundial para el 2011-2013 o de las usuales ficciones de: “la crisis ya acabó”, mantienen un muy resbaladizo panorama interno, en algunos a punto de la crisis política y el rompimiento social…
11 de julio de 2011.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 18 de julio de 2011)
El Otoño del Imperio
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 1/3
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 2/3
Crisis económica: el verdadero porqué. Parte 3/3
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