Jesús Hernández Garibay
En marzo de 1968 un grupo de estudiantes de la Universidad de Nanterre, en las afueras de París, inició una serie de protestas en contra de la Guerra de Vietnam. En abril se desataron enfrentamientos entre estudiantes anarquistas, trotskistas y maoístas con organizaciones de extrema derecha. La policía parisina reprimió estos enfrentamientos violentamente, lo que desató una reacción de repulsa en la juventud francesa. El día 3 de mayo, por ello, estudiantes de Nanterre se congregaron en La Sorbona para hacer más evidente su descontento. La Policía volvió a reprimir y disolvió la nueva manifestación. Así se inician los sucesos conocidos como el “Mayo Francés”.
El Barrio Latino de París junto a La Sorbona, se convirtió entonces en una zona de guerra donde barricadas de miles de jóvenes indignados bloqueaban las calles y resistían las embestidas de la policía; en tanto, estudiantes y maestros convocaron a una huelga que se extendería por algunos días. A partir de aquí las protestas fueron cada vez más intensas y el movimiento alcanzó escala nacional el 13 de mayo, cuando se sumaron los sindicatos obreros con un paro nacional.
Cientos de fábricas fueron tomadas por sus operarios y la industria quedó prácticamente paralizada, mientras los sectores más radicalizados comenzaban a exigir “la abolición de la sociedad de clases”. Siete millones de huelguistas de todos los sectores públicos y privados franceses llevaron a cabo la que ha sido considerada la huelga general más grande del mundo. Y aunque la crisis hizo tambalear al gobierno de Charles de Gaulle, quien hubo de anunciar el 30 de mayo la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria a elecciones legislativas, en el corto plazo las cosas volvieron a la normalidad.
No obstante esto, los acontecimientos de 1968 fueron un punto de quiebre importante en la historia francesa y el Mayo Francés tuvo un enorme y duradero impacto en el resto del planeta. Lemas como “La imaginación al poder”, “Prohibido prohibir”, o “Seamos realistas, pidamos lo imposible”, dan cuenta de los alcances políticos del movimiento, aunque también de sus limitaciones. Lo que caracteriza el inicio de los movimientos en varios países es el rechazo a la guerra de Vietnam, pero después la gran mayoría de las protestas crecen como consecuencia de los excesos represores de regímenes autoritarios.
“De París a Praga, de Berlín a México, de Berkeley a Madrid ―dice Gilda Waldman―, los jóvenes compartieron el anhelo de libertad frente a sociedades rígidas y autoritarias, el cuestionamiento de anquilosadas estructuras de poder, la crítica a democracias que demostraban su insuficiencia, y la valoración de la responsabilidad solidaria frente al individualismo y la competencia…” Eso convierte al Mayo Francés del 68 en un parteaguas producto de una sociedad global, el propio capitalismo cerrado y conservador.
Para muchos que han escrito al respecto, dicho suceso derivó en una gran revolución cultural que se pronunció por una mayor libertad de todo tipo, incluida la liberación sexual, la igualdad de la mujer, la exigencia de mayor cultura con base en una cosmovisión amplia de izquierda, ecológicamente responsable y anticolonialista. Este es el legado del 68 a nivel mundial.
5 de mayo de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5 de mayo de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 5 de mayo de 2018
sábado, 21 de abril de 2018
El Ataque de Trump a Siria
Jesús Hernández Garibay
Un nuevo giro se ha producido en Siria, donde la aviación aliada de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña bombardeó posiciones de las milicias que apoyan al presidente Al Assad en el distrito de Deir al Zor. Para Donald Trump, un hecho congruente con la postura que hizo pública en diciembre último: la “Estrategia de Seguridad Nacional” de su país, que considera a Rusia y China como “las mayores amenazas” para su nación. Un planteamiento que advierte que ambos países “tratan de erosionar la seguridad y la prosperidad estadounidense”, ante lo cual sugiere cuatro medidas para “hacer frente a tal peligro”: proteger la patria, el pueblo y el estilo de vida estadounidenses; promover la prosperidad estadounidense; conservar la paz a través de la fuerza, y aumentar la influencia de EUA en el mundo.
Para Trump, desde luego, el máximo riesgo no proviene en estos días de Siria, Irán o Rusia, sino de sus propias filas, pues en su entorno más cercano son desafiantes las acusaciones acerca de su vida privada y aun supuestamente depravada en la publicación de un nuevo libro del ex-director del FBI James Comey titulado “A Higher Loyalty: Truth, Lies and Leadership” (Una lealtad superior: Verdad, mentiras y liderazgo). Comey, quien fue despedido hace unos meses por él, describe en el osado libro al multimillonario pidiéndole que considere investigar un reporte que lo involucra “con prostitutas rusas orinando en una cama”, en un hotel de Moscú.
El libro, para peor consecuencia, aparece en el contexto de las investigaciones hechas por el fiscal especial Robert Mueller en relación con el acercamiento del staff del polémico mandatario a personeros rusos durante la campaña electoral; un intento más éste de los demócratas insatisfechos con el resultado comicial de 2016, que fervientemente desearían y han hecho hasta lo imposible por volver atrás la rueda de la historia.
Como quiera que sea, en el escandaloso contexto descrito arriba no le queda mal a Trump verse como un halcón más en busca de derrocar al odiado (por Occidente) presidente Assad, que nunca ha aceptado las reglas impuestas por el Fondo Monetario Internacional. Y de paso quedar más cerca de las importantes reservas de hidrocarburos que hoy se encuentran en manos del Estado sirio. Hay que recordar que la ubicación geográfica de Siria, a las puertas del Mediterráneo Oriental, representa una posición estratégica para el paso de oleoductos hacia Israel.
Siria producía antes del conflicto armado iniciado hace casi siete años 380 mil barriles diarios de crudo; cifra que se redujo a casi cero en el 2015 tras la ocupación por los sanguinarios extremistas del Estado Islámico ―un grupo al que siempre apoyo la Casa Blanca con dinero y con armas―, de la mayor parte de los campos petroleros del país. Hoy ese sector de hidrocarburos se recupera al aumentar la producción de petróleo a 20 mil barriles diarios y la de gas a unos 16 millones de metros cúbicos por jornada. Tales avances se deben a la rehabilitación en los últimos meses de la infraestructura petrolera y gasífera tras la extinción de los incendios provocados por la acción de tal grupo terrorista que está siendo expulsado casi en su totalidad del territorio sirio ocupado, con la participación de la aviación rusa, para preocupación del gobierno norteamericano…
Un nuevo giro se ha producido en Siria, donde la aviación aliada de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña bombardeó posiciones de las milicias que apoyan al presidente Al Assad en el distrito de Deir al Zor. Para Donald Trump, un hecho congruente con la postura que hizo pública en diciembre último: la “Estrategia de Seguridad Nacional” de su país, que considera a Rusia y China como “las mayores amenazas” para su nación. Un planteamiento que advierte que ambos países “tratan de erosionar la seguridad y la prosperidad estadounidense”, ante lo cual sugiere cuatro medidas para “hacer frente a tal peligro”: proteger la patria, el pueblo y el estilo de vida estadounidenses; promover la prosperidad estadounidense; conservar la paz a través de la fuerza, y aumentar la influencia de EUA en el mundo.
Para Trump, desde luego, el máximo riesgo no proviene en estos días de Siria, Irán o Rusia, sino de sus propias filas, pues en su entorno más cercano son desafiantes las acusaciones acerca de su vida privada y aun supuestamente depravada en la publicación de un nuevo libro del ex-director del FBI James Comey titulado “A Higher Loyalty: Truth, Lies and Leadership” (Una lealtad superior: Verdad, mentiras y liderazgo). Comey, quien fue despedido hace unos meses por él, describe en el osado libro al multimillonario pidiéndole que considere investigar un reporte que lo involucra “con prostitutas rusas orinando en una cama”, en un hotel de Moscú.
El libro, para peor consecuencia, aparece en el contexto de las investigaciones hechas por el fiscal especial Robert Mueller en relación con el acercamiento del staff del polémico mandatario a personeros rusos durante la campaña electoral; un intento más éste de los demócratas insatisfechos con el resultado comicial de 2016, que fervientemente desearían y han hecho hasta lo imposible por volver atrás la rueda de la historia.
Como quiera que sea, en el escandaloso contexto descrito arriba no le queda mal a Trump verse como un halcón más en busca de derrocar al odiado (por Occidente) presidente Assad, que nunca ha aceptado las reglas impuestas por el Fondo Monetario Internacional. Y de paso quedar más cerca de las importantes reservas de hidrocarburos que hoy se encuentran en manos del Estado sirio. Hay que recordar que la ubicación geográfica de Siria, a las puertas del Mediterráneo Oriental, representa una posición estratégica para el paso de oleoductos hacia Israel.
Siria producía antes del conflicto armado iniciado hace casi siete años 380 mil barriles diarios de crudo; cifra que se redujo a casi cero en el 2015 tras la ocupación por los sanguinarios extremistas del Estado Islámico ―un grupo al que siempre apoyo la Casa Blanca con dinero y con armas―, de la mayor parte de los campos petroleros del país. Hoy ese sector de hidrocarburos se recupera al aumentar la producción de petróleo a 20 mil barriles diarios y la de gas a unos 16 millones de metros cúbicos por jornada. Tales avances se deben a la rehabilitación en los últimos meses de la infraestructura petrolera y gasífera tras la extinción de los incendios provocados por la acción de tal grupo terrorista que está siendo expulsado casi en su totalidad del territorio sirio ocupado, con la participación de la aviación rusa, para preocupación del gobierno norteamericano…
21 de abril de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 21 de abril de 2018)
El Otoño del Imperio
(Publicado: Revista Siempre!, México, 21 de abril de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 7 de abril de 2018
La “Opción Preferencial por los Pobres” en la Iglesia Católica Latinoamericana
Jesús Hernández Garibay
La iglesia católica no es uniforme, y nunca lo ha sido; hay un sustento teológico común a los católicos pero a la vez diversos planteos doctrinales correspondientes a épocas distintas y lugares en los que se lleva a cabo la práctica de la fe. Por ello, la discusión de las ideas siempre ha existido y se ha expresado en los concilios, muchas veces en cuanto al tema de las injusticias. Para el antiguo testamento los “profetas” no eran quienes adivinaban el futuro, sino aquellos que denunciaban las injusticias existentes y anunciaban un nuevo mundo más equitativo.
En la iglesia originaria se reconocía una sociedad en la que todos los bienes eran comunes; un “comunismo primitivo” donde se censuraba a los que se apropiaban de esos bienes para fines personales. Respecto de la justicia social, en la Biblia se enfatiza la preocupación por los que sufren, por los oprimidos y los pobres; sin embargo, en el Siglo IV cuando el emperador Constantino reconoce al cristianismo como religión oficial, se inicia un largo periodo donde la jerarquía eclesiástica comparte el poder con los políticos, dejando en segundo plano tal postura.
En la iglesia católica latinoamericana también se da una lucha de ideas, acorde con la que se lleva a cabo en toda la sociedad. Durante la conquista y la colonia, a la vez que se destruyen las culturas y religiones autóctonas con la espada en la mano y en el nombre de Cristo, surgen defensores de los indios como Bartolomé de las Casas, que también en el nombre de Cristo alzan la voz. Lo mismo, durante la Independencia curas como Hidalgo, Morelos y Matamoros desafían a los poderes civiles y religiosos luchando en contra de la opresión y por la libertad, en oposición al “alto clero” conformado por los obispos españoles que estaban a favor de la corona.
Todo esto nos da una clara imagen de algunas de las ideas discordantes en el terreno político y social al interior de la Iglesia. Así, a lo largo del Siglo XX y hasta el 2015 se promulgan encíclicas que expresan la posición de la Iglesia Católica sobre las cuestiones sociales, y conforman la llamada “Doctrina Social Cristiana”. Pero más en particular, a partir del Concilio Ecuménico Vaticano II en la primera mitad de los años sesenta, se da pie a posturas diferentes y aun contradictorias en el terreno social al interior de la Iglesia.
Entre los mismos Papas encontramos enfoques diferentes, como expresiones de distintas corrientes teológicas. Como resultado inevitable de las diferencias entre los Papas Pio XII y Juan XIII, surge una Nueva Teología que sienta las bases para el desarrollo en América Latina de la Teología de la Liberación, una corriente integrada por varias vertientes cristianas cuya aplicación primigenia se inicia en la Primera Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Medellín (CELAM, 1968) y luego se fortalece en la Conferencia Episcopal de Puebla en 1980.
Así, el pensamiento teológico latinoamericano alcanza vida propia con esta tendencia añadida a las ya existentes en el seno de la Iglesia, que postula que el Evangelio demanda la “opción preferencial por los pobres”. De hecho, esta frase es una expresión y síntesis que forma parte desde hace décadas de las definiciones de la orden religiosa de la Compañía de Jesús, los “jesuitas”, a la que pertenece el Papa Francisco, nombrado nuevo jerarca de la Iglesia a partir de 2013.
La iglesia católica no es uniforme, y nunca lo ha sido; hay un sustento teológico común a los católicos pero a la vez diversos planteos doctrinales correspondientes a épocas distintas y lugares en los que se lleva a cabo la práctica de la fe. Por ello, la discusión de las ideas siempre ha existido y se ha expresado en los concilios, muchas veces en cuanto al tema de las injusticias. Para el antiguo testamento los “profetas” no eran quienes adivinaban el futuro, sino aquellos que denunciaban las injusticias existentes y anunciaban un nuevo mundo más equitativo.
En la iglesia originaria se reconocía una sociedad en la que todos los bienes eran comunes; un “comunismo primitivo” donde se censuraba a los que se apropiaban de esos bienes para fines personales. Respecto de la justicia social, en la Biblia se enfatiza la preocupación por los que sufren, por los oprimidos y los pobres; sin embargo, en el Siglo IV cuando el emperador Constantino reconoce al cristianismo como religión oficial, se inicia un largo periodo donde la jerarquía eclesiástica comparte el poder con los políticos, dejando en segundo plano tal postura.
En la iglesia católica latinoamericana también se da una lucha de ideas, acorde con la que se lleva a cabo en toda la sociedad. Durante la conquista y la colonia, a la vez que se destruyen las culturas y religiones autóctonas con la espada en la mano y en el nombre de Cristo, surgen defensores de los indios como Bartolomé de las Casas, que también en el nombre de Cristo alzan la voz. Lo mismo, durante la Independencia curas como Hidalgo, Morelos y Matamoros desafían a los poderes civiles y religiosos luchando en contra de la opresión y por la libertad, en oposición al “alto clero” conformado por los obispos españoles que estaban a favor de la corona.
Todo esto nos da una clara imagen de algunas de las ideas discordantes en el terreno político y social al interior de la Iglesia. Así, a lo largo del Siglo XX y hasta el 2015 se promulgan encíclicas que expresan la posición de la Iglesia Católica sobre las cuestiones sociales, y conforman la llamada “Doctrina Social Cristiana”. Pero más en particular, a partir del Concilio Ecuménico Vaticano II en la primera mitad de los años sesenta, se da pie a posturas diferentes y aun contradictorias en el terreno social al interior de la Iglesia.
Entre los mismos Papas encontramos enfoques diferentes, como expresiones de distintas corrientes teológicas. Como resultado inevitable de las diferencias entre los Papas Pio XII y Juan XIII, surge una Nueva Teología que sienta las bases para el desarrollo en América Latina de la Teología de la Liberación, una corriente integrada por varias vertientes cristianas cuya aplicación primigenia se inicia en la Primera Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Medellín (CELAM, 1968) y luego se fortalece en la Conferencia Episcopal de Puebla en 1980.
Así, el pensamiento teológico latinoamericano alcanza vida propia con esta tendencia añadida a las ya existentes en el seno de la Iglesia, que postula que el Evangelio demanda la “opción preferencial por los pobres”. De hecho, esta frase es una expresión y síntesis que forma parte desde hace décadas de las definiciones de la orden religiosa de la Compañía de Jesús, los “jesuitas”, a la que pertenece el Papa Francisco, nombrado nuevo jerarca de la Iglesia a partir de 2013.
7 de abril de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de abril de 2018)
El Otoño del Imperio
(Publicado: Revista Siempre!, México, 7 de abril de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 24 de marzo de 2018
Ejemplares Elecciones al Parlamento Cubano
Jesús Hernández Garibay
El pasado 11 de marzo se llevó a cabo en Cuba la jornada electoral para elegir diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Durante la misma resaltó la tranquilidad ciudadana con la que se celebró la votación, con total disciplina de las y los pioneros al cuidado de las urnas. Radio Martí, emisora del gobierno de Estados Unidos, antes de la jornada destacaba desde Miami que “Cubanos consultados opinan que no hay elecciones en un país donde poco se sabe de la agenda o los planes de las personas por las que votarán…”, para después de la jornada afirmar que “Cubanos consultados para Martí Noticias parecen no saber ni por quién o para qué votaron…”
Al día siguiente de la jornada, la Comisión Electoral Nacional dio a conocer los resultados finales del suceso, haciendo notar que del total de electores, 8 millones 926 mil 575 ciudadanos, sufragaron en esta ocasión 7 millones 399 mil 891, o sea el 82.90 por ciento; a la vez, que no había votado el 17.10 por ciento del electorado, mientras que el 94.42 por ciento de las boletas fueron válidas, el 1.26 por ciento fueron anuladas y el 4.32 por ciento se depositaron en blanco.
Las votaciones de este 11 de marzo se realizaron en 24 mil 470 colegios electorales, de ellos 143 especiales, ubicados en hospitales, terminales y aeropuertos. Los comicios se llevaron a cabo para elegir delegados a las asambleas provinciales y diputados nacionales, en un proceso que culminará el 19 de abril con la elección de un nuevo presidente, en sustitución de Raúl Castro. Siendo el sufragio secreto y voluntario, cada uno de los diputados electos contó con el voto de más de la mitad de sus electores, vecinos de su localidad, luego de haber presentado ante ellos su respectivo programa de trabajo.
La sociedad civil cubana está integrada por más de 2 mil 200 organizaciones, entre las que se destacan las organizaciones sociales y de masas, y las organizaciones o asociaciones científicas o técnicas, culturales y artísticas, deportivas, de amistad y solidaridad, entre otras. El Parlamento está conformado por los 609 diputados ahora electos, además de 940 plenos provenientes de las organizaciones de masas de la Isla; entre otras la Central de Trabajadores de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Federación Estudiantil Universitaria.
Ni duda cabe acerca del respaldo de un porcentaje mayor al 80 por ciento del pueblo a un sistema electoral genuino y ejemplar, situado a mucha distancia de los que se tienen en las llamadas “democracias de mercado”, donde en muchas ocasiones vota la mitad de los electores, los candidatos gastan millones en propaganda con promesas que no se llegan a cumplir, se triunfa a través de métodos fraudulentos, y al final gobiernan los electos con el sufragio de minorías.
Los resultados de esta elección al Parlamento cubano también atajan todos esos dichos de que “la gente está oprimida”, “no tienen qué comer”, “el descontento es generalizado”, y otros tantos mitos o invenciones que olvidan o tratan de ocultar los cincuenta años de guerra total hacia la Isla por parte del país más poderoso del mundo, así como la defensa heroica que el pueblo en su casi totalidad ha hecho de su patria y de sus decisiones soberanas.
El pasado 11 de marzo se llevó a cabo en Cuba la jornada electoral para elegir diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Durante la misma resaltó la tranquilidad ciudadana con la que se celebró la votación, con total disciplina de las y los pioneros al cuidado de las urnas. Radio Martí, emisora del gobierno de Estados Unidos, antes de la jornada destacaba desde Miami que “Cubanos consultados opinan que no hay elecciones en un país donde poco se sabe de la agenda o los planes de las personas por las que votarán…”, para después de la jornada afirmar que “Cubanos consultados para Martí Noticias parecen no saber ni por quién o para qué votaron…”
Al día siguiente de la jornada, la Comisión Electoral Nacional dio a conocer los resultados finales del suceso, haciendo notar que del total de electores, 8 millones 926 mil 575 ciudadanos, sufragaron en esta ocasión 7 millones 399 mil 891, o sea el 82.90 por ciento; a la vez, que no había votado el 17.10 por ciento del electorado, mientras que el 94.42 por ciento de las boletas fueron válidas, el 1.26 por ciento fueron anuladas y el 4.32 por ciento se depositaron en blanco.
Las votaciones de este 11 de marzo se realizaron en 24 mil 470 colegios electorales, de ellos 143 especiales, ubicados en hospitales, terminales y aeropuertos. Los comicios se llevaron a cabo para elegir delegados a las asambleas provinciales y diputados nacionales, en un proceso que culminará el 19 de abril con la elección de un nuevo presidente, en sustitución de Raúl Castro. Siendo el sufragio secreto y voluntario, cada uno de los diputados electos contó con el voto de más de la mitad de sus electores, vecinos de su localidad, luego de haber presentado ante ellos su respectivo programa de trabajo.
La sociedad civil cubana está integrada por más de 2 mil 200 organizaciones, entre las que se destacan las organizaciones sociales y de masas, y las organizaciones o asociaciones científicas o técnicas, culturales y artísticas, deportivas, de amistad y solidaridad, entre otras. El Parlamento está conformado por los 609 diputados ahora electos, además de 940 plenos provenientes de las organizaciones de masas de la Isla; entre otras la Central de Trabajadores de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Federación Estudiantil Universitaria.
Ni duda cabe acerca del respaldo de un porcentaje mayor al 80 por ciento del pueblo a un sistema electoral genuino y ejemplar, situado a mucha distancia de los que se tienen en las llamadas “democracias de mercado”, donde en muchas ocasiones vota la mitad de los electores, los candidatos gastan millones en propaganda con promesas que no se llegan a cumplir, se triunfa a través de métodos fraudulentos, y al final gobiernan los electos con el sufragio de minorías.
Los resultados de esta elección al Parlamento cubano también atajan todos esos dichos de que “la gente está oprimida”, “no tienen qué comer”, “el descontento es generalizado”, y otros tantos mitos o invenciones que olvidan o tratan de ocultar los cincuenta años de guerra total hacia la Isla por parte del país más poderoso del mundo, así como la defensa heroica que el pueblo en su casi totalidad ha hecho de su patria y de sus decisiones soberanas.
24 de marzo de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de marzo de 2018)
El Otoño del Imperio
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de marzo de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 10 de marzo de 2018
La Crisis Migratoria y la Nueva Derecha Europea
Jesús Hernández Garibay
Uno de los fenómeno sociales más significativo del nuevo siglo ha sido la migración, que alcanza en los años recientes sus más altos índices a nivel internacional y regional. A diferencia de épocas anteriores (por ejemplo, entre 1846 y 1914 pasaron de Europa a América y particularmente hacia Estados Unidos, más de 30 millones de migrantes), el centro geográfico de ese grave problema ha sido a partir de 2014, Europa, adonde ha concurrido el mayor número de personas desplazadas y en busca de refugio luego de la Segunda Guerra Mundial.
Ello ha creado la mayor crisis humanitaria sucedida en el mundo en los tiempos modernos, con cerca de 900 mil personas provenientes principalmente de África y Medio Oriente, cuyo arribo imprevisto ha creado en varios países problemas políticos, diplomáticos, económicos, sociales y, desde luego, culturales. Este es el entorno en el que, habiendo nacido como respuesta al movimiento social de 1968, ha comenzado ahora a irrumpir con mayor fuerza en la escena política una llamada Nueva Derecha Europea, cuyo discurso es renovado y acorde a los nuevos tiempos.
En efecto, la “Nouvelle Droit” es un movimiento ideológico surgido luego de que en el 68 Alain de Benoist publicara en Francia un Manifiesto, donde sus integrantes exponían no ser “ni la derecha tradicional ni la izquierda, sino algo totalmente distinto…”; una idea después reformulada en el Manifiesto “La nueva derecha del año 2000”, de Benoist y Champetier. En este nuevo documento, al referirse a la “modernidad”, sus autores indican: “La promesa de igualdad… ha fracasado y doblemente: el comunismo la traicionó instaurando los regímenes totalitarios más sangrientos de la historia. El capitalismo se burló de ella al legitimar mediante una igualdad de principios las más odiosas desigualdades económicas y sociales. La modernidad proclamó derechos, pero sin proporcionar los medios para ejercerlos…”
En un documento más reciente, publicado en octubre de 2017 y titulado “La declaración de París. Una Europa en la que pudiéramos creer”, sus autores, un grupo de respetados pensadores conservadores de todo el continente (Philippe Bénéton, de Francia; Ryszard Legutko, de Polonia; Dalmacio Negro Pavón, de España; Roger Scruton, del Reino Unido; y Robert Spaemann, de Alemania, entre otros), tocan ahora ya, al referirse a la respuesta de varios gobiernos a la invasión migratoria, el espinoso tema de “la fantasía utópica de un mundo multicultural sin fronteras”.
Con un discurso que si bien es parecido al de las revueltas de izquierda del 68, sus autores, sin embargo, se plantean defender no a las minorías como entonces (étnicas, religiosas, de mujeres), sino asumir la defensa de las mayorías hoy atribuladas por la crisis. En el fondo, no obstante, lo que todavía se proponen es deshacer el legado que el 1968 dejó en Europa, pues les preocupa que el descontento social actual se exacerbe y represente un verdadero peligro para el “statu quo”.
Lo cierto es que, como ya lo decíamos hace un tiempo en este espacio, la crisis migratoria europea es consecuencia de las modernas “guerras de conquista” de los gobiernos defensores del mismo “statu quo”, liderados por Estados Unidos; una secuela que ahora la Nueva Derecha pretende resolver con discursos manoteados. Lo que con seguridad no le dará al mundo más tranquilidad.
Uno de los fenómeno sociales más significativo del nuevo siglo ha sido la migración, que alcanza en los años recientes sus más altos índices a nivel internacional y regional. A diferencia de épocas anteriores (por ejemplo, entre 1846 y 1914 pasaron de Europa a América y particularmente hacia Estados Unidos, más de 30 millones de migrantes), el centro geográfico de ese grave problema ha sido a partir de 2014, Europa, adonde ha concurrido el mayor número de personas desplazadas y en busca de refugio luego de la Segunda Guerra Mundial.
Ello ha creado la mayor crisis humanitaria sucedida en el mundo en los tiempos modernos, con cerca de 900 mil personas provenientes principalmente de África y Medio Oriente, cuyo arribo imprevisto ha creado en varios países problemas políticos, diplomáticos, económicos, sociales y, desde luego, culturales. Este es el entorno en el que, habiendo nacido como respuesta al movimiento social de 1968, ha comenzado ahora a irrumpir con mayor fuerza en la escena política una llamada Nueva Derecha Europea, cuyo discurso es renovado y acorde a los nuevos tiempos.
En efecto, la “Nouvelle Droit” es un movimiento ideológico surgido luego de que en el 68 Alain de Benoist publicara en Francia un Manifiesto, donde sus integrantes exponían no ser “ni la derecha tradicional ni la izquierda, sino algo totalmente distinto…”; una idea después reformulada en el Manifiesto “La nueva derecha del año 2000”, de Benoist y Champetier. En este nuevo documento, al referirse a la “modernidad”, sus autores indican: “La promesa de igualdad… ha fracasado y doblemente: el comunismo la traicionó instaurando los regímenes totalitarios más sangrientos de la historia. El capitalismo se burló de ella al legitimar mediante una igualdad de principios las más odiosas desigualdades económicas y sociales. La modernidad proclamó derechos, pero sin proporcionar los medios para ejercerlos…”
En un documento más reciente, publicado en octubre de 2017 y titulado “La declaración de París. Una Europa en la que pudiéramos creer”, sus autores, un grupo de respetados pensadores conservadores de todo el continente (Philippe Bénéton, de Francia; Ryszard Legutko, de Polonia; Dalmacio Negro Pavón, de España; Roger Scruton, del Reino Unido; y Robert Spaemann, de Alemania, entre otros), tocan ahora ya, al referirse a la respuesta de varios gobiernos a la invasión migratoria, el espinoso tema de “la fantasía utópica de un mundo multicultural sin fronteras”.
Con un discurso que si bien es parecido al de las revueltas de izquierda del 68, sus autores, sin embargo, se plantean defender no a las minorías como entonces (étnicas, religiosas, de mujeres), sino asumir la defensa de las mayorías hoy atribuladas por la crisis. En el fondo, no obstante, lo que todavía se proponen es deshacer el legado que el 1968 dejó en Europa, pues les preocupa que el descontento social actual se exacerbe y represente un verdadero peligro para el “statu quo”.
Lo cierto es que, como ya lo decíamos hace un tiempo en este espacio, la crisis migratoria europea es consecuencia de las modernas “guerras de conquista” de los gobiernos defensores del mismo “statu quo”, liderados por Estados Unidos; una secuela que ahora la Nueva Derecha pretende resolver con discursos manoteados. Lo que con seguridad no le dará al mundo más tranquilidad.
10 de marzo de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de marzo de 2018)
El Otoño del Imperio
(Publicado: Revista Siempre!, México, 10 de marzo de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 24 de febrero de 2018
Estallan más Problemas en el Hogar del “Sueño Americano”
Jesús Hernández Garibay
Lo que ya es conocido ahora como “La masacre de San Valentín”, una matanza más que dejó 17 muertos en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Florida, es el décimo octavo tiroteo en una escuela de Estados Unidos en lo que va del año, el sexto que ha dejado estudiantes muertos o heridos, el segundo en víctimas fatales desde el tiroteo de la secundaria Sandy Hook de 2012 que dejó 28 muertos, entre ellos 20 niños, y la octava refriega más letal en la historia reciente del país.
Un saldo nada deseable para el “campeón de la democracia”, que se suma a cantidad de problemas que le aparecen aquí o allá. La desigualdad continúa creciendo y los esfuerzos del gobierno estadounidense para salir de la crisis económica y financiera han hecho más profunda la brecha que separa a los ricos de los pobres. Así, la recuperación no es visible por las dificultades para conseguir un trabajo que tienen las mujeres, las minorías étnicas y raciales, las personas con discapacidad o quienes tienen antecedentes penales.
La recuperación económica de Estados Unidos se ha extendido a través de una amplia gama de sectores, dice un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); la mayoría de los bancos, agrega, de manera general han retornado a una situación saludable. Pero en razón de ello están aumentando los precios de la vivienda, mientras que el desempleo ha comenzado a caer de nuevo, luego de meses de crecimiento.
Tan solo la semana anterior la bolsa de valores de Wall Street comenzaba a mostrar un giro importante, una caída bursátil en varios días seguidos que alcanzó a derrumbar en 4 billones de dólares el valor de muchas empresas, además de afectar a los bolsas en todo el mundo, mientras se anunciaba que el índice de precios comenzaba a mostrar un aumento inesperado.
En efecto, los precios al consumidor aumentaron mucho más de lo esperado en enero, alimentando el temor de que la inflación “esté a punto de volverse peligrosamente alta”, un 5 por ciento en lugar del esperado 2 por ciento; lo que eleva la gasolina, los albergues, la ropa, la atención médica y la alimentación. Una muy mala noticia para los 40 millones de personas abajo del nivel de pobreza, y preocupante también para las capas medias, crecientemente empobrecidas.
De manera particular, ciertos grupos sufren más esta realidad. Las familias afro-estadounidenses que están en la pobreza (22 por ciento) son el doble que las familias blancas; el 19 por ciento de las familias hispanas están en situación de pobreza; las mujeres (14 por ciento) tienen más probabilidades de estar en la pobreza que los hombres (11por ciento). En tanto, las grandes corporaciones, aun en medio de las dificultades de los mercados, disfrutan de espectaculares ganancias.
El caso de las matanzas en las escuelas no deja de ser representativo, pues la venta de armas en la Unión Americana se sustenta en fuertes intereses de la industria armamentista. Y comprar una poderosa arma ahí requiere menos gasto que el que se necesita para un teléfono inteligente; un fusil AR-15, arma que se ha utilizado en varias masacres, se cotiza hasta en US$475, mientras un Iphone 6Plus cuesta entre US$549 y US$749. Todo eso lo sufre el ciudadano medio, esperanzado en que su país vuelva a ser lo que antes fue, donde muchos más alcanzaban el sueño americano.
24 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
Lo que ya es conocido ahora como “La masacre de San Valentín”, una matanza más que dejó 17 muertos en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Florida, es el décimo octavo tiroteo en una escuela de Estados Unidos en lo que va del año, el sexto que ha dejado estudiantes muertos o heridos, el segundo en víctimas fatales desde el tiroteo de la secundaria Sandy Hook de 2012 que dejó 28 muertos, entre ellos 20 niños, y la octava refriega más letal en la historia reciente del país.
Un saldo nada deseable para el “campeón de la democracia”, que se suma a cantidad de problemas que le aparecen aquí o allá. La desigualdad continúa creciendo y los esfuerzos del gobierno estadounidense para salir de la crisis económica y financiera han hecho más profunda la brecha que separa a los ricos de los pobres. Así, la recuperación no es visible por las dificultades para conseguir un trabajo que tienen las mujeres, las minorías étnicas y raciales, las personas con discapacidad o quienes tienen antecedentes penales.
La recuperación económica de Estados Unidos se ha extendido a través de una amplia gama de sectores, dice un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); la mayoría de los bancos, agrega, de manera general han retornado a una situación saludable. Pero en razón de ello están aumentando los precios de la vivienda, mientras que el desempleo ha comenzado a caer de nuevo, luego de meses de crecimiento.
Tan solo la semana anterior la bolsa de valores de Wall Street comenzaba a mostrar un giro importante, una caída bursátil en varios días seguidos que alcanzó a derrumbar en 4 billones de dólares el valor de muchas empresas, además de afectar a los bolsas en todo el mundo, mientras se anunciaba que el índice de precios comenzaba a mostrar un aumento inesperado.
En efecto, los precios al consumidor aumentaron mucho más de lo esperado en enero, alimentando el temor de que la inflación “esté a punto de volverse peligrosamente alta”, un 5 por ciento en lugar del esperado 2 por ciento; lo que eleva la gasolina, los albergues, la ropa, la atención médica y la alimentación. Una muy mala noticia para los 40 millones de personas abajo del nivel de pobreza, y preocupante también para las capas medias, crecientemente empobrecidas.
De manera particular, ciertos grupos sufren más esta realidad. Las familias afro-estadounidenses que están en la pobreza (22 por ciento) son el doble que las familias blancas; el 19 por ciento de las familias hispanas están en situación de pobreza; las mujeres (14 por ciento) tienen más probabilidades de estar en la pobreza que los hombres (11por ciento). En tanto, las grandes corporaciones, aun en medio de las dificultades de los mercados, disfrutan de espectaculares ganancias.
El caso de las matanzas en las escuelas no deja de ser representativo, pues la venta de armas en la Unión Americana se sustenta en fuertes intereses de la industria armamentista. Y comprar una poderosa arma ahí requiere menos gasto que el que se necesita para un teléfono inteligente; un fusil AR-15, arma que se ha utilizado en varias masacres, se cotiza hasta en US$475, mientras un Iphone 6Plus cuesta entre US$549 y US$749. Todo eso lo sufre el ciudadano medio, esperanzado en que su país vuelva a ser lo que antes fue, donde muchos más alcanzaban el sueño americano.
24 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
domingo, 11 de febrero de 2018
Los Grandes Negocios Provocan el Grave Empobrecimiento en el Mundo
Jesús Hernández Garibay
La 48 edición del Foro Económico Mundial llevada a cabo recién en Davos, Suiza, cuyo principal lema fue “Crear un futuro común en un mundo fracturado”, dio cuenta de dos entornos mundiales igual de importantes: el reconocimiento de un nuevo ciclo de ascenso de los mercados, y la realidad que hoy conlleva el funcionamiento de los mismos; las dudas que se generan respecto a que esa bonanza sea duradera, y las grandes calamidades que provoca.
So pena de reiterar lo que en este mismo espacio he mencionado antes, resulta imprescindible referirse nuevamente a la gravísima desigualdad que continúa inexorable en el mundo. Tal como el año anterior, el informe de Oxfam (“Una economía para el 99%”), ofrece ahora nuevos datos a los cuales obligadamente hay que referirse de una manera amplia. “El 82 por ciento de la riqueza creada el año pasado ―dice el Informe― fue a parar al uno por ciento más rico de la población mundial, mientras que 3 mil 700 millones de personas que componen a los más pobres, o sea, la mitad de la humanidad, no tiene nada…”
El informe plantea un hecho irrefutable; que el capitalismo permite a una cada vez más pequeña élite acumular inmensas riquezas a expensas de cientos de millones de personas que viven una vida entera de pobreza y a los que se les niegan sus derechos básicos. “La economía ―agrega el Informe― está construida sobre las espaldas de los trabajadores, que están atrapados en la pobreza mientras los beneficios del crecimiento económico se concentran en pocas manos”. Así, tener un trabajo no significa salir de la pobreza; los que salen de la pobreza extrema, a menudo siguen siendo muy pobres, endeudados y luchando cada día por alimentar a sus familias.
El 2017 ―continúa el Informe de Oxfam― vio el mayor aumento en multimillonarios de la historia, con uno más cada dos días; los multimillonarios, nuevos y antiguos, vieron cómo su riqueza aumentaba en 762 mil millones de dólares en sólo 12 meses (marzo de 2016 a marzo de 2017). “Este enorme aumento pudo haber terminado en siete veces más con la pobreza extrema mundial”. Así, “el 82 por ciento de la nueva riqueza creada ha ido a parar al uno por ciento, mientras que cero por ciento de esa riqueza ha ido a parar al 50 por ciento más pobre del mundo…”
En esta amarga realidad ―narrada por una organización sin fines de lucro cuyo compromiso con el Foro ha sido la presentación de informes objetivos al respecto―, “las grandes corporaciones y los individuos ricos desempeñan un papel clave en la ampliación de esa brecha; utilizan su poder e influencia para un conveniente funcionamiento de las políticas gubernamentales en favor de sus intereses y, sin piedad…, se centran en maximizar los dividendos a sus accionistas por cualquier medio, ya sea reduciendo los salarios o evadiendo los impuestos…”
En ese entorno, se dice, en Davos los banqueros y ejecutivos celebraron el aumento de los mercados, pero las inquietudes subyacentes persistieron. Ellos advertían de esta calma temporal en un mundo fracturado: “Se siente como un poco de 2006, el sistema está orientado, pero cuando haya una recesión, se presentará de improviso,,,”, pues el momento “se parece mucho a una burbuja…” Como quiera que sea, digo yo, estás no son mejores, sino muy malas noticias para el 99 por ciento…
11 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
La 48 edición del Foro Económico Mundial llevada a cabo recién en Davos, Suiza, cuyo principal lema fue “Crear un futuro común en un mundo fracturado”, dio cuenta de dos entornos mundiales igual de importantes: el reconocimiento de un nuevo ciclo de ascenso de los mercados, y la realidad que hoy conlleva el funcionamiento de los mismos; las dudas que se generan respecto a que esa bonanza sea duradera, y las grandes calamidades que provoca.
So pena de reiterar lo que en este mismo espacio he mencionado antes, resulta imprescindible referirse nuevamente a la gravísima desigualdad que continúa inexorable en el mundo. Tal como el año anterior, el informe de Oxfam (“Una economía para el 99%”), ofrece ahora nuevos datos a los cuales obligadamente hay que referirse de una manera amplia. “El 82 por ciento de la riqueza creada el año pasado ―dice el Informe― fue a parar al uno por ciento más rico de la población mundial, mientras que 3 mil 700 millones de personas que componen a los más pobres, o sea, la mitad de la humanidad, no tiene nada…”
El informe plantea un hecho irrefutable; que el capitalismo permite a una cada vez más pequeña élite acumular inmensas riquezas a expensas de cientos de millones de personas que viven una vida entera de pobreza y a los que se les niegan sus derechos básicos. “La economía ―agrega el Informe― está construida sobre las espaldas de los trabajadores, que están atrapados en la pobreza mientras los beneficios del crecimiento económico se concentran en pocas manos”. Así, tener un trabajo no significa salir de la pobreza; los que salen de la pobreza extrema, a menudo siguen siendo muy pobres, endeudados y luchando cada día por alimentar a sus familias.
El 2017 ―continúa el Informe de Oxfam― vio el mayor aumento en multimillonarios de la historia, con uno más cada dos días; los multimillonarios, nuevos y antiguos, vieron cómo su riqueza aumentaba en 762 mil millones de dólares en sólo 12 meses (marzo de 2016 a marzo de 2017). “Este enorme aumento pudo haber terminado en siete veces más con la pobreza extrema mundial”. Así, “el 82 por ciento de la nueva riqueza creada ha ido a parar al uno por ciento, mientras que cero por ciento de esa riqueza ha ido a parar al 50 por ciento más pobre del mundo…”
En esta amarga realidad ―narrada por una organización sin fines de lucro cuyo compromiso con el Foro ha sido la presentación de informes objetivos al respecto―, “las grandes corporaciones y los individuos ricos desempeñan un papel clave en la ampliación de esa brecha; utilizan su poder e influencia para un conveniente funcionamiento de las políticas gubernamentales en favor de sus intereses y, sin piedad…, se centran en maximizar los dividendos a sus accionistas por cualquier medio, ya sea reduciendo los salarios o evadiendo los impuestos…”
En ese entorno, se dice, en Davos los banqueros y ejecutivos celebraron el aumento de los mercados, pero las inquietudes subyacentes persistieron. Ellos advertían de esta calma temporal en un mundo fracturado: “Se siente como un poco de 2006, el sistema está orientado, pero cuando haya una recesión, se presentará de improviso,,,”, pues el momento “se parece mucho a una burbuja…” Como quiera que sea, digo yo, estás no son mejores, sino muy malas noticias para el 99 por ciento…
11 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
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