Jesús Hernández Garibay
Lo que ya es conocido ahora como “La masacre de San Valentín”, una matanza más que dejó 17 muertos en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Florida, es el décimo octavo tiroteo en una escuela de Estados Unidos en lo que va del año, el sexto que ha dejado estudiantes muertos o heridos, el segundo en víctimas fatales desde el tiroteo de la secundaria Sandy Hook de 2012 que dejó 28 muertos, entre ellos 20 niños, y la octava refriega más letal en la historia reciente del país.
Un saldo nada deseable para el “campeón de la democracia”, que se suma a cantidad de problemas que le aparecen aquí o allá. La desigualdad continúa creciendo y los esfuerzos del gobierno estadounidense para salir de la crisis económica y financiera han hecho más profunda la brecha que separa a los ricos de los pobres. Así, la recuperación no es visible por las dificultades para conseguir un trabajo que tienen las mujeres, las minorías étnicas y raciales, las personas con discapacidad o quienes tienen antecedentes penales.
La recuperación económica de Estados Unidos se ha extendido a través de una amplia gama de sectores, dice un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); la mayoría de los bancos, agrega, de manera general han retornado a una situación saludable. Pero en razón de ello están aumentando los precios de la vivienda, mientras que el desempleo ha comenzado a caer de nuevo, luego de meses de crecimiento.
Tan solo la semana anterior la bolsa de valores de Wall Street comenzaba a mostrar un giro importante, una caída bursátil en varios días seguidos que alcanzó a derrumbar en 4 billones de dólares el valor de muchas empresas, además de afectar a los bolsas en todo el mundo, mientras se anunciaba que el índice de precios comenzaba a mostrar un aumento inesperado.
En efecto, los precios al consumidor aumentaron mucho más de lo esperado en enero, alimentando el temor de que la inflación “esté a punto de volverse peligrosamente alta”, un 5 por ciento en lugar del esperado 2 por ciento; lo que eleva la gasolina, los albergues, la ropa, la atención médica y la alimentación. Una muy mala noticia para los 40 millones de personas abajo del nivel de pobreza, y preocupante también para las capas medias, crecientemente empobrecidas.
De manera particular, ciertos grupos sufren más esta realidad. Las familias afro-estadounidenses que están en la pobreza (22 por ciento) son el doble que las familias blancas; el 19 por ciento de las familias hispanas están en situación de pobreza; las mujeres (14 por ciento) tienen más probabilidades de estar en la pobreza que los hombres (11por ciento). En tanto, las grandes corporaciones, aun en medio de las dificultades de los mercados, disfrutan de espectaculares ganancias.
El caso de las matanzas en las escuelas no deja de ser representativo, pues la venta de armas en la Unión Americana se sustenta en fuertes intereses de la industria armamentista. Y comprar una poderosa arma ahí requiere menos gasto que el que se necesita para un teléfono inteligente; un fusil AR-15, arma que se ha utilizado en varias masacres, se cotiza hasta en US$475, mientras un Iphone 6Plus cuesta entre US$549 y US$749. Todo eso lo sufre el ciudadano medio, esperanzado en que su país vuelva a ser lo que antes fue, donde muchos más alcanzaban el sueño americano.
24 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 24 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 24 de febrero de 2018
domingo, 11 de febrero de 2018
Los Grandes Negocios Provocan el Grave Empobrecimiento en el Mundo
Jesús Hernández Garibay
La 48 edición del Foro Económico Mundial llevada a cabo recién en Davos, Suiza, cuyo principal lema fue “Crear un futuro común en un mundo fracturado”, dio cuenta de dos entornos mundiales igual de importantes: el reconocimiento de un nuevo ciclo de ascenso de los mercados, y la realidad que hoy conlleva el funcionamiento de los mismos; las dudas que se generan respecto a que esa bonanza sea duradera, y las grandes calamidades que provoca.
So pena de reiterar lo que en este mismo espacio he mencionado antes, resulta imprescindible referirse nuevamente a la gravísima desigualdad que continúa inexorable en el mundo. Tal como el año anterior, el informe de Oxfam (“Una economía para el 99%”), ofrece ahora nuevos datos a los cuales obligadamente hay que referirse de una manera amplia. “El 82 por ciento de la riqueza creada el año pasado ―dice el Informe― fue a parar al uno por ciento más rico de la población mundial, mientras que 3 mil 700 millones de personas que componen a los más pobres, o sea, la mitad de la humanidad, no tiene nada…”
El informe plantea un hecho irrefutable; que el capitalismo permite a una cada vez más pequeña élite acumular inmensas riquezas a expensas de cientos de millones de personas que viven una vida entera de pobreza y a los que se les niegan sus derechos básicos. “La economía ―agrega el Informe― está construida sobre las espaldas de los trabajadores, que están atrapados en la pobreza mientras los beneficios del crecimiento económico se concentran en pocas manos”. Así, tener un trabajo no significa salir de la pobreza; los que salen de la pobreza extrema, a menudo siguen siendo muy pobres, endeudados y luchando cada día por alimentar a sus familias.
El 2017 ―continúa el Informe de Oxfam― vio el mayor aumento en multimillonarios de la historia, con uno más cada dos días; los multimillonarios, nuevos y antiguos, vieron cómo su riqueza aumentaba en 762 mil millones de dólares en sólo 12 meses (marzo de 2016 a marzo de 2017). “Este enorme aumento pudo haber terminado en siete veces más con la pobreza extrema mundial”. Así, “el 82 por ciento de la nueva riqueza creada ha ido a parar al uno por ciento, mientras que cero por ciento de esa riqueza ha ido a parar al 50 por ciento más pobre del mundo…”
En esta amarga realidad ―narrada por una organización sin fines de lucro cuyo compromiso con el Foro ha sido la presentación de informes objetivos al respecto―, “las grandes corporaciones y los individuos ricos desempeñan un papel clave en la ampliación de esa brecha; utilizan su poder e influencia para un conveniente funcionamiento de las políticas gubernamentales en favor de sus intereses y, sin piedad…, se centran en maximizar los dividendos a sus accionistas por cualquier medio, ya sea reduciendo los salarios o evadiendo los impuestos…”
En ese entorno, se dice, en Davos los banqueros y ejecutivos celebraron el aumento de los mercados, pero las inquietudes subyacentes persistieron. Ellos advertían de esta calma temporal en un mundo fracturado: “Se siente como un poco de 2006, el sistema está orientado, pero cuando haya una recesión, se presentará de improviso,,,”, pues el momento “se parece mucho a una burbuja…” Como quiera que sea, digo yo, estás no son mejores, sino muy malas noticias para el 99 por ciento…
11 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
La 48 edición del Foro Económico Mundial llevada a cabo recién en Davos, Suiza, cuyo principal lema fue “Crear un futuro común en un mundo fracturado”, dio cuenta de dos entornos mundiales igual de importantes: el reconocimiento de un nuevo ciclo de ascenso de los mercados, y la realidad que hoy conlleva el funcionamiento de los mismos; las dudas que se generan respecto a que esa bonanza sea duradera, y las grandes calamidades que provoca.
So pena de reiterar lo que en este mismo espacio he mencionado antes, resulta imprescindible referirse nuevamente a la gravísima desigualdad que continúa inexorable en el mundo. Tal como el año anterior, el informe de Oxfam (“Una economía para el 99%”), ofrece ahora nuevos datos a los cuales obligadamente hay que referirse de una manera amplia. “El 82 por ciento de la riqueza creada el año pasado ―dice el Informe― fue a parar al uno por ciento más rico de la población mundial, mientras que 3 mil 700 millones de personas que componen a los más pobres, o sea, la mitad de la humanidad, no tiene nada…”
El informe plantea un hecho irrefutable; que el capitalismo permite a una cada vez más pequeña élite acumular inmensas riquezas a expensas de cientos de millones de personas que viven una vida entera de pobreza y a los que se les niegan sus derechos básicos. “La economía ―agrega el Informe― está construida sobre las espaldas de los trabajadores, que están atrapados en la pobreza mientras los beneficios del crecimiento económico se concentran en pocas manos”. Así, tener un trabajo no significa salir de la pobreza; los que salen de la pobreza extrema, a menudo siguen siendo muy pobres, endeudados y luchando cada día por alimentar a sus familias.
El 2017 ―continúa el Informe de Oxfam― vio el mayor aumento en multimillonarios de la historia, con uno más cada dos días; los multimillonarios, nuevos y antiguos, vieron cómo su riqueza aumentaba en 762 mil millones de dólares en sólo 12 meses (marzo de 2016 a marzo de 2017). “Este enorme aumento pudo haber terminado en siete veces más con la pobreza extrema mundial”. Así, “el 82 por ciento de la nueva riqueza creada ha ido a parar al uno por ciento, mientras que cero por ciento de esa riqueza ha ido a parar al 50 por ciento más pobre del mundo…”
En esta amarga realidad ―narrada por una organización sin fines de lucro cuyo compromiso con el Foro ha sido la presentación de informes objetivos al respecto―, “las grandes corporaciones y los individuos ricos desempeñan un papel clave en la ampliación de esa brecha; utilizan su poder e influencia para un conveniente funcionamiento de las políticas gubernamentales en favor de sus intereses y, sin piedad…, se centran en maximizar los dividendos a sus accionistas por cualquier medio, ya sea reduciendo los salarios o evadiendo los impuestos…”
En ese entorno, se dice, en Davos los banqueros y ejecutivos celebraron el aumento de los mercados, pero las inquietudes subyacentes persistieron. Ellos advertían de esta calma temporal en un mundo fracturado: “Se siente como un poco de 2006, el sistema está orientado, pero cuando haya una recesión, se presentará de improviso,,,”, pues el momento “se parece mucho a una burbuja…” Como quiera que sea, digo yo, estás no son mejores, sino muy malas noticias para el 99 por ciento…
11 de febrero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2018)
El Otoño del Imperio
sábado, 27 de enero de 2018
La Robotización en el Mundo se Acelera
Jesús Hernández Garibay
El arrollador curso de las tecnologías digitales ya predominante, y su transformación en procesos de robotización en todos los sectores de la sociedad pero sobre todo en el mundo del trabajo, adquiere cada vez mayor velocidad. De acuerdo con la Federación Internacional de Robótica (IFR), en menos de una década el gasto mundial en ese rubro se duplicará, y para 2019 se espera que haya casi 2,5 millones de robots en fábricas e industrias de todo el mundo, aunque la mayoría estará en algunos países de la Unión Europea y en China. En 2015 la IFR calculaba que las ventas de robots llegaron a poco más de 250 mil unidades, el número más alto registrado en 12 años.
China hace un gran esfuerzo para llegar a ser una fuerza dominante y busca que en el 2020 llegue a ser líder en la Inteligencia Artificial (IA). Por ahora, las industrias chinas concentran casi un tercio de la demanda global de nuevos robots, con la instalación de 90 mil unidades tan sólo el año pasado, mientras que para 2019 espera instalar otras 160 mil. Para más, recientemente funcionarios del gobierno chino informaban que su meta era construir una industria nacional en IA, con un presupuesto de casi 150 mil millones de dólares en los próximos dos años. Así, China es el gran consumidor y aspira a ser uno de los mayores fabricantes de robots en el mundo.
La industria automotriz es uno de los grandes motores de la automatización a nivel mundial; no obstante, el impacto alcanza a muy diversos sectores de la sociedad. La “singularidad tecnológica”, el esperado, hipotético aún, momento en el que las máquinas inteligentes (IA) superarán en inteligencia a los humanos, está cada vez más cerca en el tiempo previsto por muchos, 2025 en adelante. Pero el ritmo ya es ascendente; Alibaba Group Holding Ltd. ha desarrollado un modelo de IA que por primera vez derrota a seres humanos en una prueba de lectura y comprensión en la Universidad de Stanford, al responder a un cuestionario de más de 100 mil preguntas.
Como era de esperarse, el proceso de la automatización y robotización ha abierto las puertas a los trabajadores mejor preparados tecnológicamente para su conducción. En Estados Unidos, por ejemplo, hasta junio del año pasado se habían creado ahí 159 mil nuevos puestos de trabajo, a pesar de que este país concentrara el 14 por ciento del gasto mundial en robots durante todo el 2017, mientras que en la industria automotriz alemana se crearon en dicho segmento 93 mil nuevos puestos de trabajo entre 2010 y 2015.
Pero de manera inevitable y gracias a la condición habitual del capital de fomentar cada vez más el desempleo como un medio de mantener los salarios a la baja, obligado además por el inevitable descenso de las tasas de ganancia en los mercados, se verá ahora arrasado por la cada vez mayor robotización y por ello la sustitución de mano de obra humana por robots que no cobran ningún sueldo ni exigen aumento de salario, no requieren de prestaciones sociales ni hacen huelgas… Un hecho paradisiaco para los mega corporativos internacionales, pero que creará a partir de una década el mayor ejército de desempleados y la mayor pobreza de todos los tiempos. Un futuro nada grato para el 99 por ciento de la población mundial.
27 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 27 de enero de 2018)
El Otoño del Imperio
El arrollador curso de las tecnologías digitales ya predominante, y su transformación en procesos de robotización en todos los sectores de la sociedad pero sobre todo en el mundo del trabajo, adquiere cada vez mayor velocidad. De acuerdo con la Federación Internacional de Robótica (IFR), en menos de una década el gasto mundial en ese rubro se duplicará, y para 2019 se espera que haya casi 2,5 millones de robots en fábricas e industrias de todo el mundo, aunque la mayoría estará en algunos países de la Unión Europea y en China. En 2015 la IFR calculaba que las ventas de robots llegaron a poco más de 250 mil unidades, el número más alto registrado en 12 años.
China hace un gran esfuerzo para llegar a ser una fuerza dominante y busca que en el 2020 llegue a ser líder en la Inteligencia Artificial (IA). Por ahora, las industrias chinas concentran casi un tercio de la demanda global de nuevos robots, con la instalación de 90 mil unidades tan sólo el año pasado, mientras que para 2019 espera instalar otras 160 mil. Para más, recientemente funcionarios del gobierno chino informaban que su meta era construir una industria nacional en IA, con un presupuesto de casi 150 mil millones de dólares en los próximos dos años. Así, China es el gran consumidor y aspira a ser uno de los mayores fabricantes de robots en el mundo.
La industria automotriz es uno de los grandes motores de la automatización a nivel mundial; no obstante, el impacto alcanza a muy diversos sectores de la sociedad. La “singularidad tecnológica”, el esperado, hipotético aún, momento en el que las máquinas inteligentes (IA) superarán en inteligencia a los humanos, está cada vez más cerca en el tiempo previsto por muchos, 2025 en adelante. Pero el ritmo ya es ascendente; Alibaba Group Holding Ltd. ha desarrollado un modelo de IA que por primera vez derrota a seres humanos en una prueba de lectura y comprensión en la Universidad de Stanford, al responder a un cuestionario de más de 100 mil preguntas.
Como era de esperarse, el proceso de la automatización y robotización ha abierto las puertas a los trabajadores mejor preparados tecnológicamente para su conducción. En Estados Unidos, por ejemplo, hasta junio del año pasado se habían creado ahí 159 mil nuevos puestos de trabajo, a pesar de que este país concentrara el 14 por ciento del gasto mundial en robots durante todo el 2017, mientras que en la industria automotriz alemana se crearon en dicho segmento 93 mil nuevos puestos de trabajo entre 2010 y 2015.
Pero de manera inevitable y gracias a la condición habitual del capital de fomentar cada vez más el desempleo como un medio de mantener los salarios a la baja, obligado además por el inevitable descenso de las tasas de ganancia en los mercados, se verá ahora arrasado por la cada vez mayor robotización y por ello la sustitución de mano de obra humana por robots que no cobran ningún sueldo ni exigen aumento de salario, no requieren de prestaciones sociales ni hacen huelgas… Un hecho paradisiaco para los mega corporativos internacionales, pero que creará a partir de una década el mayor ejército de desempleados y la mayor pobreza de todos los tiempos. Un futuro nada grato para el 99 por ciento de la población mundial.
27 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 27 de enero de 2018)
El Otoño del Imperio
domingo, 14 de enero de 2018
Cuestionan la Capacidad de Trump para Ser Jefe de la Casa Blanca
Jesús Hernández Garibay
Noticia principal en el intrincado ambiente domestico del presidente Donald Trump, considerado como un “libro basura” por los cofrades defensores del magnate, o como una valiente denuncia por sus detractores, el libro de Michael Wolff, “Fuego y Furia: Al Interior de la Casa Blanca de Trump”, describe el clima de contradicciones vigentes durante el primer año de mandato del gobernante. Laureado periodista, ganador en 2008 de dos Premios Nacionales de columna en revistas y autor de otros libros polémicos, Wolff describe en su obra a un mandatario criticado por su propio círculo de colaboradores, como “infantil” y “mal preparado” para ejercer el cargo.
Según su autor, el libro es resultado de meses de trabajo en la Casa Blanca y entrevistas con 200 personas, y ahí se incluye un compendio de opiniones que, por otro lado, habían sido dichas ya desde que Trump se presentara como precandidato republicano en 2015, sobre sus tendencias egocéntricas o la manera grosera de conducirse, además de su inexperiencia política o los volubles enredos en su manera de expresarse. No es en efecto la primera vez que se habla de la incapacidad del novel presidente para su importante cargo; el escenario ha estado repleto de críticas de los demócratas que se sintieron no sólo agraviados sino humillados por la derrota de Hillary Clinton, y hasta en las propias filas de los republicanos donde se han exhibido malestares y diatribas reiteradas, sobre todo de parte de la más radical ultraderecha.
El 26 de diciembre pasado el ex-senador tejano Ron Paul, figura que inspiró al llamado Tea Party, opinaba en una entrevista en el Washington Examiner que el “auge económico” habido durante 2017 bajo el presidente Trump, “ha sido una ilusión”, y que la desigualdad, la inflación y la deuda reinantes todavía causarían luego “una confusión que beneficiaría al núcleo duro” de republicanos opuestos a Trump, lo que daría lugar a un fuerte rival para él, en las precandidaturas del 2020. Para más, el republicano decía con especial énfasis: “Estamos [en EUA] al borde de algo como lo que pasó en el 89, cuando se derrumbó el sistema soviético…”
Ya desde febrero de 2017 un grupo de 35 psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales habían enviado una carta al New York Times en la que afirmaban que el nuevo presidente mostraba una “grave inestabilidad emocional” que le impedía ser presidente. En concordancia, en un nuevo libro citado recién en septiembre por la revista Newsweek, titulado “El peligroso caso de Donald Trump”, 27 médicos analizan la parte pública de la vida del líder norteamericano y califican al mandatario como “el hombre más peligroso del mundo” por su tipología “narcisista, sociópata, hedonista”, y su actitud “impulsiva, inmadura e incompetente...”
Claro, lo que no se entrevera en todos esos epítetos y preocupaciones por la salud mental del mandatario, es que Donald Trump es resultado de la decadencia que sufre su país en el entorno de la problemática global que padece hoy el capitalismo mundial. Una condición que lleva a los capitanes de la nave y sus compinches a la búsqueda de nuevas salidas ―por insuficientes que sean o inconvenientes que parezcan―, a una ocurrencia al final de cuentas irreparable: la inquebrantable baja en las tasas de ganancia que los nuevos y lucrativos negocios no pueden solventar, sin hacer más ricos a los menos y más pobres a los más.
14 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 13 de enero de 2018)
El Otoño del Imperio
Noticia principal en el intrincado ambiente domestico del presidente Donald Trump, considerado como un “libro basura” por los cofrades defensores del magnate, o como una valiente denuncia por sus detractores, el libro de Michael Wolff, “Fuego y Furia: Al Interior de la Casa Blanca de Trump”, describe el clima de contradicciones vigentes durante el primer año de mandato del gobernante. Laureado periodista, ganador en 2008 de dos Premios Nacionales de columna en revistas y autor de otros libros polémicos, Wolff describe en su obra a un mandatario criticado por su propio círculo de colaboradores, como “infantil” y “mal preparado” para ejercer el cargo.
Según su autor, el libro es resultado de meses de trabajo en la Casa Blanca y entrevistas con 200 personas, y ahí se incluye un compendio de opiniones que, por otro lado, habían sido dichas ya desde que Trump se presentara como precandidato republicano en 2015, sobre sus tendencias egocéntricas o la manera grosera de conducirse, además de su inexperiencia política o los volubles enredos en su manera de expresarse. No es en efecto la primera vez que se habla de la incapacidad del novel presidente para su importante cargo; el escenario ha estado repleto de críticas de los demócratas que se sintieron no sólo agraviados sino humillados por la derrota de Hillary Clinton, y hasta en las propias filas de los republicanos donde se han exhibido malestares y diatribas reiteradas, sobre todo de parte de la más radical ultraderecha.
El 26 de diciembre pasado el ex-senador tejano Ron Paul, figura que inspiró al llamado Tea Party, opinaba en una entrevista en el Washington Examiner que el “auge económico” habido durante 2017 bajo el presidente Trump, “ha sido una ilusión”, y que la desigualdad, la inflación y la deuda reinantes todavía causarían luego “una confusión que beneficiaría al núcleo duro” de republicanos opuestos a Trump, lo que daría lugar a un fuerte rival para él, en las precandidaturas del 2020. Para más, el republicano decía con especial énfasis: “Estamos [en EUA] al borde de algo como lo que pasó en el 89, cuando se derrumbó el sistema soviético…”
Ya desde febrero de 2017 un grupo de 35 psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales habían enviado una carta al New York Times en la que afirmaban que el nuevo presidente mostraba una “grave inestabilidad emocional” que le impedía ser presidente. En concordancia, en un nuevo libro citado recién en septiembre por la revista Newsweek, titulado “El peligroso caso de Donald Trump”, 27 médicos analizan la parte pública de la vida del líder norteamericano y califican al mandatario como “el hombre más peligroso del mundo” por su tipología “narcisista, sociópata, hedonista”, y su actitud “impulsiva, inmadura e incompetente...”
Claro, lo que no se entrevera en todos esos epítetos y preocupaciones por la salud mental del mandatario, es que Donald Trump es resultado de la decadencia que sufre su país en el entorno de la problemática global que padece hoy el capitalismo mundial. Una condición que lleva a los capitanes de la nave y sus compinches a la búsqueda de nuevas salidas ―por insuficientes que sean o inconvenientes que parezcan―, a una ocurrencia al final de cuentas irreparable: la inquebrantable baja en las tasas de ganancia que los nuevos y lucrativos negocios no pueden solventar, sin hacer más ricos a los menos y más pobres a los más.
14 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 13 de enero de 2018)
El Otoño del Imperio
viernes, 5 de enero de 2018
Trump Mueve el Tablero Bélico Mundial
Jesús Hernández Garibay
El presidente Donald Trump presentó este lunes 18 de diciembre la más reciente versión de la “Estrategia de Seguridad Nacional” de su país, un documento formal que explica lo que considera una réplica a Rusia y China, quienes de acuerdo con el documento son “las mayores amenazas” para su nación. “Rusia y China están desafiando el poder, la influencia y los intereses de Estados Unidos”, reza el texto que ha sido divulgado por la Casa Blanca.
El escrito advierte que esos dos países “tratan de erosionar la seguridad y la prosperidad estadounidense”. Y explica los cuatro pilares que, “podrían hacer frente a tal peligro”. 1. Proteger la patria, el pueblo y el estilo de vida estadounidenses; 2. Promover la prosperidad estadounidense; 3. Conservar la paz a través de la fuerza, y 4. Aumentar la influencia de EUA en el mundo.
Uno podría tal vez pensar que dicho planteamiento representa otra más de las locuras personales del polémico mandatario, sobre todo después de haber planteaado su deseo de reconocer a ambos países como posibles asociados importantes. Pero lo cierto es que tal propósito responde al documento “Recomendaciones para una Estrategia de Futuro de la Defensa Nacional”, un alegato presentado por la RAND Corporation el 30 de noviembre ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
El extenso documento de la RAND ―un conocido “Think Tank” norteamericano cuya misión es contribuir a “optimizar las políticas públicas y la toma de decisiones” a través de la investigación y el análisis de asuntos importantes como seguridad nacional, cuestiones internacionales y otros―, sugiere que las capacidades militares de China y Rusia “se han disparado tanto que podrían potencialmente vencer a EUA en ciertas situaciones”, puesto que sus fuerzas armadas no están a la altura del proceso de modernización de esos y otros de sus principales adversarios.
Al respecto, advierte que “las lagunas se pueden superar con inversiones en la tecnología existente, con el fin de proteger nuestras bases futuras, resolver las áreas objetadas, e identificar, seguir y anticiparse a las fuerzas enemigas…”; agrega además que “la nación debe invertir en el nuevo campo de los sistemas y capacidades militares para crear una sólida defensa frente a China, Rusia y otros adversarios…”
China, en efecto, a principios de este año anunció un incremento de su gasto militar en un 7 por ciento, pero sólo días después de que el presidente de EUA propusiera aumentar el presupuesto de Defensa en un 9 por ciento. Más adelante, Trump presentaría su proyecto de presupuesto para 2018, en el cual finalmente proponía un aumento del 10 por ciento para el Departamento de Defensa y 6,8 por ciento para el Departamento de Seguridad Nacional.
De su parte, Rusia siempre ha planteado que el aumento constante de su gasto de defensa ha respondido a la necesidad de guardar el equilibro frente a Estados Unidos, lo que en un contexto mundial tan delicado como el actual, donde en el fondo está vigente el descontento social por el desempleo creciente y el empobrecimiento generalizado, es importante.
Como quiera que sea, en el trasfondo de todo esto lo que se percibe es una pugna histórica no resuelta entre la prevalencia del capitalismo como sistema reinante, y un mejor mundo en el que en verdad logren resolverse los graves problemas que embargan todavía a la humanidad…
5 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
El presidente Donald Trump presentó este lunes 18 de diciembre la más reciente versión de la “Estrategia de Seguridad Nacional” de su país, un documento formal que explica lo que considera una réplica a Rusia y China, quienes de acuerdo con el documento son “las mayores amenazas” para su nación. “Rusia y China están desafiando el poder, la influencia y los intereses de Estados Unidos”, reza el texto que ha sido divulgado por la Casa Blanca.
El escrito advierte que esos dos países “tratan de erosionar la seguridad y la prosperidad estadounidense”. Y explica los cuatro pilares que, “podrían hacer frente a tal peligro”. 1. Proteger la patria, el pueblo y el estilo de vida estadounidenses; 2. Promover la prosperidad estadounidense; 3. Conservar la paz a través de la fuerza, y 4. Aumentar la influencia de EUA en el mundo.
Uno podría tal vez pensar que dicho planteamiento representa otra más de las locuras personales del polémico mandatario, sobre todo después de haber planteaado su deseo de reconocer a ambos países como posibles asociados importantes. Pero lo cierto es que tal propósito responde al documento “Recomendaciones para una Estrategia de Futuro de la Defensa Nacional”, un alegato presentado por la RAND Corporation el 30 de noviembre ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
El extenso documento de la RAND ―un conocido “Think Tank” norteamericano cuya misión es contribuir a “optimizar las políticas públicas y la toma de decisiones” a través de la investigación y el análisis de asuntos importantes como seguridad nacional, cuestiones internacionales y otros―, sugiere que las capacidades militares de China y Rusia “se han disparado tanto que podrían potencialmente vencer a EUA en ciertas situaciones”, puesto que sus fuerzas armadas no están a la altura del proceso de modernización de esos y otros de sus principales adversarios.
Al respecto, advierte que “las lagunas se pueden superar con inversiones en la tecnología existente, con el fin de proteger nuestras bases futuras, resolver las áreas objetadas, e identificar, seguir y anticiparse a las fuerzas enemigas…”; agrega además que “la nación debe invertir en el nuevo campo de los sistemas y capacidades militares para crear una sólida defensa frente a China, Rusia y otros adversarios…”
China, en efecto, a principios de este año anunció un incremento de su gasto militar en un 7 por ciento, pero sólo días después de que el presidente de EUA propusiera aumentar el presupuesto de Defensa en un 9 por ciento. Más adelante, Trump presentaría su proyecto de presupuesto para 2018, en el cual finalmente proponía un aumento del 10 por ciento para el Departamento de Defensa y 6,8 por ciento para el Departamento de Seguridad Nacional.
De su parte, Rusia siempre ha planteado que el aumento constante de su gasto de defensa ha respondido a la necesidad de guardar el equilibro frente a Estados Unidos, lo que en un contexto mundial tan delicado como el actual, donde en el fondo está vigente el descontento social por el desempleo creciente y el empobrecimiento generalizado, es importante.
Como quiera que sea, en el trasfondo de todo esto lo que se percibe es una pugna histórica no resuelta entre la prevalencia del capitalismo como sistema reinante, y un mejor mundo en el que en verdad logren resolverse los graves problemas que embargan todavía a la humanidad…
5 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
martes, 19 de diciembre de 2017
La Escandalosa Concentración de la Riqueza en el Mundo
Jesús Hernández Garibay
El aumento de la riqueza para cada vez menos grandes multimillonarios en el mundo, frente al creciente e imbatible empobrecimiento de las grandes mayorías de la población, adquiere en los últimos años un nivel tal, que resulta ya escandalosa la promesa consuetudinaria del capitalismo de generar las condiciones mínimas necesarias para el bienestar de la gente. Un informe de Oxfam da cuenta de cómo entre 1988 y 2011, los ingresos del 10 por ciento más pobre de la población mundial aumentaron en sólo 65 dólares por año, mientras que los del uno por ciento más rico crecieron 182 veces más, a un ritmo de 11 mil 800 dólares por año.
En el 2014, Oxfam ya calculaba que los 85 multimillonarios más ricos del planeta, entre ellos nombres conocidos como los de Carlos Slim, Bill Gates y Mark Zuckerberg, disponían de tanto dinero como las 3 mil 500 millones de personas más pobres. Pero para principios de este 2017 el mismo organismo presenta, en ocasión del Foro Económico Mundial, un nuevo informe en el que acusa que tan sólo ocho personas poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, o sea 3 mil 600 millones de personas.
El informe de Oxfam de 2017 evidencia cómo el “libre mercado” canaliza la riqueza hacia una exclusiva élite a expensas de los más pobres de la sociedad, la mayoría de ellos mujeres. El escandaloso ritmo al que los más ricos acumulan cada vez más riqueza podría dar lugar, dice el informe denominado “Una economía para el 99%”, al primer “multibillonario” del mundo, o sea, un solo hombre con la mayor riqueza de todos los tiempos de toda la humanidad, en tan sólo 25 años. Con tal súper concentración de riqueza, esta persona necesitaría derrochar un millón de dólares al día durante 2 mil 738 años para gastar toda su fortuna.
El informe además muestra cómo los más ricos utilizan una intrincada red de paraísos fiscales para eludir el pago de los impuestos que les corresponden y un ejército de asesores financieros para garantizar altos rendimientos en sus inversiones. Pero a la vez llama la atención en el hecho de que al contrario de la creencia popular, muchas de las personas más ricas no han generado su riqueza por sí mismas, ya que más de la mitad de esos milmillonarios ha heredado su fortuna o la ha acumulado gracias a la corrupción y el nepotismo prevalecientes.
En el mundo digital, un nuevo espacio ahora en el que la economía crece desmesurada, en este 2017 los ocho gigantes de la alta tecnología, Facebook Inc., Amazon Inc., Apple Inc., Netflix Inc. y la casa matriz de Google Inc., así como sus pares asiáticos Baidu Inc., Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent Holdings Ltd., acumularon la leonina cantidad de 1 billón 700 mil millones de dólares, o sea, más que toda la economía de Canadá o lo que valen las 30 empresas alemanas más grandes juntas.
El informe de Oxfam también demuestra cómo esos y otros grandes corporativos y los más ricos utilizan su dinero e influencia para que las leyes y las políticas públicas se vuelvan a su favor. Una aseveración que viene a descobijar a las “clases políticas” que participan en el gran teatro de prometer mejoras a los más; para al final de cuentas hacer más ricos a los más ricos.
19 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 17 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
El aumento de la riqueza para cada vez menos grandes multimillonarios en el mundo, frente al creciente e imbatible empobrecimiento de las grandes mayorías de la población, adquiere en los últimos años un nivel tal, que resulta ya escandalosa la promesa consuetudinaria del capitalismo de generar las condiciones mínimas necesarias para el bienestar de la gente. Un informe de Oxfam da cuenta de cómo entre 1988 y 2011, los ingresos del 10 por ciento más pobre de la población mundial aumentaron en sólo 65 dólares por año, mientras que los del uno por ciento más rico crecieron 182 veces más, a un ritmo de 11 mil 800 dólares por año.
En el 2014, Oxfam ya calculaba que los 85 multimillonarios más ricos del planeta, entre ellos nombres conocidos como los de Carlos Slim, Bill Gates y Mark Zuckerberg, disponían de tanto dinero como las 3 mil 500 millones de personas más pobres. Pero para principios de este 2017 el mismo organismo presenta, en ocasión del Foro Económico Mundial, un nuevo informe en el que acusa que tan sólo ocho personas poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, o sea 3 mil 600 millones de personas.
El informe de Oxfam de 2017 evidencia cómo el “libre mercado” canaliza la riqueza hacia una exclusiva élite a expensas de los más pobres de la sociedad, la mayoría de ellos mujeres. El escandaloso ritmo al que los más ricos acumulan cada vez más riqueza podría dar lugar, dice el informe denominado “Una economía para el 99%”, al primer “multibillonario” del mundo, o sea, un solo hombre con la mayor riqueza de todos los tiempos de toda la humanidad, en tan sólo 25 años. Con tal súper concentración de riqueza, esta persona necesitaría derrochar un millón de dólares al día durante 2 mil 738 años para gastar toda su fortuna.
El informe además muestra cómo los más ricos utilizan una intrincada red de paraísos fiscales para eludir el pago de los impuestos que les corresponden y un ejército de asesores financieros para garantizar altos rendimientos en sus inversiones. Pero a la vez llama la atención en el hecho de que al contrario de la creencia popular, muchas de las personas más ricas no han generado su riqueza por sí mismas, ya que más de la mitad de esos milmillonarios ha heredado su fortuna o la ha acumulado gracias a la corrupción y el nepotismo prevalecientes.
En el mundo digital, un nuevo espacio ahora en el que la economía crece desmesurada, en este 2017 los ocho gigantes de la alta tecnología, Facebook Inc., Amazon Inc., Apple Inc., Netflix Inc. y la casa matriz de Google Inc., así como sus pares asiáticos Baidu Inc., Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent Holdings Ltd., acumularon la leonina cantidad de 1 billón 700 mil millones de dólares, o sea, más que toda la economía de Canadá o lo que valen las 30 empresas alemanas más grandes juntas.
El informe de Oxfam también demuestra cómo esos y otros grandes corporativos y los más ricos utilizan su dinero e influencia para que las leyes y las políticas públicas se vuelvan a su favor. Una aseveración que viene a descobijar a las “clases políticas” que participan en el gran teatro de prometer mejoras a los más; para al final de cuentas hacer más ricos a los más ricos.
19 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 17 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
lunes, 4 de diciembre de 2017
El “Black Friday” y la Penuria de los Mercados
Jesús Hernández Garibay
El “Black Friday”, una jornada de compras donde la mayoría de los comercios ofrecen descuentos durante un fin de semana, desde sus iniciales orígenes en los años sesenta se celebra en Estados Unidos un día después del Día de Acción de Gracias. En México la fecha no coincide con el mismo día, pero en el sexenio foxista se estableció “El Buen Fin” con la misma intención de incrementar el consumo. Al igual que en Estados Unidos, también en Canadá, España, Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido ha sido iniciada esa práctica, y en Latinoamérica, siguiendo a nuestro país, en Brasil, Perú, Colombia, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua y Panamá varios supermercados y almacenes se han sumado a la iniciativa.
El frenesí consumista de este año pronosticaba que 164 millones de norteamericanos derrocharían la sorprendente suma de 20 mil millones de dólares en tiendas y en línea (Cyber Monday) en estas fechas. Previamente ya se esperaba que las ventas en la Unión Americana se incrementaran en un 15 por ciento con respecto al año anterior, pero a las 17 horas del jueves 23 los compradores ya habían rebasado los mil millones y medio, lo que representaba un aumento todavía mayor, del 17 por ciento con respecto al 2016. Un hecho que podría llevar a suponer que existe bonanza en la economía de EUA, pero que esconde otros entornos.
En efecto, debido a la inclemente competencia y la necesidad de mantener el proceso irreversible de concentrar cada vez más en medio del estancamiento por la baja de las tasas de ganancia en los mercados, la búsqueda empresarial del “Viernes Negro” es la de estimular la sed de compra de los consumidores y con ello el incremento del consumo. Pero en esa jornada, en la que en su mayoría los compradores acrecientan también sus deudas personales, desde luego los que más ganan son los más grandes consorcios; un lugar donde tan sólo el 10 por ciento de los mismos se queda con cerca del 80 por ciento de todos los beneficios.
De por sí que el proceso de concentración y centralización a estas alturas del nuevo siglo ha llevado a que el valor combinado de tan sólo 10 multinacionales alcance ya al producto interno bruto de los 180 países más pequeños del planeta; una realidad en la que los grandes titanes empresariales crecen a base de adquirir las empresas con mayores penurias de sus rivales. La misma concentración se advierte en la banca, donde las cinco mayores firmas financieras ya concentran en Wall Street el 45 por ciento de los activos, el doble que a comienzos del milenio, lo que otorga una primordial trascendencia a la financiarización de los mercados, o sea, al endeudamiento cada vez mayor de las personas, de los gobiernos y de las mismas empresas.
No en balde varios expertos coinciden en que luego de diez años de la crisis de 2008, en palabras de Bill Blain (Consultora Mint Partners), “muy poco ha sido realmente reparado”, y que “la próxima burbuja está a punto de explotar”, precisando que esta vez los mercados de bonos (inversiones de alto riesgo financiadas con altos niveles de endeudamiento) serán los que desencadenen el caos. Así, el temor crece ante la cada vez más real posibilidad de que la próxima crisis financiera surja desde la deuda corporativa; lo que sin duda nos afectará a todos...
4 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 3 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
El “Black Friday”, una jornada de compras donde la mayoría de los comercios ofrecen descuentos durante un fin de semana, desde sus iniciales orígenes en los años sesenta se celebra en Estados Unidos un día después del Día de Acción de Gracias. En México la fecha no coincide con el mismo día, pero en el sexenio foxista se estableció “El Buen Fin” con la misma intención de incrementar el consumo. Al igual que en Estados Unidos, también en Canadá, España, Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido ha sido iniciada esa práctica, y en Latinoamérica, siguiendo a nuestro país, en Brasil, Perú, Colombia, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua y Panamá varios supermercados y almacenes se han sumado a la iniciativa.
El frenesí consumista de este año pronosticaba que 164 millones de norteamericanos derrocharían la sorprendente suma de 20 mil millones de dólares en tiendas y en línea (Cyber Monday) en estas fechas. Previamente ya se esperaba que las ventas en la Unión Americana se incrementaran en un 15 por ciento con respecto al año anterior, pero a las 17 horas del jueves 23 los compradores ya habían rebasado los mil millones y medio, lo que representaba un aumento todavía mayor, del 17 por ciento con respecto al 2016. Un hecho que podría llevar a suponer que existe bonanza en la economía de EUA, pero que esconde otros entornos.
En efecto, debido a la inclemente competencia y la necesidad de mantener el proceso irreversible de concentrar cada vez más en medio del estancamiento por la baja de las tasas de ganancia en los mercados, la búsqueda empresarial del “Viernes Negro” es la de estimular la sed de compra de los consumidores y con ello el incremento del consumo. Pero en esa jornada, en la que en su mayoría los compradores acrecientan también sus deudas personales, desde luego los que más ganan son los más grandes consorcios; un lugar donde tan sólo el 10 por ciento de los mismos se queda con cerca del 80 por ciento de todos los beneficios.
De por sí que el proceso de concentración y centralización a estas alturas del nuevo siglo ha llevado a que el valor combinado de tan sólo 10 multinacionales alcance ya al producto interno bruto de los 180 países más pequeños del planeta; una realidad en la que los grandes titanes empresariales crecen a base de adquirir las empresas con mayores penurias de sus rivales. La misma concentración se advierte en la banca, donde las cinco mayores firmas financieras ya concentran en Wall Street el 45 por ciento de los activos, el doble que a comienzos del milenio, lo que otorga una primordial trascendencia a la financiarización de los mercados, o sea, al endeudamiento cada vez mayor de las personas, de los gobiernos y de las mismas empresas.
No en balde varios expertos coinciden en que luego de diez años de la crisis de 2008, en palabras de Bill Blain (Consultora Mint Partners), “muy poco ha sido realmente reparado”, y que “la próxima burbuja está a punto de explotar”, precisando que esta vez los mercados de bonos (inversiones de alto riesgo financiadas con altos niveles de endeudamiento) serán los que desencadenen el caos. Así, el temor crece ante la cada vez más real posibilidad de que la próxima crisis financiera surja desde la deuda corporativa; lo que sin duda nos afectará a todos...
4 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 3 de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
