sábado, 27 de enero de 2018

La Robotización en el Mundo se Acelera

Jesús Hernández Garibay

El arrollador curso de las tecnologías digitales ya predominante, y su transformación en procesos de robotización en todos los sectores de la sociedad pero sobre todo en el mundo del trabajo, adquiere cada vez mayor velocidad. De acuerdo con la Federación Internacional de Robótica (IFR), en menos de una década el gasto mundial en ese rubro se duplicará, y para 2019 se espera que haya casi 2,5 millones de robots en fábricas e industrias de todo el mundo, aunque la mayoría estará en algunos países de la Unión Europea y en China. En 2015 la IFR calculaba que las ventas de robots llegaron a poco más de 250 mil unidades, el número más alto registrado en 12 años.

China hace un gran esfuerzo para llegar a ser una fuerza dominante y busca que en el 2020 llegue a ser líder en la Inteligencia Artificial (IA). Por ahora, las industrias chinas concentran casi un tercio de la demanda global de nuevos robots, con la instalación de 90 mil unidades tan sólo el año pasado, mientras que para 2019 espera instalar otras 160 mil. Para más, recientemente funcionarios del gobierno chino informaban que su meta era construir una industria nacional en IA, con un presupuesto de casi 150 mil millones de dólares en los próximos dos años. Así, China es el gran consumidor y aspira a ser uno de los mayores fabricantes de robots en el mundo.

La industria automotriz es uno de los grandes motores de la automatización a nivel mundial; no obstante, el impacto alcanza a muy diversos sectores de la sociedad. La “singularidad tecnológica”, el esperado, hipotético aún, momento en el que las máquinas inteligentes (IA) superarán en inteligencia a los humanos, está cada vez más cerca en el tiempo previsto por muchos, 2025 en adelante. Pero el ritmo ya es ascendente; Alibaba Group Holding Ltd. ha desarrollado un modelo de IA que por primera vez derrota a seres humanos en una prueba de lectura y comprensión en la Universidad de Stanford, al responder a un cuestionario de más de 100 mil preguntas.

Como era de esperarse, el proceso de la automatización y robotización ha abierto las puertas a los trabajadores mejor preparados tecnológicamente para su conducción. En Estados Unidos, por ejemplo, hasta junio del año pasado se habían creado ahí 159 mil nuevos puestos de trabajo, a pesar de que este país concentrara el 14 por ciento del gasto mundial en robots durante todo el 2017, mientras que en la industria automotriz alemana se crearon en dicho segmento 93 mil nuevos puestos de trabajo entre 2010 y 2015.

Pero de manera inevitable y gracias a la condición habitual del capital de fomentar cada vez más el desempleo como un medio de mantener los salarios a la baja, obligado además por el inevitable descenso de las tasas de ganancia en los mercados, se verá ahora arrasado por la cada vez mayor robotización y por ello la sustitución de mano de obra humana por robots que no cobran ningún sueldo ni exigen aumento de salario, no requieren de prestaciones sociales ni hacen huelgas… Un hecho paradisiaco para los mega corporativos internacionales, pero que creará a partir de una década el mayor ejército de desempleados y la mayor pobreza de todos los tiempos. Un futuro nada grato para el 99 por ciento de la población mundial.

27 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 27
de enero de 2018)
El Otoño del Imperio

domingo, 14 de enero de 2018

Cuestionan la Capacidad de Trump para Ser Jefe de la Casa Blanca

Jesús Hernández Garibay

Noticia principal en el intrincado ambiente domestico del presidente Donald Trump, considerado como un “libro basura” por los cofrades defensores del magnate, o como una valiente denuncia por sus detractores, el libro de Michael Wolff, “Fuego y Furia: Al Interior de la Casa Blanca de Trump”, describe el clima de contradicciones vigentes durante el primer año de mandato del gobernante. Laureado periodista, ganador en 2008 de dos Premios Nacionales de columna en revistas y autor de otros libros polémicos, Wolff describe en su obra a un mandatario criticado por su propio círculo de colaboradores, como “infantil” y “mal preparado” para ejercer el cargo.

Según su autor, el libro es resultado de meses de trabajo en la Casa Blanca y entrevistas con 200 personas, y ahí se incluye un compendio de opiniones que, por otro lado, habían sido dichas ya desde que Trump se presentara como precandidato republicano en 2015, sobre sus tendencias egocéntricas o la manera grosera de conducirse, además de su inexperiencia política o los volubles enredos en su manera de expresarse. No es en efecto la primera vez que se habla de la incapacidad del novel presidente para su importante cargo; el escenario ha estado repleto de críticas de los demócratas que se sintieron no sólo agraviados sino humillados por la derrota de Hillary Clinton, y hasta en las propias filas de los republicanos donde se han exhibido malestares y diatribas reiteradas, sobre todo de parte de la más radical ultraderecha.

El 26 de diciembre pasado el ex-senador tejano Ron Paul, figura que inspiró al llamado Tea Party, opinaba en una entrevista en el Washington Examiner que el “auge económico” habido durante 2017 bajo el presidente Trump, “ha sido una ilusión”, y que la desigualdad, la inflación y la deuda reinantes todavía causarían luego “una confusión que beneficiaría al núcleo duro” de republicanos opuestos a Trump, lo que daría lugar a un fuerte rival para él, en las precandidaturas del 2020. Para más, el republicano decía con especial énfasis: “Estamos [en EUA] al borde de algo como lo que pasó en el 89, cuando se derrumbó el sistema soviético…”

Ya desde febrero de 2017 un grupo de 35 psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales habían enviado una carta al New York Times en la que afirmaban que el nuevo presidente mostraba una “grave inestabilidad emocional” que le impedía ser presidente. En concordancia, en un nuevo libro citado recién en septiembre por la revista Newsweek, titulado “El peligroso caso de Donald Trump”, 27 médicos analizan la parte pública de la vida del líder norteamericano y califican al mandatario como “el hombre más peligroso del mundo” por su tipología “narcisista, sociópata, hedonista”, y su actitud “impulsiva, inmadura e incompetente...”

Claro, lo que no se entrevera en todos esos epítetos y preocupaciones por la salud mental del mandatario, es que Donald Trump es resultado de la decadencia que sufre su país en el entorno de la problemática global que padece hoy el capitalismo mundial. Una condición que lleva a los capitanes de la nave y sus compinches a la búsqueda de nuevas salidas ―por insuficientes que sean o inconvenientes que parezcan―, a una ocurrencia al final de cuentas irreparable: la inquebrantable baja en las tasas de ganancia que los nuevos y lucrativos negocios no pueden solventar, sin hacer más ricos a los menos y más pobres a los más.

14 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México,
13 de enero de 2018)
El Otoño del Imperio

viernes, 5 de enero de 2018

Trump Mueve el Tablero Bélico Mundial

Jesús Hernández Garibay

El presidente Donald Trump presentó este lunes 18 de diciembre la más reciente versión de la “Estrategia de Seguridad Nacional” de su país, un documento formal que explica lo que considera una réplica a Rusia y China, quienes de acuerdo con el documento son “las mayores amenazas” para su nación. “Rusia y China están desafiando el poder, la influencia y los intereses de Estados Unidos”, reza el texto que ha sido divulgado por la Casa Blanca.

El escrito advierte que esos dos países “tratan de erosionar la seguridad y la prosperidad estadounidense”. Y explica los cuatro pilares que, “podrían hacer frente a tal peligro”. 1. Proteger la patria, el pueblo y el estilo de vida estadounidenses; 2. Promover la prosperidad estadounidense; 3. Conservar la paz a través de la fuerza, y 4. Aumentar la influencia de EUA en el mundo.

Uno podría tal vez pensar que dicho planteamiento representa otra más de las locuras personales del polémico mandatario, sobre todo después de haber planteaado su deseo de reconocer a ambos países como posibles asociados importantes. Pero lo cierto es que tal propósito responde al documento “Recomendaciones para una Estrategia de Futuro de la Defensa Nacional”, un alegato presentado por la RAND Corporation el 30 de noviembre ante el Comité de Servicios Armados del Senado.

El extenso documento de la RAND ―un conocido “Think Tank” norteamericano cuya misión es contribuir a “optimizar las políticas públicas y la toma de decisiones” a través de la investigación y el análisis de asuntos importantes como seguridad nacional, cuestiones internacionales y otros―, sugiere que las capacidades militares de China y Rusia “se han disparado tanto que podrían potencialmente vencer a EUA en ciertas situaciones”, puesto que sus fuerzas armadas no están a la altura del proceso de modernización de esos y otros de sus principales adversarios.

Al respecto, advierte que “las lagunas se pueden superar con inversiones en la tecnología existente, con el fin de proteger nuestras bases futuras, resolver las áreas objetadas, e identificar, seguir y anticiparse a las fuerzas enemigas…”; agrega además que “la nación debe invertir en el nuevo campo de los sistemas y capacidades militares para crear una sólida defensa frente a China, Rusia y otros adversarios…”

China, en efecto, a principios de este año anunció un incremento de su gasto militar en un 7 por ciento, pero sólo días después de que el presidente de EUA propusiera aumentar el presupuesto de Defensa en un 9 por ciento. Más adelante, Trump presentaría su proyecto de presupuesto para 2018, en el cual finalmente proponía un aumento del 10 por ciento para el Departamento de Defensa y 6,8 por ciento para el Departamento de Seguridad Nacional.

De su parte, Rusia siempre ha planteado que el aumento constante de su gasto de defensa ha respondido a la necesidad de guardar el equilibro frente a Estados Unidos, lo que en un contexto mundial tan delicado como el actual, donde en el fondo está vigente el descontento social por el desempleo creciente y el empobrecimiento generalizado, es importante.

Como quiera que sea, en el trasfondo de todo esto lo que se percibe es una pugna histórica no resuelta entre la prevalencia del capitalismo como sistema reinante, y un mejor mundo en el que en verdad logren resolverse los graves problemas que embargan todavía a la humanidad…

5 de enero de 2018.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 31
de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio

martes, 19 de diciembre de 2017

La Escandalosa Concentración de la Riqueza en el Mundo

Jesús Hernández Garibay

El aumento de la riqueza para cada vez menos grandes multimillonarios en el mundo, frente al creciente e imbatible empobrecimiento de las grandes mayorías de la población, adquiere en los últimos años un nivel tal, que resulta ya escandalosa la promesa consuetudinaria del capitalismo de generar las condiciones mínimas necesarias para el bienestar de la gente. Un informe de Oxfam da cuenta de cómo entre 1988 y 2011, los ingresos del 10 por ciento más pobre de la población mundial aumentaron en sólo 65 dólares por año, mientras que los del uno por ciento más rico crecieron 182 veces más, a un ritmo de 11 mil 800 dólares por año.

En el 2014, Oxfam ya calculaba que los 85 multimillonarios más ricos del planeta, entre ellos nombres conocidos como los de Carlos Slim, Bill Gates y Mark Zuckerberg, disponían de tanto dinero como las 3 mil 500 millones de personas más pobres. Pero para principios de este 2017 el mismo organismo presenta, en ocasión del Foro Económico Mundial, un nuevo informe en el que acusa que tan sólo ocho personas poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, o sea 3 mil 600 millones de personas.

El informe de Oxfam de 2017 evidencia cómo el “libre mercado” canaliza la riqueza hacia una exclusiva élite a expensas de los más pobres de la sociedad, la mayoría de ellos mujeres. El escandaloso ritmo al que los más ricos acumulan cada vez más riqueza podría dar lugar, dice el informe denominado “Una economía para el 99%”, al primer “multibillonario” del mundo, o sea, un solo hombre con la mayor riqueza de todos los tiempos de toda la humanidad,  en tan sólo 25 años. Con tal súper concentración de riqueza, esta persona necesitaría derrochar un millón de dólares al día durante 2 mil 738 años para gastar toda su fortuna.

El informe además muestra cómo los más ricos utilizan una intrincada red de paraísos fiscales para eludir el pago de los impuestos que les corresponden y un ejército de asesores financieros para garantizar altos rendimientos en sus inversiones. Pero a la vez llama la atención en el hecho de que al contrario de la creencia popular, muchas de las personas más ricas no han generado su riqueza por sí mismas, ya que más de la mitad de esos milmillonarios ha heredado su fortuna o la ha acumulado gracias a la corrupción y el nepotismo prevalecientes.

En el mundo digital, un nuevo espacio ahora en el que la economía crece desmesurada, en este 2017 los ocho gigantes de la alta tecnología, Facebook Inc., Amazon Inc., Apple Inc., Netflix Inc. y la casa matriz de Google Inc., así como sus pares asiáticos Baidu Inc., Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent Holdings Ltd., acumularon la leonina cantidad de 1 billón 700 mil millones de dólares, o sea, más que toda la economía de Canadá o lo que valen las 30 empresas alemanas más grandes juntas. 

El informe de Oxfam también demuestra cómo esos y otros grandes corporativos y los más ricos utilizan su dinero e influencia para que las leyes y las políticas públicas se vuelvan a su favor. Una aseveración que viene a descobijar a las “clases políticas” que participan en el gran teatro de prometer mejoras a los más; para al final de cuentas hacer más ricos a los más ricos.

19 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 17
de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio

lunes, 4 de diciembre de 2017

El “Black Friday” y la Penuria de los Mercados

Jesús Hernández Garibay

El “Black Friday”, una jornada de compras donde la mayoría de los comercios ofrecen descuentos durante un fin de semana, desde sus iniciales orígenes en los años sesenta se celebra en Estados Unidos un día después del Día de Acción de Gracias. En México la fecha no coincide con el mismo día, pero en el sexenio foxista se estableció “El Buen Fin” con la misma intención de incrementar el consumo. Al igual que en Estados Unidos, también en Canadá, España, Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido ha sido iniciada esa práctica, y en Latinoamérica, siguiendo a nuestro país, en Brasil, Perú, Colombia, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua y Panamá varios supermercados y almacenes se han sumado a la iniciativa.

El frenesí consumista de este año pronosticaba que 164 millones de norteamericanos derrocharían la sorprendente suma de 20 mil millones de dólares en tiendas y en línea (Cyber Monday) en estas fechas. Previamente ya se esperaba que las ventas en la Unión Americana se incrementaran en un 15 por ciento con respecto al año anterior, pero a las 17 horas del jueves 23 los compradores ya habían rebasado los mil millones y medio, lo que representaba un aumento todavía mayor, del 17 por ciento con respecto al 2016. Un hecho que podría llevar a suponer que existe bonanza en la economía de EUA, pero que esconde otros entornos.

En efecto, debido a la inclemente competencia y la necesidad de mantener el proceso irreversible de concentrar cada vez más en medio del estancamiento por la baja de las tasas de ganancia en los mercados, la búsqueda empresarial del “Viernes Negro” es la de estimular la sed de compra de los consumidores y con ello el incremento del consumo. Pero en esa jornada, en la que en su mayoría los compradores acrecientan también sus deudas personales, desde luego los que más ganan son los más grandes consorcios; un lugar donde tan sólo el 10 por ciento de los mismos se queda con cerca del 80 por ciento de todos los beneficios.

De por sí que el proceso de concentración y centralización a estas alturas del nuevo siglo ha llevado a que el valor combinado de tan sólo 10 multinacionales alcance ya al producto interno bruto de los 180 países más pequeños del planeta; una realidad en la que los grandes titanes empresariales crecen a base de adquirir las empresas con mayores penurias de sus rivales. La misma concentración se advierte en la banca, donde las cinco mayores firmas financieras ya concentran en Wall Street el 45 por ciento de los activos, el doble que a comienzos del milenio, lo que otorga una primordial trascendencia a la financiarización de los mercados, o sea, al endeudamiento cada vez mayor de las personas, de los gobiernos y de las mismas empresas.

No en balde varios expertos coinciden en que luego de diez años de la crisis de 2008, en palabras de Bill Blain (Consultora Mint Partners), “muy poco ha sido realmente reparado”, y que “la próxima burbuja está a punto de explotar”, precisando que esta vez los mercados de bonos (inversiones de alto riesgo financiadas con altos niveles de endeudamiento) serán los que desencadenen el caos. Así, el temor crece ante la cada vez más real posibilidad de que la próxima crisis financiera surja desde la deuda corporativa; lo que sin duda nos afectará a todos...

4 de diciembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 3
de diciembre de 2017)
El Otoño del Imperio

domingo, 19 de noviembre de 2017

Donald Trump en Gira por Cinco Países de Asia

Jesús Hernández Garibay

La gira de Donald Trump llevada a cabo del 3 al 14 de noviembre por cinco países de Asia: Japón, China, Corea del Sur, Vietnam y Filipinas, con su participación en varias cumbres viene a subrayar la intención del polémico presidente de buscar fortalecer vínculos y compromisos políticos a fin de hacer frente a crisis como la de Corea del Norte, pero a la vez intentar avanzar hacia nuevos acuerdos bilaterales de comercio, esta última la postura oficial de la Casa Blanca frente a los tratados multilaterales vigentes.

Trump participó en la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y la Cumbre del Este de Asia (EAS), ambas en Filipinas, pero su principal intervención la tuvo en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se realizó en el balneario de Đà Nẵng, Vietnam. Previamente había conversado en Beijing con el mandatario chino Xi Jinping, a quien urgió apoyar los esfuerzos por bajar la tirantez existente con Corea del Norte, y al que a la vez proponía alcanzar un acuerdo bilateral de comercio que beneficiara a ambos países.

Como se sabe, Trump ha criticado a China por supuestas “prácticas comerciales desleales”, por el manejo que ha hecho de su moneda y por su inevitable influencia en la eliminación de puestos de trabajo en Estados Unidos, y más recientemente ha calificado hasta de “vergonzoso” el grave déficit comercial de su país con el gigante asiático, que alcanzó los 347 mil millones de dólares en 2016. Así, en su discurso pronunciado en Đà Nẵng el líder norteamericano abandonaría el tono amable exhibido en Beijing, para hablar en contra de “las violaciones, engaños y agresión económica” que, a su juicio, padece EUA, anunciando que sólo estaría dispuesto a colaborar con los 20 restantes países de la APEC en tanto “acaten acuerdos comerciales justos y recíprocos” pues, insistía, la política comercial mantenida por los anteriores gobiernos estadounidenses “ha costado millones de puestos de trabajo” al país.

A la vez aseveraba que la Organización Mundial del Comercio (OMC), organismo que marca hasta ahora las reglas del comercio internacional, no puede funcionar correctamente “si sus miembros no respetan esas reglas”, denunciando además que no ha existido reciprocidad cuando según él, EUA ha reducido las barreras y suprimido aranceles comerciales. “Esas prácticas han ‘trasquilado’ los puestos de trabajo, las fábricas y las industrias de mi país”, se lamentaba frente a sus oyentes, y anunciaba que negociaría tratados bilaterales, pero “con quienes estén dispuestos a llegar a un acuerdo justo sobre la base del respeto y el beneficio mutuo…”

Quien, sin embargo, marcó la pauta del encuentro ahí fue Xi Jinping, el cual defendía precisamente lo contrario a lo planteado por Trump: una colaboración económica cada vez más globalizada y abierta entre países de todo el mundo, mediante acuerdos multilaterales en los cuales, claro, encaje su principal proyecto de transporte denominado la “Nueva Ruta de la Seda” que pretende cubrir el 65 por ciento de la población mundial y afianzar a China como nuevo referente económico global. Ante este escenario, lo que habría que preguntar entonces, es: ¿Quién podría ganar la partida en el actual tablero mundial; un país en declive, o un país en ascenso…?

19 de noviembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19
de noviembre de 2017)
El Otoño del Imperio

sábado, 4 de noviembre de 2017

A 100 años de la Revolución de Octubre

Jesús Hernández Garibay

En estas fechas se cumplen 100 años de la revolución rusa de octubre de 1917 (25 de octubrebajo el calendario juliano vigente en el Imperio ruso, después abolido por el nuevo Gobierno bolchevique, o 7 de noviembre bajo el calendario gregoriano). Una ocasión para reflexionar acerca de un hecho que en su momento fue muy admirado pero a la vez ha sido cientos y miles de veces vilipendiado, despreciado, malmirado, descalificado, considerado tan fastidioso como impertinente y hasta mal comprendido por muchas de las izquierdas en el mundo.

No hay que soslayar un tema ya sabido; que desde un inicio fueron enviadas tropas a destruir las intenciones de los soviets para apartarse de la senda del capitalismo reinante. Ante el asedio de las tropas alemanas cuyo gobierno en un doble juego proponía pero rechazaba la aceptación de paz de los bolcheviques, en un texto titulado “¡La patria socialista está en peligro!”, el 21 de febrero de 1918 Lenin denunciaba: “El militarismo Alemán, cumpliendo el encargo de los capitalistas de todos los países, quiere estrangular a los obreros y campesinos de Rusia y Ucrania, devolver la tierra a los terratenientes, las fábricas y las empresas a los banqueros, el Poder a la monarquía…” (cursivas en el original).

Luego de ese infausto inicio de una inédita revolución, la Unión Soviética enfrentaría la radical oposición y el odio de las fuerzas más conservadoras encabezadas por las oligarquías, que tratarían de atajarla mediante todas las formas legales o ilegales posibles. El surgimiento del nazi fascismo y el feroz ataque alemán en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y, desde luego, el diversionismo ideológico que pone en el centro de sus esfuerzos el descrédito no sólo de los soviets sino de cualquier forma de pensamiento independiente más allá del “mejor de los mundos posible”; una intención manipuladora que incide a lo largo de ese siglo sobre gran parte de la intelectualidad del planeta.

La pretensión de esa revolución, como de otras que son luego estimuladas por el ejemplo, no fue más que encontrar un camino para la genuina aspiración de todos los tiempos de resolver la vida en favor de millones de trabajadores y en general pueblos explotados y engañados en todas partes del mundo, por parte de minorías privilegiadas. Pero con mayor afán, el capital después convertido en imperialismo logra ahí ―a través de mecanismos distintos, compra de conciencias, bloqueos económicos, golpes de Estado, invasiones militares, guerras psicológicas, operaciones encubiertas y otros tantos―, detener esa marcha y reforzar su poder mundial.

Desde hace muchos años resulta claro que el capitalismo no es la solución a las cada vez mayores penurias de la gente, sino su progenitor. Y existe ahora una progresiva conciencia de que el futuro no será mejor sino peor, mientras la humanidad continúe caminando bajo el paraguas de la “libre competencia”, sustento principal del enriquecimiento de voraces oligopolios. Y a pesar del poderío que alcance todavía durante muchos años más el “libre mercado”, lo cierto es que sus cada vez más incontrolables efectos de la crisis permanente que padece, pero sobre todo la decisión organizada de los pueblos, inevitablemente volverán vigentes las experiencias de lucha que, como la revolución de octubre, ha tenido el ser humano a lo largo de su historia.

4 de noviembre de 2017.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5
de noviembre de 2017)
El Otoño del Imperio