Jesús Hernández Garibay
La masacre perpetrada en la madrugada del domingo anterior en el sur de Afganistán por soldados estadounidenses que dispararon en contra de civiles afganos en un pueblo cercano, con un saldo inicial de 16 muertos incluidos mujeres y niños, viene a inflamar aún más la ira afgana por causa de 11 largos años de guerra y que fue más atizada cuando el 21 de febrero soldados estadounidenses quemaron copias del Corán en una base de la OTAN. El incidente de la quema del Corán provocó una respuesta inmediata de ataques y protestas que duraron semanas y dejaron al menos 30 soldados afganos y seis soldados estadounidenses muertos. Incidentes ambos que revelan el cansancio en esta estólida guerra en que se convirtió la invasión norteamericana a esa nación desde octubre del 2001.
Las bajas civiles en Afganistán han sido una importante fuente de fricción incluso entre el gobierno de Hamid Karzai apoyado por Occidente y la OTAN lanzada ahí por Estados Unidos. La OTAN se prepara ahora a entregar todas las responsabilidades de la seguridad del país a los afganos y espera que las tropas de combate extranjeras salgan a más tardar a finales de 2014. El nuevo incidente endurece el creciente consenso en Washington de que las perspectivas son oscuras en una guerra cuya sangría es calculada por el mismo Departamento de la Defensa en unos dos mil millones de dólares a la semana y casi dos mil vidas de soldados norteamericanos hasta hoy. Desde luego, con ganancias descomunales para el complejo industrial-militar.
Sin una solución de mayor fondo para la golpeada nación iraquí a pesar de la salida final en diciembre último de las tropas norteamericanas luego de nueve años de combate, tal y como fue reconocida la invasión de Irak como “la guerra de Bush”, la de Afganistán se convirtió no obstante la anunciada vocación pacifista del nuevo presidente, en “la guerra de Obama”. Una más entre otras participaciones en el mundo en estos recientes tiempos por parte de la primera potencia militar mundial que, con la lógica geoestratégica de mantener el predominio global y el pretexto de “expandir la democracia” en el planeta, lo que en el fondo ha hecho es apuntalar más el imperio de los grandes negocios.
Con esa lógica, pretexto y deseo, el “campeón mundial de la democracia” contribuyó abierta y clandestinamente a derrocar al régimen libio; con esa misma lógica trata ahora de derribar al gobierno sirio, buscando abrir las puertas al debilitamiento del régimen iraní. No obstante, en medio de las contradicciones que dicha “expansión de la democracia” sufre en lugares como Afganistán, pero a la vez enredado en las dificultades que caracteriza en estos tiempos a la muralla interna, regional y http://www.blogger.com/img/blank.gifmundial de Irán, Rusia o China, lo que resulta evidente es que, antes de proseguir en sus planes de expansión, antes de pretender algo más estólido en el otro lado del mundo, a EUA le convendrá pensarlo dos veces. O como Obama mismo lo dijo recién: atacar a Irán “no es un juego” y tendría graves consecuencias; o igual: “creer que hay una solución fácil [en Siria] es un error…”
18 de marzo de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 18 de marzo de 2012)
El Otoño del Imperio
La masacre en Afganistán no fue locura, Robert Fisk
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domingo, 18 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
Los Republicanos, sin Candidato Aún Frente a Obama
Jesús Hernández Garibay
Embrollados en la vacilación de los electores por causa de sus mismas ligerezas, los cuatro precandidatos participantes que subsisten en las llamadas Primarias republicanas en busca de definir antes de agosto ―cuando se celebra la Convención Nacional del partido en Tampa, Florida― al candidato que enfrentará en las elecciones presidenciales al actual mandatario y seguro candidato demócrata Barack Obama, se alistaban en la pasada semana para el Supermartes del 6 de marzo en que medirían sus todavía frágiles fuerzas en 10 estados de la Unión Americana, atados a sus exiguas propuestas enredadas entre las críticas al “socialismo” de Obama y aquello que el Diablo y el mismo Dios opinan acerca de Norteamérica, aunque animados por despegar al fin hasta una altura consistente.
El multimillonario ex-gobernador de Massachusetts Mitt Romney y el ultraconservador ex-senador de Pensilvania, Rick Santorum, se distanciaban uno del otro tan sólo por algunos puntos en sondeos en varios estados; en tanto, ambos se alejaban un poco del conservador Newt Gingrich, quien era favorito en otros tiempos (lo fue hasta que extravió su buena estrella cuando los medios informativos lo acusaron de haber criticado acremente en su tiempo al otrora ídolo ultraconservador Ronald Reagan) y del ex-congresista de Texas Ron Paul, que no ha ganado en ninguna parte. El Supermartes, que involucró a los estados de Alaska, Georgia, Idaho, Massachusetts, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Vermont y Virginia, era la nueva oportunidad para una mayor definición.
Con altibajos en las encuestas y en los resultados de las Primarias, desde hace tres meses los dos favoritos, Romney y Santorum, se vienen turnando en las preferencias de sus electores semana tras semana, haciendo imposible aún prever quién será el rival de Barack Obama. Una ambigua batalla en la que, por encima de las críticas sobre todo de Romney a los “programas socialistas” (como el de Salud que ha podido tan sólo medianamente implementar la Casa Blanca) y el subrayado a los errores y la ineficacia del gobierno en torno a la difícil situación del mercado, lo que destaca es la postura de Santorum, favorito del ultraderechista Tea Party, quien basa su campaña en una visión ultrarreligiosa de la historia y del papel del Gobierno.
Santorum defiende en mítines los derechos “otorgados por Dios” a los estadounidenses en los que, dice, no debe inmiscuirse el gobierno federal. Acusa a Obama de obedecer a una “teología falsa... que no se basa en la Biblia”. Recién salió a la luz un discurso suyo pronunciado en 2008, en que asegura: “Satán tiene la vista puesta en las instituciones estadounidenses y usa los vicios de la vanidad, el orgullo y la sensualidad para atacar las raíces de la tradición”. Según el político, el Diablo va en contra de EUA porque es el único país “bueno, decente, poderoso e influyente” que queda en el planeta. Así, los republicanos viven un periodo prelectoral que se enreda cada día tanto por las creencias religiosas de sus líderes como por la ausencia de propuestas verdaderas de los mismos.
12 de marzo de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 11 de marzo de 2012)
El Otoño del Imperio
Candidatos republicanos, amenazan agresivamente a América Latina
Embrollados en la vacilación de los electores por causa de sus mismas ligerezas, los cuatro precandidatos participantes que subsisten en las llamadas Primarias republicanas en busca de definir antes de agosto ―cuando se celebra la Convención Nacional del partido en Tampa, Florida― al candidato que enfrentará en las elecciones presidenciales al actual mandatario y seguro candidato demócrata Barack Obama, se alistaban en la pasada semana para el Supermartes del 6 de marzo en que medirían sus todavía frágiles fuerzas en 10 estados de la Unión Americana, atados a sus exiguas propuestas enredadas entre las críticas al “socialismo” de Obama y aquello que el Diablo y el mismo Dios opinan acerca de Norteamérica, aunque animados por despegar al fin hasta una altura consistente.
El multimillonario ex-gobernador de Massachusetts Mitt Romney y el ultraconservador ex-senador de Pensilvania, Rick Santorum, se distanciaban uno del otro tan sólo por algunos puntos en sondeos en varios estados; en tanto, ambos se alejaban un poco del conservador Newt Gingrich, quien era favorito en otros tiempos (lo fue hasta que extravió su buena estrella cuando los medios informativos lo acusaron de haber criticado acremente en su tiempo al otrora ídolo ultraconservador Ronald Reagan) y del ex-congresista de Texas Ron Paul, que no ha ganado en ninguna parte. El Supermartes, que involucró a los estados de Alaska, Georgia, Idaho, Massachusetts, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Vermont y Virginia, era la nueva oportunidad para una mayor definición.
Con altibajos en las encuestas y en los resultados de las Primarias, desde hace tres meses los dos favoritos, Romney y Santorum, se vienen turnando en las preferencias de sus electores semana tras semana, haciendo imposible aún prever quién será el rival de Barack Obama. Una ambigua batalla en la que, por encima de las críticas sobre todo de Romney a los “programas socialistas” (como el de Salud que ha podido tan sólo medianamente implementar la Casa Blanca) y el subrayado a los errores y la ineficacia del gobierno en torno a la difícil situación del mercado, lo que destaca es la postura de Santorum, favorito del ultraderechista Tea Party, quien basa su campaña en una visión ultrarreligiosa de la historia y del papel del Gobierno.
Santorum defiende en mítines los derechos “otorgados por Dios” a los estadounidenses en los que, dice, no debe inmiscuirse el gobierno federal. Acusa a Obama de obedecer a una “teología falsa... que no se basa en la Biblia”. Recién salió a la luz un discurso suyo pronunciado en 2008, en que asegura: “Satán tiene la vista puesta en las instituciones estadounidenses y usa los vicios de la vanidad, el orgullo y la sensualidad para atacar las raíces de la tradición”. Según el político, el Diablo va en contra de EUA porque es el único país “bueno, decente, poderoso e influyente” que queda en el planeta. Así, los republicanos viven un periodo prelectoral que se enreda cada día tanto por las creencias religiosas de sus líderes como por la ausencia de propuestas verdaderas de los mismos.
12 de marzo de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 11 de marzo de 2012)
El Otoño del Imperio
Candidatos republicanos, amenazan agresivamente a América Latina
martes, 28 de febrero de 2012
Los Premios Oscar y el Gran Negocio de Hollywood
Jesús Hernández Garibay
Como ya se conoce, la película “The Artist”, que rememora el nacimiento del cine sonoro y de la industria cinematográfica en Hollywood, una producción de Francia y Bélgica dirigida por Michel Hazanavicius, resultó la gran ganadora en la 84ª entrega de los premios Oscar en el Highland Center de Los Ángeles. Una premiación que alcanzaron a ver cerca de 40 millones de telespectadores en 255 países; danza de glamour y de millones transmitida en exclusiva por la gigantesca empresa ABC, quien cobró alrededor de un millón 700 mil dólares por cada 30 segundos de publicidad contratada. Un negocio multimillonario, cereza del pastel que representa el dispendioso mundo de la producción hollywoodense, hoy y siempre ligada a las mejores causas del llamado “libre mercado”.
Cada año la entrega de los Oscar genera inmensas ganancias en la venta de kilómetros de alfombras vendidas, promoción de limosinas a trasmano y, claro, también trabajo para cientos de diseñadores, electricistas, cocineros y técnicos de todo tipo. Paquetes de fotógrafos para hacer lucir más a las estrellas, guardaespaldas para cuidarles o resguardar el lugar, carteles, cortinas de terciopelo o barricadas para controlar a las multitudes que se arremolinan deseosas de ver por algunos segundos a sus artistas favoritos, son promocionados en el gran negocio del espectáculo; sin olvidar a los 400 cocineros para la tradicional cena de gala de los directores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, que tiene lugar después de la premiación del evento, para mil 500 invitados.
El verdadero sustento de tal embeleso, sin embargo, no solamente son las multitudes que deciden acudir vez tras vez a complacerse de los estrenos en las salas de cine en Estados Unidos, sino sobre todo las de muchos otros países entre los que destacan los cinéfilos de lugares como Rusia, China y Brasil. Tan sólo durante la última década el gasto total en la taquilla aumentó aproximadamente en un tercio en las salas de EUA, mientras que superó el doble de esa cifra en el resto del mundo. En 2007, por ejemplo, las películas estadounidenses lograron casi el doble en la taquilla rusa que en la local: 8 mil 300 millones de rublos (US$325 millones), en comparación con 4 mil 500 millones.
Hollywood y el Pentágono, desde luego, siempre y desde los inicios de la industria del cine han sostenido maravillosos idilios; lo que ha servido para mantener la incesante propaganda que permite justificar las guerras: la “magia del cine” que millones de personas ven todos los días. Una relación que conforma lo que se ha dado en llamar el Military-Entertainment Complex que a las empresas castrenses genera pingües ganancias. Una conveniente asociación para el “libre mercado”, que sustenta también grandes negocios financieros, de productores de alimentos, discográficos, de estudios cinematográficos, etcétera, que promueven compañías subsidiarias de grandes conglomerados cada día más oligopólicos. Una danza de millones contrastante con las 50 mil personas que mueren de hambre día con día, y que aparecen pocas veces en la pantalla grande.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 4 de marzo de 2012)
El Otoño del Imperio
La conexión del cine americano y el Pentágono (1 de 4)
Como ya se conoce, la película “The Artist”, que rememora el nacimiento del cine sonoro y de la industria cinematográfica en Hollywood, una producción de Francia y Bélgica dirigida por Michel Hazanavicius, resultó la gran ganadora en la 84ª entrega de los premios Oscar en el Highland Center de Los Ángeles. Una premiación que alcanzaron a ver cerca de 40 millones de telespectadores en 255 países; danza de glamour y de millones transmitida en exclusiva por la gigantesca empresa ABC, quien cobró alrededor de un millón 700 mil dólares por cada 30 segundos de publicidad contratada. Un negocio multimillonario, cereza del pastel que representa el dispendioso mundo de la producción hollywoodense, hoy y siempre ligada a las mejores causas del llamado “libre mercado”.
Cada año la entrega de los Oscar genera inmensas ganancias en la venta de kilómetros de alfombras vendidas, promoción de limosinas a trasmano y, claro, también trabajo para cientos de diseñadores, electricistas, cocineros y técnicos de todo tipo. Paquetes de fotógrafos para hacer lucir más a las estrellas, guardaespaldas para cuidarles o resguardar el lugar, carteles, cortinas de terciopelo o barricadas para controlar a las multitudes que se arremolinan deseosas de ver por algunos segundos a sus artistas favoritos, son promocionados en el gran negocio del espectáculo; sin olvidar a los 400 cocineros para la tradicional cena de gala de los directores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, que tiene lugar después de la premiación del evento, para mil 500 invitados.
El verdadero sustento de tal embeleso, sin embargo, no solamente son las multitudes que deciden acudir vez tras vez a complacerse de los estrenos en las salas de cine en Estados Unidos, sino sobre todo las de muchos otros países entre los que destacan los cinéfilos de lugares como Rusia, China y Brasil. Tan sólo durante la última década el gasto total en la taquilla aumentó aproximadamente en un tercio en las salas de EUA, mientras que superó el doble de esa cifra en el resto del mundo. En 2007, por ejemplo, las películas estadounidenses lograron casi el doble en la taquilla rusa que en la local: 8 mil 300 millones de rublos (US$325 millones), en comparación con 4 mil 500 millones.
Hollywood y el Pentágono, desde luego, siempre y desde los inicios de la industria del cine han sostenido maravillosos idilios; lo que ha servido para mantener la incesante propaganda que permite justificar las guerras: la “magia del cine” que millones de personas ven todos los días. Una relación que conforma lo que se ha dado en llamar el Military-Entertainment Complex que a las empresas castrenses genera pingües ganancias. Una conveniente asociación para el “libre mercado”, que sustenta también grandes negocios financieros, de productores de alimentos, discográficos, de estudios cinematográficos, etcétera, que promueven compañías subsidiarias de grandes conglomerados cada día más oligopólicos. Una danza de millones contrastante con las 50 mil personas que mueren de hambre día con día, y que aparecen pocas veces en la pantalla grande.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 4 de marzo de 2012)
El Otoño del Imperio
La conexión del cine americano y el Pentágono (1 de 4)
Siria: ¿La Próxima Guerra de Estados Unidos y sus Aliados?
Jesús Hernández Garibay
Por varios meses ya los más poderosos medios informativos, aquellos que constituyen grandes empresas periodísticas mundiales y forman opinión en muchos más en el orbe, vienen prefigurando la imagen de que el gobierno sirio de Bashar Al Assad comete hoy con el uso del ejército una gran matanza en contra de su propio pueblo. Y mientras en Estados Unidos la derecha republicana recomienda “armar ya a la oposición”, la Casa Blanca anuncia el cierre de su embajada en la capital Damasco, “por causa de la violencia”, en tanto que sus más fieles aliados occidentales llaman a sus embajadores a consulta. Se prepara así un escenario que pretende repetir aquel mediante el cual los rebeldes libios apoyados por las baterías de la OTAN, entraron a sangre y fuego en Trípoli.
El gobierno de Obama hacía el anuncio del cierre de su embajada, justo un día después de que el Consejo de Seguridad, por el veto de Rusia y China, fracasaba en alcanzar una resolución espoleada por su embajador ante la ONU en contra del régimen de Damasco. El fracaso obligaba a Washington a tratar de acelerar el proceso de deterioro del “régimen represivo” de Assad, al pretender aislarlo del resto de la comunidad internacional. Pero aunque sus aliados Arabia Saudita, Qatar, Omán, Kuwait, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos daban su apoyo a Washington retirando también a sus embajadores, Israel mantenía un excepcional silencio; de su parte, además de Rusia y China, el régimen sirio conserva en su favor un fuerte apoyo de sus vecinos Irán, Irak, Líbano y Jordania.
En un cable secreto fechado en diciembre de 2006, el vicecanciller de EUA William Burns detallaba la estrategia y acciones encubiertas de su país para debilitar y derrocar a Assad; en el cable se proponía explotar la inexperiencia del gobernante, incitar a los kurdos, utilizar el recurso de “la amenaza islamista” y acusarle de terrorismo. De su parte, Turquía, el brazo oriental de la OTAN, amenazaba desde noviembre de 2011 con cortar la electricidad que suministra a Siria, y reclutaba con la cooperación de Arabia Saudita y Qatar, a cientos de muyahidines, viejos mercenarios de las guerras de Afganistán, Chechenia y Libia, para detonar coches-bombas, con la idea de provocar un conflicto civil bajo el disfraz de una guerra santa (ver Nazanín Armanian).
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) reiteraba en su reciente XI cumbre presidencial en Caracas, su condena más enérgica a los hechos violentos desatados en Siria por “grupos irregulares apoyados por potencias extranjeras” que buscan desestabilizar el país, a la vez que formulaba votos “porque la sociedad siria retorne a la calma y se desarrolle en un ambiente de paz”; en su documento la ALBA reitera su apoyo al presidente sirio y a todas las reformas por él impulsadas, “que buscan encontrar una solución política a la crisis actual”. Difícil circunstancia, no obstante, cuando EUA y sus principales aliados están urgidos de provocar una nueva guerra para buscar paliar la crisis que viven y preparar así una ofensiva estratégica frente a Rusia y China.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 26 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Siria, La Gran Mentira !!!
Por varios meses ya los más poderosos medios informativos, aquellos que constituyen grandes empresas periodísticas mundiales y forman opinión en muchos más en el orbe, vienen prefigurando la imagen de que el gobierno sirio de Bashar Al Assad comete hoy con el uso del ejército una gran matanza en contra de su propio pueblo. Y mientras en Estados Unidos la derecha republicana recomienda “armar ya a la oposición”, la Casa Blanca anuncia el cierre de su embajada en la capital Damasco, “por causa de la violencia”, en tanto que sus más fieles aliados occidentales llaman a sus embajadores a consulta. Se prepara así un escenario que pretende repetir aquel mediante el cual los rebeldes libios apoyados por las baterías de la OTAN, entraron a sangre y fuego en Trípoli.
El gobierno de Obama hacía el anuncio del cierre de su embajada, justo un día después de que el Consejo de Seguridad, por el veto de Rusia y China, fracasaba en alcanzar una resolución espoleada por su embajador ante la ONU en contra del régimen de Damasco. El fracaso obligaba a Washington a tratar de acelerar el proceso de deterioro del “régimen represivo” de Assad, al pretender aislarlo del resto de la comunidad internacional. Pero aunque sus aliados Arabia Saudita, Qatar, Omán, Kuwait, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos daban su apoyo a Washington retirando también a sus embajadores, Israel mantenía un excepcional silencio; de su parte, además de Rusia y China, el régimen sirio conserva en su favor un fuerte apoyo de sus vecinos Irán, Irak, Líbano y Jordania.
En un cable secreto fechado en diciembre de 2006, el vicecanciller de EUA William Burns detallaba la estrategia y acciones encubiertas de su país para debilitar y derrocar a Assad; en el cable se proponía explotar la inexperiencia del gobernante, incitar a los kurdos, utilizar el recurso de “la amenaza islamista” y acusarle de terrorismo. De su parte, Turquía, el brazo oriental de la OTAN, amenazaba desde noviembre de 2011 con cortar la electricidad que suministra a Siria, y reclutaba con la cooperación de Arabia Saudita y Qatar, a cientos de muyahidines, viejos mercenarios de las guerras de Afganistán, Chechenia y Libia, para detonar coches-bombas, con la idea de provocar un conflicto civil bajo el disfraz de una guerra santa (ver Nazanín Armanian).
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) reiteraba en su reciente XI cumbre presidencial en Caracas, su condena más enérgica a los hechos violentos desatados en Siria por “grupos irregulares apoyados por potencias extranjeras” que buscan desestabilizar el país, a la vez que formulaba votos “porque la sociedad siria retorne a la calma y se desarrolle en un ambiente de paz”; en su documento la ALBA reitera su apoyo al presidente sirio y a todas las reformas por él impulsadas, “que buscan encontrar una solución política a la crisis actual”. Difícil circunstancia, no obstante, cuando EUA y sus principales aliados están urgidos de provocar una nueva guerra para buscar paliar la crisis que viven y preparar así una ofensiva estratégica frente a Rusia y China.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 26 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Siria, La Gran Mentira !!!
Respuesta Sistémica Ante las Crecientes Protestas Sociales
Jesús Hernández Garibay
El ascenso de las protestas sociales en distintos países en el 2011, que se inicia con la “primavera árabe” en el Medio Oriente y el norte de África, continúa con el movimiento de “indignados” en España y otros países europeos como Reino Unido, Grecia, Irlanda y Portugal, se amplia con el movimiento “Ocupa Wall Street” en Estados Unidos y alcanza en su primera etapa un pináculo con la protesta mundial del 15 de octubre pasado en acciones coordinadas con movimientos de unas 950 ciudades en más de 80 países de los cinco continentes, comienza a preocupar a los capitanes del navío capitalista mundial, que se preparan para intentar contenerlas, mediante ensayos de mejoría a la progresiva crisis del sistema, reformas a las leyes nacionales y represión selectiva en contra del disenso.
En Estados Unidos Barack Obama acelera programas en abono a un mayor apoyo popular a su campaña por la segunda presidencia, a la vez que firma la llamada Ley de Autorización de la Defensa Nacional donde cualquier ciudadano, al ser considerado como “terrorista” o coadyuvante de una actividad terrorista, puede ser detenido sin derecho a juicio. En el Reino Unido, el primer ministro, David Cameron, impugna la legislación sobre derechos humanos, mientras la Policía Metropolitana pide autorización para disparar contra manifestantes pacíficos y “activistas sospechosos” con balas de goma. En Israel, la policía reprime violentamente a Ocupantes y amenaza con arrestos aleatorios, mientras el gobierno aprueba nuevos mandatos que limitan los derechos humanos.
En tanto que en EUA los gobiernos locales tratan de debilitar día con día los campamentos y las acciones del movimiento Ocupa en distintas ciudades (Nueva York, Oakland, Washington D.C., entre otras) mediante desalojos y aprehensiones de activistas, el intento del Congreso norteamericano de apoyar dos proyectos de ley en favor de intereses de sectores especiales y adinerados que representan la industria del entretenimiento en contra del libre flujo de Internet (SOPA, Ley de Cese a la Piratería en Internet y PIPA, Ley de Protección de la Propiedad Intelectual), busca legitimar las nacientes acciones del FBI para limitar la actual arquitectura de las redes sociales, en beneficio de grandes empresas y en aliento a la censura de la Internet abierta en el resto del mundo.
La respuesta sistémica es preocupante pero previsible; en este 2012 se prevé que haya una acción represiva más coordinada frente a los movimientos globales de protesta, junto a mayores intentos por aprobar leyes limitantes de los derechos humanos en distintos países. Pero también es posible que se alcance una importante reacción de los movimientos sociales; la significativa respuesta de miles de sitios de Internet con un paro de 24 horas en contra del intento por aprobar las leyes SOPA y PIPA el pasado 18 de enero (Wikipedia), habla del poder alcanzado por movimientos sociales distintos en una Internet que ya disemina modelos de democracia real, al instante y por todo el mundo. Es de esperarse también que la protesta callejera crezca, en busca de soluciones globales reales.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Ocupa Wall Street brutalidad de la policia
El ascenso de las protestas sociales en distintos países en el 2011, que se inicia con la “primavera árabe” en el Medio Oriente y el norte de África, continúa con el movimiento de “indignados” en España y otros países europeos como Reino Unido, Grecia, Irlanda y Portugal, se amplia con el movimiento “Ocupa Wall Street” en Estados Unidos y alcanza en su primera etapa un pináculo con la protesta mundial del 15 de octubre pasado en acciones coordinadas con movimientos de unas 950 ciudades en más de 80 países de los cinco continentes, comienza a preocupar a los capitanes del navío capitalista mundial, que se preparan para intentar contenerlas, mediante ensayos de mejoría a la progresiva crisis del sistema, reformas a las leyes nacionales y represión selectiva en contra del disenso.
En Estados Unidos Barack Obama acelera programas en abono a un mayor apoyo popular a su campaña por la segunda presidencia, a la vez que firma la llamada Ley de Autorización de la Defensa Nacional donde cualquier ciudadano, al ser considerado como “terrorista” o coadyuvante de una actividad terrorista, puede ser detenido sin derecho a juicio. En el Reino Unido, el primer ministro, David Cameron, impugna la legislación sobre derechos humanos, mientras la Policía Metropolitana pide autorización para disparar contra manifestantes pacíficos y “activistas sospechosos” con balas de goma. En Israel, la policía reprime violentamente a Ocupantes y amenaza con arrestos aleatorios, mientras el gobierno aprueba nuevos mandatos que limitan los derechos humanos.
En tanto que en EUA los gobiernos locales tratan de debilitar día con día los campamentos y las acciones del movimiento Ocupa en distintas ciudades (Nueva York, Oakland, Washington D.C., entre otras) mediante desalojos y aprehensiones de activistas, el intento del Congreso norteamericano de apoyar dos proyectos de ley en favor de intereses de sectores especiales y adinerados que representan la industria del entretenimiento en contra del libre flujo de Internet (SOPA, Ley de Cese a la Piratería en Internet y PIPA, Ley de Protección de la Propiedad Intelectual), busca legitimar las nacientes acciones del FBI para limitar la actual arquitectura de las redes sociales, en beneficio de grandes empresas y en aliento a la censura de la Internet abierta en el resto del mundo.
La respuesta sistémica es preocupante pero previsible; en este 2012 se prevé que haya una acción represiva más coordinada frente a los movimientos globales de protesta, junto a mayores intentos por aprobar leyes limitantes de los derechos humanos en distintos países. Pero también es posible que se alcance una importante reacción de los movimientos sociales; la significativa respuesta de miles de sitios de Internet con un paro de 24 horas en contra del intento por aprobar las leyes SOPA y PIPA el pasado 18 de enero (Wikipedia), habla del poder alcanzado por movimientos sociales distintos en una Internet que ya disemina modelos de democracia real, al instante y por todo el mundo. Es de esperarse también que la protesta callejera crezca, en busca de soluciones globales reales.
28 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 19 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Ocupa Wall Street brutalidad de la policia
jueves, 9 de febrero de 2012
El Foro Social Mundial 2012
Jesús Hernández Garibay
Del martes 24 al domingo 30 de enero último fue llevado a cabo en la ciudad brasileña de Porto Alegre el Foro Social Mundial temático; las 30 mil personas que asistieron a las mil actividades llevadas a cabo en el encuentro, enfocaron su atención en la crisis del capitalismo, la justicia social y el medioambiente. El capítulo Porto Alegre del Foro Social estuvo centrado en la preparación de la llamada “Cumbre de los Pueblos”, que el movimiento altermundista ha convocado para junio próximo en Río de Janeiro, en paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable (Río+20), que se realizará en esa ciudad. La participación de los asistentes se inició con una numerosa marcha de protesta por la ciudad, con decenas luego de reuniones, talleres, seminarios y debates.
El Foro Social Mundial nació en 2001 en Porto Alegre, donde celebró sus primeras tres ediciones y en 2004 se trasladó a la ciudad de Bombay, para regresar a Porto Alegre en 2005. Un año después se realizó en Caracas, Mali y Pakistán, y en 2007 volvió a unificarse en Nairobi. En 2008 el Foro fue sustituido por el “Día de Acción Global” celebrado el 26 de enero, que incluyó protestas y conferencias en un centenar de países a las que se sumaron millones de personas. En 2009 volvió a tener una sola sede, en la ciudad brasileña de Belén, mientras que en 2010 repitió la experiencia del 2008, con movilizaciones en decenas de países. La edición anterior se realizó en febrero del 2011 en Dakar (Senegal), donde se congregaron 45 mil activistas de mil 200 movimientos sociales de 130 países.
El resultado de los diálogos de este 2012 fue una amplia coincidencia entre los más diferentes movimientos sociales presentes de América Latina y de algunos países europeos, con intelectuales comprometidos, entidades de la sociedad civil y militantes anónimos muy combativos. Todos concordaron en que estamos en los inicios de una crisis prolongada estructural del capitalismo ahora globalizado, encabezado por el capital financiero y sus corporaciones transnacionales, y que los estados nacionales y sus gobiernos se encuentran a merced de los intereses del gran capital y muchas veces con las manos atadas para tomar medidas efectivas que pudieran resolver la crisis sin afectar a los trabajadores. Un punto de vista en el que muchos más en el mundo coinciden.
Los asistentes al Foro además coincidieron en que frente a la crisis las grandes empresas, sus bancos y sus gobiernos nacionales se mueven y adoptan estrategias como las siguientes: utilizar los recursos públicos en su provecho y así paliar la crisis; provocar conflictos bélicos regionales para generar demandas al complejo industrial-militar; reprimir posibles movilizaciones populares; apropiarse de los recursos naturales, privatizando las empresas; aumentar el desempleo en el hemisferio norte, sobre todo entre jóvenes y los trabajadores de las industrias, entre otros. “Es necesario que se escuche la voz de quienes se resisten al avance del desarrollo depredador”, afirma un comunicado del Foro Social Mundial, en el que se exige un mundo “ambientalmente más justo”.
9 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Eduardo Galeano, conferencia en Porto Alegre
Del martes 24 al domingo 30 de enero último fue llevado a cabo en la ciudad brasileña de Porto Alegre el Foro Social Mundial temático; las 30 mil personas que asistieron a las mil actividades llevadas a cabo en el encuentro, enfocaron su atención en la crisis del capitalismo, la justicia social y el medioambiente. El capítulo Porto Alegre del Foro Social estuvo centrado en la preparación de la llamada “Cumbre de los Pueblos”, que el movimiento altermundista ha convocado para junio próximo en Río de Janeiro, en paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable (Río+20), que se realizará en esa ciudad. La participación de los asistentes se inició con una numerosa marcha de protesta por la ciudad, con decenas luego de reuniones, talleres, seminarios y debates.
El Foro Social Mundial nació en 2001 en Porto Alegre, donde celebró sus primeras tres ediciones y en 2004 se trasladó a la ciudad de Bombay, para regresar a Porto Alegre en 2005. Un año después se realizó en Caracas, Mali y Pakistán, y en 2007 volvió a unificarse en Nairobi. En 2008 el Foro fue sustituido por el “Día de Acción Global” celebrado el 26 de enero, que incluyó protestas y conferencias en un centenar de países a las que se sumaron millones de personas. En 2009 volvió a tener una sola sede, en la ciudad brasileña de Belén, mientras que en 2010 repitió la experiencia del 2008, con movilizaciones en decenas de países. La edición anterior se realizó en febrero del 2011 en Dakar (Senegal), donde se congregaron 45 mil activistas de mil 200 movimientos sociales de 130 países.
El resultado de los diálogos de este 2012 fue una amplia coincidencia entre los más diferentes movimientos sociales presentes de América Latina y de algunos países europeos, con intelectuales comprometidos, entidades de la sociedad civil y militantes anónimos muy combativos. Todos concordaron en que estamos en los inicios de una crisis prolongada estructural del capitalismo ahora globalizado, encabezado por el capital financiero y sus corporaciones transnacionales, y que los estados nacionales y sus gobiernos se encuentran a merced de los intereses del gran capital y muchas veces con las manos atadas para tomar medidas efectivas que pudieran resolver la crisis sin afectar a los trabajadores. Un punto de vista en el que muchos más en el mundo coinciden.
Los asistentes al Foro además coincidieron en que frente a la crisis las grandes empresas, sus bancos y sus gobiernos nacionales se mueven y adoptan estrategias como las siguientes: utilizar los recursos públicos en su provecho y así paliar la crisis; provocar conflictos bélicos regionales para generar demandas al complejo industrial-militar; reprimir posibles movilizaciones populares; apropiarse de los recursos naturales, privatizando las empresas; aumentar el desempleo en el hemisferio norte, sobre todo entre jóvenes y los trabajadores de las industrias, entre otros. “Es necesario que se escuche la voz de quienes se resisten al avance del desarrollo depredador”, afirma un comunicado del Foro Social Mundial, en el que se exige un mundo “ambientalmente más justo”.
9 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 12 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Eduardo Galeano, conferencia en Porto Alegre
jueves, 2 de febrero de 2012
El Cuarto Año de la Presidencia de Barack Obama
Jesús Hernández Garibay
En el cuarto año de lo que podría llegar a ser tan sólo el primer periodo de su presidencia en Estados Unidos (caso de que alcanzara a ganar la relección en los comicios de noviembre), Barack Obama continuará navegando entre las presiones de la insoluble crisis, las exigencias de la voraz industria armamentista por provocar una nueva guerra en Siria o en Irán y la necesidad de convencer a sus bases de apoyo ―capitales para alcanzar un segundo periodo en la Casa Blanca―, de estar actuando en beneficio de la economía de sus bolsillos. El mensaje sobre el Estado de la Nación pronunciado por él mismo el pasado 24 de enero, se encamina en esa dirección, desde que reconoce que “el impacto de esta recesión es real y está por todas partes…”
Al asumir que la crisis ha golpeado severamente a las familias, el presidente planteaba en dicho mensaje que de lo que se trata es de lograr “la cuestión decisiva de nuestro tiempo”: restablecer las oportunidades justas para todos. Al reconocer las crecientes desigualdades de distintos sectores sociales en el país, indicaba su decisión de implantar una nueva tasa fiscal de al menos el 30% para todos aquellos que ganan más de un millón de dólares al año. Y sustentaba su decisión al advertir: “Podemos, ya sea, conformarnos con un país donde un número reducido de personas esté muy bien, mientras un número cada vez mayor de estadounidenses apenas sobreviva... O podemos restablecer una economía en que todos tengan una oportunidad justa, todos hagan la parte que les corresponde y todos se rijan” con las mismas reglas.
En su mensaje, el presidente aboga por un gobierno que pueda ofrecer justicia económica para todos, a diferencia de lo que opinan sus detractores en el sector republicano, que exigen que la administración ceda más espacios, deje de apoyar a la población con programas sociales y permita que reine el curso libre del mercado. Así, Obama ofrece medidas mayores de asistencia para que los estudiantes puedan solventarse los estudios universitarios, un plan para que más propietarios de vivienda refinancien su deuda y una reducción fiscal para el sector de la manufactura; a la vez incluso, advierte a las universidades privadas que perderán la ayuda federal si continúan aumentando las matrículas.
En el entorno mundial, Obama no dejó de destacar la muerte de Osama Bin Laden, afirmando que EUA continuará salvaguardando su seguridad “contra quienes amenacen a nuestros ciudadanos, a nuestros amigos y a nuestros intereses”. En una nueva defensa de su poderío tanto como de su influencia internacional, sobre la acusación en contra de Irán de estar sentando las bases para desarrollar armamento nuclear advertía que “una solución pacífica es todavía posible”. Esto, en el entorno del anuncio hecho por el secretario de Defensa Leon Panettade de un nuevo plan de gastos multimillonarios en el que se advierte la decisión de intensificar operaciones especiales en previsión de nuevos conflictos militares, a pesar de la disminución a corto plazo en el presupuesto del Pentágono.
2 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Barack Obama: Discurso estado de la unión 2012 (1/5)
En el cuarto año de lo que podría llegar a ser tan sólo el primer periodo de su presidencia en Estados Unidos (caso de que alcanzara a ganar la relección en los comicios de noviembre), Barack Obama continuará navegando entre las presiones de la insoluble crisis, las exigencias de la voraz industria armamentista por provocar una nueva guerra en Siria o en Irán y la necesidad de convencer a sus bases de apoyo ―capitales para alcanzar un segundo periodo en la Casa Blanca―, de estar actuando en beneficio de la economía de sus bolsillos. El mensaje sobre el Estado de la Nación pronunciado por él mismo el pasado 24 de enero, se encamina en esa dirección, desde que reconoce que “el impacto de esta recesión es real y está por todas partes…”
Al asumir que la crisis ha golpeado severamente a las familias, el presidente planteaba en dicho mensaje que de lo que se trata es de lograr “la cuestión decisiva de nuestro tiempo”: restablecer las oportunidades justas para todos. Al reconocer las crecientes desigualdades de distintos sectores sociales en el país, indicaba su decisión de implantar una nueva tasa fiscal de al menos el 30% para todos aquellos que ganan más de un millón de dólares al año. Y sustentaba su decisión al advertir: “Podemos, ya sea, conformarnos con un país donde un número reducido de personas esté muy bien, mientras un número cada vez mayor de estadounidenses apenas sobreviva... O podemos restablecer una economía en que todos tengan una oportunidad justa, todos hagan la parte que les corresponde y todos se rijan” con las mismas reglas.
En su mensaje, el presidente aboga por un gobierno que pueda ofrecer justicia económica para todos, a diferencia de lo que opinan sus detractores en el sector republicano, que exigen que la administración ceda más espacios, deje de apoyar a la población con programas sociales y permita que reine el curso libre del mercado. Así, Obama ofrece medidas mayores de asistencia para que los estudiantes puedan solventarse los estudios universitarios, un plan para que más propietarios de vivienda refinancien su deuda y una reducción fiscal para el sector de la manufactura; a la vez incluso, advierte a las universidades privadas que perderán la ayuda federal si continúan aumentando las matrículas.
En el entorno mundial, Obama no dejó de destacar la muerte de Osama Bin Laden, afirmando que EUA continuará salvaguardando su seguridad “contra quienes amenacen a nuestros ciudadanos, a nuestros amigos y a nuestros intereses”. En una nueva defensa de su poderío tanto como de su influencia internacional, sobre la acusación en contra de Irán de estar sentando las bases para desarrollar armamento nuclear advertía que “una solución pacífica es todavía posible”. Esto, en el entorno del anuncio hecho por el secretario de Defensa Leon Panettade de un nuevo plan de gastos multimillonarios en el que se advierte la decisión de intensificar operaciones especiales en previsión de nuevos conflictos militares, a pesar de la disminución a corto plazo en el presupuesto del Pentágono.
2 de febrero de 2012.
(Publicado: Revista Siempre!, México, 5 de febrero de 2012)
El Otoño del Imperio
Barack Obama: Discurso estado de la unión 2012 (1/5)
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